“El Gobierno Santos no tiene voluntad de paz”: Gabino

En una entrevista exclusiva concedida a Vanguardia Liberal, el jefe máximo de la guerrilla del ELN, Nicolás Rodríguez Bautista, alias Gabino, aceptó que en sus filas participan niños de 16 años y agregó que sí tienen secuestrados.

El jefe máximo de la guerrilla del ELN, Nicolás Rodríguez Bautista, alias Gabino, aseguró que el actual Gobierno no tiene una voluntad de paz con justicia social ya que la “oligarquía” a la que, según él, representa el presidente Santos, es mezquina con esa idea.

“Ni la oligarquía, ni el Gobierno de Santos que la representa, tienen voluntad de una paz real, ellos son mezquinos, prepotentes, guerreristas, desprecian a los humildes y los miran sólo como una fuerza de trabajo que los enriquece, son demagogos, politiqueros y sin sensibilidad social, quieren una paz que no los incomode, sino que los siga proyectando como los poderosos omnipotentes; por ello la paz solo será posible si es una gran obra de todos”, dijo el jefe guerrillero en una entrevista exclusiva realizada por el diario de Santander Vanguardia liberal.

Según el subversivo las destituciones de Piedad Córdoba y Gustavo Petro son clara muestra de la prepotencia de la clase dirigente ya que “les inventaron cargos y violaciones a la ley que no cometieron, sólo porque este régimen no tolera posturas crítica, ni la voz de quienes hacen la política y la vida de manera diferente y a favor de las mayorías”.

Sin embargo, reiteró que esa guerrilla tiene disposición de diálogo y “persistirá en ella, hasta encontrar un gobierno que sea un verdadero interlocutor”.

Según Gabino, desde los diálogos de hace 20 años con el gobierno de Cesar Gaviria, “la oligarquía se niega a aceptar un proceso con justicia, equidad social, democracia y soberanía porque no tienen disposición de permitirles a las mayorías que ellas cuenten en el destino de Colombia y mientras sea así, la lucha continúa”.

El líder de la guerrilla aseguró que la ellos buscan un diálogo con un cese bilateral del conflicto, “pero el Gobierno no lo acepta porque tiene sed de sangre y violencia, y porque además se enriquecen con la guerra”.

Gabino confirmó que al interior de sus filas todos los guerrilleros están de acuerdo en un eventual proceso de paz “no nos gusta la guerra, somos personas procedentes de familias buenas, honradas y trabajadoras, que un día la violencia del Estado nos empujó a la rebeldía y nos alzamos en armas, porque no encontramos otra opción para defender lo que consideramos justo. Por eso le apostamos a la paz”.

Así mismo, corroboró que en sus filas hay jóvenes de 16 años pues según dijo “según nuestros estatutos y reglamentos, las personas son mayores de edad cuando cumplen 16 años, a partir de esa edad las mujeres y los hombres pueden vincularse a nuestras filas”.

Y agregó que hay excepciones de niñas y niños huérfanos “que quedan abandonados por las acciones del Ejército y los paramilitares y nosotros les damos protección y les garantizamos la vida, ellos no participan en la confrontación militar y permanecen en nuestras áreas de retaguardia”.

Alias Gabino dijo que en el ELN se permite la deserción porque “algunas personas, luego de ingresar a nuestras filas, no logran mantenerse y piden su retirada. Esta se concede, llenando requisitos básicos de guardar secretos y retornar a las comunidades de donde proceden, para que desde allí le sigan aportando a la lucha o por lo menos a su comunidad”.

El jefe guerrillero aceptó que una de sus fuentes de financiamiento son: las “acciones de fuerza contra multinacionales saqueadoras de las riquezas nacionales, algunas empresas nacionales y algunos acaudalados”.

Así mismo, dijo que aún tiene secuestrados pero “son muchísimo menos de los que nos sindican”.

Y concluyó al asegurar que el ELN no se reinsertará en un sistema contra el que se ha revelado sino “que un proceso de paz tiene que proyectarnos a un nuevo sistema, que sea incluyente, tolerante, pluralista donde se pueda vivir en democracia, aceptando las diferencias, acordando y respetando reglas del juego, que permitan la armonía y la convivencia y donde los conflictos de todo orden se resuelvan pacíficamente, sin que los ciudadanos se vean obligados a levantarse en armas".