El impacto político de la elección del Valle

El electo mandatario se defiende argumentando que la abstención en Colombia casi siempre está por encima del 50%.

La elección de Ubeimar Delgado como gobernador del Valle del Cauca con apenas 262.496 votos en un departamento con 3.139.172 de ciudadanos aptos para participar (a las urnas sólo acudieron 609.296 personas), muestra que el escepticismo político de la región cada vez es mayor y evidencia la carencia de respaldo popular al entrante gobierno.

No es para menos, se trata de un departamento que ha tenido en dos años ocho dirigentes (incluyendo los encargados) y que sin duda sufre de una mala imagen, en cuanto a temas de democracia y política se refiere. A pesar de esto, la jornada de elecciones atípicas del fin de semana, que para muchos era un momento clave, terminó plagada de denuncias de fraude electoral.

A juicio de Felipe Jiménez, de la Misión de Observación Electoral (MOE), los resultados del domingo son políticamente muy dicientes si se tiene en cuenta que Delgado se convirtió en el gobernador con menor cantidad de votos en la historia de departamento. “Sacó el 35% de los votos de Angelino Garzón o Gardeazabal que han sido los de mayor votación en el Valle, desde entonces la participación ha disminuido. Que Delgado haya ganado con 8% de los votos no le va a garantizar legitimidad en todo el territorio”.

De acuerdo con Jiménez hay otro análisis de las elecciones del Valle. Los partidos de la Unidad Nacional: Liberal, Cambio Radical, La U, Conservador y Verde, en términos prácticos solo le pusieron 60 mil votos al gobernador electo pues en las pasadas elecciones él ya había conseguido 200 mil sufragios.

“Esto puede ser bueno para el gobernador porque no va deber tantos favores como uno creería cuando se supo este respaldo, pero habla muy mal de la Unidad Nacional. Creemos que tuvo que ver con la crisis que ha tenido que enfrentar Santos por la reforma a la justicia que hizo que la gente no crea en los partidos”, agregó el experto de la MOE.

En consecuencia, el ganador de las elecciones a gobernador del Valle, según la MOE, tendrá que edificar un nuevo plan de desarrollo y saber administrar un departamento en Ley 550 –Ley de Quiebras-. La situación le pondrá trabas en la ejecución de recursos y le dificultará el manejo de la asamblea.

En este mismo sentido, Bibiana Andrea Clavijo, investigadora de la Universidad del Rosario y especialista en marketing político, sostiene que los votos son los que legitiman el liderazgo y cuando la abstención es alta se carece de poder político para tomar ciertas decisiones. “Hay que ver cómo están las bancadas en la Asamblea, cómo están repartidos los poderes políticos a nivel local y cómo se articulan todos en relación al nuevo liderazgo”.

Clavijo destacó que el hecho de que Delgado pertenezca a un partido arraigado en el país como lo es el Conservador le ayuda, pero advirtió que la atipicidad de las elecciones y las denuncias de fraude electoral tienden a adelantar las crisis de gobernabilidad.

De otra parte, Beatriz Franco, profesora e investigadora en Procesos Electorales, aseguró que lo ocurrido en el Valle durante las elecciones del domingo es el reflejo de lo que ocurre en el resto del país. “Así sea con un voto más que otro podía ganar, independiente del abstencionismo, esas son las reglas de juego. Los ojos están volcados al Valle pero esto es el pan de cada día”.

Por ahora, el ganador de la contienda electoral se ha limitado a decir que la abstención en Colombia casi siempre está por encima del 50% y que "en unas elecciones atípicas es apenas natural que eso ocurriera". Delgado aseguró que su elección fue legítima y señaló que va a trabajar con el Gobierno Nacional y con el sector privado para mejorar la situación del Valle.