El duro relato del esposo de la psicóloga asesinada en Caquetá

Este miércoles las autoridades confirmaron que Viviana Muñoz Marín, empleada de la Agencia para la Reincorporación y Normalización (ARN), y Jesús Ignacio Gómez, líder social de la región, fueron asesinados en área rural de San Vicente del Caguán, Caquetá. Mauricio Quiroga, pareja de la funcionaria, narró el vacío que le dejó el crimen.

La psicóloga Viviana Muñoz Marín de la Agencia para la Reincorporación y Regulación.
La psicóloga Viviana Muñoz Marín de la Agencia para la Reincorporación y Regulación. Foto tomada de Facebook.

En un corto comunicado, la Agencia para la Reincorporación y Normalización (ARN) manifestó su rechazo y dolor por el asesinato de una de sus empleadas, la psicóloga Viviana Muñoz Marín. “Lamentamos profundamente su muerte”.

El cuerpo de Muñoz Marín fue hallado en la vereda Minas Blancas, en Caquetá, muy cerca al de Jesús Ignacio Gómez Ávila, líder cívico y comerciante, cuyo cuerpo también se encontró en las mismas circustancias. 

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El esposo de la psicóloga, Mauricio Quiroga, dio a conocer su dolor e indignación por el homicidio mediante sus redes sociales y en entrevista con Blu Radio relató los hechos alrededor del asesinato de Viviana Muñoz Marín. 

De acuerdo con Quiroga, el pasado martes, el hermano de Muñoz Marín, con quien vivía en San Vicente del Caguán, le reportó a su familia que a las 9:00 p.m. ella aún no había llegado a su apartamento, cosa que era inusual. Inmediatamente alertaron a las autoridades.

“Fue una noche bastante larga. Uno nunca se imagina estar en una situación de esas. La sensación de tener una persona desaparecida es indescriptible porque cada minuto es una eternidad”, relató Quiroga a Blu Radio. La noticia del asesinato de su esposa la conoció una vez se bajó del avión a su llegada a San Vicente del Caguán, pues él se encontraba en otra ciudad. 

Quiroga apuntó que Muñoz Marín no contaba con las suficientes garantías para realizar su trabajo y era la única representante de la ARN en San Vicente del Caguán, municipio al que calificó de inseguro. “Me decía que había unos participantes que eran terribles, que eran muy malos, que le daba miedo atenderlos, que le daba miedo estar allá sola”, manifestó. 

De Marín dijo que era una persona con una alta vocación de servicio. “Era muy ética y prudente, teniendo en cuenta la información sensible y el tipo de población con la que trabajaba”, señaló. La psicóloga acompañaba el proceso de reincorporación de los exintegrantes de las Farc en el Caquetá. “Viviana ingresó a la entidad hace cuatro años y, en los últimos 4 meses, desempeñaba sus actividades en el municipio de San Vicente del Caguán, Caquetá”, precisó la entidad.

La ARN pidió a las autoridades investigar el caso y dar con los responsables del crimen. El líder cívico también asesinado ya había denunciado amenazas en su contra. Él había participado en paros ganaderos y lecheros en el Caquetá.