'El gobierno Santos es fastidiosamente centralista'

El exministro de Hacienda niega tener el guiño del expresidente Uribe en la escogencia de candidato único a la Presidencia por el Centro Democrático y revela un reciente diálogo entre el exmandatario y el general (r) Óscar Naranjo.

El exministro Óscar Iván Zuluaga afirma que acatará la decisión que se tome en la convención.

El próximo sábado, en convención, el Uribe Centro Democrático escogerá su candidato único a la Presidencia de la República entre los exministros Óscar Iván Zuluaga y Carlos Holmes Trujillo, y el exvicepresidente Francisco Santos. Se espera que el evento sirva para afianzar la unidad del movimiento político, pero se habla también de riesgos de división, pues inicialmente estaba pactado que dicha elección se hiciera mediante consulta popular, en marzo de 2014.

Fue el expresidente Álvaro Uribe quien tomó la decisión de que el proceso fuera en una “convención amplia”, con la participación de unos 800 delegados de todos los sectores que conforman el naciente movimiento político. Sólo que los rumores sobre que la noticia no cayó bien en las huestes del precandidato Francisco Santos crecen cada día. Y hasta se llegó a hablar de que estaría pensando en hacerse a un lado si no ve reales garantías en la elección. Incluso, ha dicho que hay personas que quieren influenciar al exmandatario para inclinar la balanza a favor de Óscar Iván Zuluaga.

En diálogo con El Espectador, el exministro de Hacienda considera como normales las diferencias entre los precandidatos y rechaza las versiones de quienes dicen que él es quien tiene el guiño del expresidente Uribe. Zuluaga arremete contra el presidente Santos y Germán Vargas Lleras, y reconoce que Uribe se reunió la semana pasada con el exdirector de la Policía, general (r) Óscar Naranjo, en México, insinuando la posibilidad de ‘reclutarlo’ para las filas del Centro Democrático.

 

¿Qué esperar de la convención del Uribe Centro Democrático?

Esperamos que trascienda la democracia, que se fortalezca la unidad del Centro Democrático y que se le presente al país una propuesta programática para recuperar el rumbo perdido. Queremos ser una opción para que los colombianos nos encuentren como una solución a sus problemas.

 

¿La decisión de escoger candidato en una convención y no en consulta popular fue una decisión unilateral del expresidente Uribe?

Él piensa qué es lo que más le conviene al país y al Centro Democrático. Siempre ha hecho política, ha trabajado por los ciudadanos, y en este caso supo darse cuenta de qué es lo que más conviene.

 

¿No cree que esa decisión podría afectar la unidad del movimiento?

Siempre entre los precandidatos lo normal es que cada uno tiene seguidores. Eso sucede en cualquier partido u organización democrática, pero esperamos tener un punto de encuentro cuando elijamos candidato único.

 

Lo cierto es que ya había un acuerdo para que el candidato fuera elegido en una consulta, ¿qué pasó?

Le reitero, el expresidente Uribe piensa en lo que más le conviene al país y al Centro Democrático. Y Colombia está demandando hoy la solución a los problemas graves. Se ha retrocedido en seguridad y debilitado la economía. Se ha preferido dialogar con el terrorismo de las Farc en La Habana y se ha perdido el diálogo regional. Y hay crisis en el sector agropecuario, lo cual se ve en las protestas. Los colombianos no ven respuestas.

 

¿Y exactamente qué proponen ustedes diferente al presidente Santos?

Otro rumbo, recuperar la política de seguridad. A los ciudadanos les da miedo transitar de noche, las protestas crecen y estamos en un gobierno derrochón. El gasto de $1,6 billones en publicidad no tiene antecedentes. Las encuestas de opinión expresan hoy el mismo pesimismo de 1998 y es porque el país va muy mal. Colombia es un barco a la deriva.

 

Volviendo a la convención, ¿qué ofrece usted diferente a Francisco Santos?

Lo primero es que somos tres competidores: Carlos Holmes Trujillo, Francisco Santos y yo. Llevó 25 años de carrera política, soy de la provincia, inicié como concejal, he sido alcalde, senador y ministro de Hacienda. He tenido experiencia en el sector privado y esa combinación me ha permitido conocer de forma integral el país y sus problemas. Hoy quiero soportar mi liderazgo para ayudar a los colombianos con un país que, de la mano de la seguridad, dé más oportunidades. Tengo una gran preocupación por los jóvenes, el promedio de edad en Colombia es de 26 años y quiero ser el presidente de ellos y de la educación.

