El mes de las definiciones políticas

Las miradas están puestas sobre Germán Vargas Lleras y el mismo presidente Santos y su posibilidad de reelección.

“No voy a ser candidato presidencial. Categóricamente no. No quiero, no puedo, no debo”. Con estas respuestas, dadas en entrevista con María Isabel Rueda para el periódico El Tiempo, el procurador Alejandro Ordóñez despejó los rumores sobre una eventual aspiración a la primera magistratura del Estado a nombre del uribismo o el Partido Conservador.

Una postura que, de paso, comienza a despejar el panorama electoral hacia las presidenciales de 2014, teniendo en cuenta que el próximo 24 de mayo vence el plazo para que quienes sean funcionarios públicos y quieran ser candidatos renuncien para no inhabilitarse. Y es en torno a esa fecha clave que se siguen tejiendo especulaciones a diestra y siniestra.

La primera de ellas tiene que ver con el ministro de Vivienda, Germán Vargas Lleras, a quien muchos dan por fijo en la carrera por la jefatura del Estado en 2014. Los rumores hablan de que estaría presentando su renuncia el 17 de mayo, ocho días antes de la fecha para las inhabilidades.
Hoy, el minvivienda dejó claro que en dos semanas “habrá que tomar una decisión”, la cual, según dijo, depende absolutamente del presidente Juan Manuel Santos, y en respuesta a quienes por estos días están dedicados a poner a sonar rumores, enfatizó: “No me trasnocha en absoluto el tema de inhabilitarme porque tengo mucho que hacer aún en el ministerio”.

De hecho, el mismo presidente Juan Manuel Santos ha reconocido en público la importancia de Vargas Lleras en su ajedrez político-electoral: “Vamos a tener que sentarnos, doctor Vargas, a discutir nuestro futuro, su futuro. Si vamos por los votos, si vamos a seguir restaurando ministerios o si vamos a seguir construyendo casas. Esa es una decisión que vamos a tener que tomar juntos en el futuro cercano”, le dijo en enero pasado, durante la inauguración de la nueva sede del Ministerio de Vivienda.

Recientemente, el mismo Germán Vargas Lleras ya había dicho que si Santos iba por otros cuatro años en el poder, él lo apoyaría, aunque eso sí, también señaló estar dispuesto a regresar en cualquier momento a la arena política: “La decisión no es mía. En los próximos días me reuniré con el presidente y será él quien la tome”.

Durante el Congreso Nacional de Municipios, a una pregunta de El Espectador sobre hasta cuándo estaría en el Ministerio de Vivienda, Vargas Lleras respondió jocosamente: “Tan chistoso usted”.

Otro rumor que se escucha en voz baja en los mentideros políticos es que en la Casa de Nariño miran con cierta desconfianza una posible salida del minvivienda a hacer política. Comprobado está que electoralmente tiene vuelo propio y hay quienes creen que tiene el músculo político suficiente para competirle mano a mano a Santos, en caso de que éste opte por buscar la reelección.
Además, los asesores del jefe de Estado saben que muchas cosas pueden pasar en lo que queda del año y que las encuestas siguen mostrando un declive en la favorabilidad del primer mandatario. Asimismo, el proceso de paz con las Farc en La Habana es un escenario incierto. Dos hechos que podrían debilitar la aspiración reeleccionista.

De hecho, a algunos les llama la atención que, hasta el momento, Vargas Lleras no se haya referido ni a favor ni en contra de la negociación con la guerrilla, siendo alguien que a lo largo de su carrera política ha estado ligado al tema de la guerra y la paz. ¿Indiferencia o estrategia?
Vale recordar que como senador, en 1998, Vargas Lleras fue uno de los más acérrimos opositores al proceso de negociación que adelantó el gobierno de Andrés Pastrana con las Farc en El Caguán, y que en 2001 realizó un fuerte debate en el que denunció los abusos en la zona de distensión en cuanto a campos de concentración de secuestrados, tráfico de narcóticos y construcción de pistas clandestinas, entre otros hechos. Denuncias que le valieron ser el blanco de un atentado terrorista, en 2002, con un libro bomba. 

Pero la feria de los rumores no involucra sólo a Germán Vargas Lleras. Por estos días se habla también de que el mismo presidente Santos estaría a punto de anunciar su decisión sobre si busca o no cuatro años más de mandato. Lo que dicen es que necesita quitarse de encima la presión, en el sentido de que su reelección está ligada con la suerte del proceso de paz.

De hecho, en una entrevista para el diario El País de España, el mandatario manifestó que su deseo es poder entregar el país en paz y reconoció que la decisión de su continuidad está ligada en gran medida a los diálogos de La Habana, aunque aclaró que decir que la búsqueda de ese objetivo implica concesiones a las Farc es una “especulación malévola”.
Mejor dicho, teniendo en cuenta que las negociaciones con la guerrilla van para largo, lo que los analistas creen es que la reelección para Santos es algo obligatorio. Por eso, tendría su lado positivo anunciar con mucha anticipación que se va por otro período de gobierno, lo cual sería un mensaje al país y a las mismas Farc de que el proceso en Cuba y la misma búsqueda de la paz va a tener continuidad.

Incluso, siguiendo con las especulaciones, se ha dicho que Santos y Vargas Lleras podrían hacer fórmula como candidatos a la Presidencia y la Vicepresidencia, respectivamente, en la próxima contienda electoral. Para muchos una jugada a tres bandas que implicaría ‘amarrar’ a quien podría llegar a ser su más duro rival. Pero también se puede pensar que esa ‘jugada’ le abriría aún más el camino al hoy minvivienda, de cara a una futura aspiración pero en 2018.

Por lo que ha dicho hasta el momento, Vargas Lleras parece no tener afán. Con 51 años de edad, bien puede esperar otros cuatro años. Hoy, después de Angelino Garzón, es el funcionario con mayor reconocimiento ante la opinión pública. Aunque también es cierto que tratándose de política, como dice el adagio popular, ‘nadie sabe por dónde va a saltar la liebre’. Por ahora, Santos parece tener el camino despejado para su reelección, pero mucha agua falta por correr bajo el puente. Y no es de descartar que Germán Vargas Lleras sea el Plan B para mantener el poder y frenar al uribismo.

Queda un último interrogante en cuanto al plazo del 24 de mayo para las inhabilidades: ¿además de Vargas Lleras, hay otro presidenciable en algún cargo público? Por los lados del Gobierno no se vislumbra nadie. En algún momento se llegó a mencionar a Juan Camilo Restrepo, el ministro de Agricultura, quien ya quemó esa etapa en 2002, sin éxito. También del vicepresidente Angelino Garzón, quien a pesar de tener alta favorabilidad le quedaría muy difícil afrontar el trajín de una campaña ante sus problemas de salud.

Por fuera se ha hablado de Sergio Fajardo, gobernador de Antioquia, a quien incluso han acercado al uribismo. Pero él mismo se ha encargado de negarlo: “Nunca lo he pensado y no tengo ninguna intención. Mi compromiso es ser gobernador hasta el 31 de diciembre de 2015”.

Quedan 17 días para que se tomen decisiones. El uribismo arrecia en sus críticas y ya está en plena campaña. En cuestiones de política electoral cualquier cosa puede pasar y, por ahora, en la baraja sólo aparecen los precandidatos del Centro Democrático (el movimiento del expresidente Uribe) y Juan Manuel Santos, con la puerta abierta para buscar su reelección. Para razones, el tiempo.