El mensaje al Eln es que la paz se puede negociar: gobernador de Arauca

El mandatario departamental, cuya región ha sido fuertemente golpeada por el conflicto, celebró la decisión de la Corte Constitucional de darle vía libre al ‘fast track’

El gobernador de Arauca se ha ofrecido como mediador con el Eln / Foto: Archivo

Para una región como Arauca, que ha sido fuertemente golpeada en las últimas décadas por todos los actores del conflicto (Farc, Eln y reductos de paramilitares), ver los primeros pasos para avanzar hacia la construcción de una paz estable y duradera parecería una ilusión. De hecho, no sorprendió del todo la noticia de que los diálogos de paz con el Eln quedaron suspendidos hasta principios de enero, dados los aparentes desacuerdos irreconciliables entre el Gobierno y ese grupo armado ilegal.

Por eso, la decisión de la Corte Constitucional de darle vía libre al procedimiento especial legislativo o ‘fast track’ con el que se agilizará la implementación del acuerdo de paz con las Farc, significó una noticia alentadora para el departamento. Sobre todo, porque Arauca ha sido víctima reciente de varios atentados perpetrados por el Eln y confiar en un acuerdo de paz con esa guerrilla es su única salida.

“El mensaje al Eln es que la paz se puede negociar”, dijo el gobernador de Arauca, Ricardo Alvarado, refiriéndose a la decisión que tomó el alto tribunal para que, a través de un mecanismo expedito en el Congreso, se puedan materializar los acuerdos de La Habana. “Esperamos que el Eln, como último reducto de fortaleza, pueda sentarse a construir una sociedad justa y progresista”, añadió Alvarado quien, incluso, se ha ofrecido como mediador para no echar al traste la posibilidad de lograr una paz completa.

Y es que no se puede desconocer que sin el ‘fast track’ era muy difícil la implementación de los acuerdos de paz. Las propias Farc lo habían reconocido previamente, a tal punto, de retrasar el tránsito de los guerrilleros hacia las zonas de ubicación en donde permanecerán por seis meses, mientras se surte el proceso de dejación de armas.

Así que, a partir de este momento, el Congreso tiene en sus manos la responsabilidad de agilizar la implementación y, en especial, de generarle confianza y seguridad jurídica a las Farc para que la voluntad política de avanzar hacia un país sin conflicto armado no resulte siendo un fracaso.

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