 

Hay quienes dicen que usted tiene el guiño del expresidente Uribe, ¿lo siente así?

El presidente es un demócrata integral. Él lo que pretende es que el Centro Democrático elija a un candidato que represente sus ideas y se identifique con los colombianos.

 

Se ha hablado de otros nombres como candidatos del uribismo: Luis Alberto Moreno y Juan Lozano. ¿No le molesta eso cuando usted ya tiene un trabajo acumulado?
Que quede claro: somos sólo tres precandidatos y uno será el candidato único del uribismo. Y quiero ganarme esa nominación.

 

¿Cómo están hoy sus relaciones con Francisco Santos?

Tengo relaciones cordiales y de respeto con todos los precandidatos. Esta es una contienda que le sirve al país y nada más estimulante que la competencia por las ideas.

 

¿A qué se refiere Francisco Santos cuando dice que hay personas que quieren influenciar en el resultado de la convención?

No lo sé, hay que preguntarle a él. Acá lo importante es que va a ser una disputa programática, con altura y responsabilidad política, que le va a dar mucha fuerza al Centro Democrático.

 

Si pierde la convención, ¿qué va a hacer?

Trabajar con el mismo entusiasmo. Quien gane lo hará en franca lid, y mantengo mi compromiso con este proyecto.

 

¿Aceptaría ser fórmula a la Vicepresidencia?

No quiero anticipar eso, he defendido que se construyan condiciones políticas. He dicho que podríamos hacer una alianza política importante con el Partido Conservador. Podemos hacer una alianza ganadora.

 

Hay quienes dicen que de pronto el presidente Santos no va por la reelección, ¿usted que cree?

Si no se lanza será una derrota política. La reelección es un premio o castigo a un gobernante, según su gestión.

 

¿Y cree que eso está ligado al proceso de paz de La Habana?

La apuesta política de la reelección del presidente Santos es la negociación en La Habana. Por eso he dicho que su gran aliado son las Farc.

 

El presidente Santos fue su compañero de gabinete, ¿Qué diferencias ve entre el entonces ministro y el hoy presidente?

El presidente tenía que seguir con unas ideas que ayudó a construir cuando fue ministro de Defensa, pero perdió el rumbo y la confianza ciudadana. No hay un pacto más sagrado que pedirle a un colombiano que vote por unas ideas. El compromiso era gobernar así y con Santos ocurrió lo contrario.

 

Usted ha sido muy crítico también con Germán Vargas Lleras.

Está en la posición más cómoda, en la Fundación Buen Gobierno, sin darle la cara al país sobre problemas críticos y sin ser claro sobre lo que pasa en La Habana. No se sabe si está de acuerdo con que Timochenko vaya al Congreso y no pague un solo día de cárcel. El país requiere que sus líderes se pronuncien.

 

¿Cómo ve al general Óscar Naranjo? Hablan de una posible aspiración al Senado.

El general Naranjo se encontró recientemente con el presidente Uribe en México y tuvieron un diálogo muy cordial. Creo que al presidente Uribe le gustaría que acompañara las ideas de Centro Democrático.

 

¿Tiene futuro la Unidad Nacional?

Ese es uno de los grandes retrocesos: se perdió la institución democrática y se pasó al unanimismo por conveniencia. La mermelada ha tenido efectos devastadores, ha opacado las voces críticas, con muy poquitas excepciones. Fue muy grave lo que pasó con la reforma a la salud, se aprobó un monstruo burocrático que tiene muchos riesgos. No me imagino una entidad manejando $30 billones y la salud de 46 millones de colombianos.

 

¿Y acaso lo de Uribe en el Centro Democrático no es también unanimismo?

Es democrático, el país lo conoció. Colombia estaba secuestrada por el terrorismo en 2002 y lo convertimos en un país con esperanza, ilusión, optimismo y futuro. La Colombia de 2010 estaba transformada y ahora se ha debilitado en el gobierno Santos. Por eso el Centro Democrático es la opción política para recuperar el rumbo.

¿Siente que el gobierno Santos es un gobierno centralizado, de Bogotá?
Es un gobierno fastidiosamente centralista, el veredicto es claro: ocho de cada diez colombianos no queremos la reelección.