El novelón uribista

Aunque hay evidentes guiños a la aspirante conservadora Marta Lucía Ramírez, el Centro Democrático afirma que su candidato es el exministro Óscar Iván Zuluaga.

El exvicepresidente Francisco Santos regresó al uribismo descalificando al candidato oficial, el exministro de Hacienda Óscar Iván Zuluaga. /UCD

Si algo han dejado claro las últimas encuestas es que aunque el presidente Juan Manuel Santos es el candidato mejor posicionado, la intención de voto por él no pasa del 25%, muy lejos del respaldo que necesita para ganar en primera vuelta, como lo creen en la misma Casa de Nariño. Pero también es una realidad que no hay rival a la vista y que Óscar Iván Zuluaga, del Centro Democrático, no ha logrado representar riesgo alguno para la reelección. Además, hoy todos los caminos de la oposición apuntan a la carta del conservatismo, Marta Lucía Ramírez.

Prueba de eso fue el retorno del exvicepresidente Francisco Santos al redil del Centro Democrático, del que se había alejado tras perder la nominación presidencial frente a Zuluaga. Llegó asegurando que “Zuluaga no ha podido conquistar el corazón del uribismo” y que Ramírez “ha despertado una ilusión importante desde que derrotó a los congresistas y ganó en la convención del conservatismo con el respaldo de las bases”.

Para el exvicepresidente y un sector del uribismo, la fórmula es clara: el candidato al que deben respaldar es el que realmente tenga posibilidades de derrotar el proyecto reeleccionista del presidente Santos. Así lo pudo confirmar El Espectador, que consultó a varios de los dirigentes del Centro Democrático que ven en Marta Lucía Ramírez una carta ganadora.

Sin embargo, pese a las declaraciones de Francisco Santos y a la empatía que ha generado la candidata conservadora, el uribismo salió a desmentir, a través de un comunicado, cualquier tipo de división. “El Centro Democrático, ‘Mano firme, corazón grande’, fiel a la decisión de la convención presidida por el expresidente Álvaro Uribe Vélez, y a los principios de lealtad y responsabilidad, respalda con firmeza la candidatura presidencial del doctor Óscar Iván Zuluaga como aspirante único de nuestro movimiento”.

Lo claro es que de darse una alianza, sería sólo para la segunda vuelta. Por ahora Ramírez está concentrada en su campaña y prefiere marcar distancia con el uribismo, afirmando incluso que no va a “entregarle” las banderas del partido a nadie: “Yo soy candidata del Partido Conservador”. Situación que no es del todo un hecho, pues está pendiente que el Consejo Nacional Electoral (CNE) resuelva si considera legítima la convención de la colectividad que la eligió.

Tal fallo tiene un claro trasfondo político. El CNE está compuesto por magistrados que representan a cada partido de la Unidad Nacional y hay quienes temen que esto incline la balanza en favor de la mayoría de senadores conservadores que se han declarado abiertamente santistas y consideran ilegítima la convención.

Ramírez es consciente de que la decisión del CNE puede ser influenciada y por ese motivo pidió, a través del abogado y exviceministro Miguel Ceballos, la vigilancia preventiva de la Procuraduría y envió una carta al magistrado José Joaquín Vives, ponente del caso, en la que solicita copia de la impugnación presentada contra la convención y de la resolución, alegando conocimiento y que se notifique a cada uno de los convencionistas.

Un tire y afloje entre los conservadores santistas y los que respaldan una aspiración presidencial propia que el CNE tendrá que decidir en próximos días. Por lo pronto, Zuluaga sigue su gira nacional acompañado del presidente Uribe, pero sin lograr la herencia electoral del exmandatario. Ramírez se sigue valorizando en el espectro político como candidata de la oposición más radical y la posibilidad de una alianza para enfrentar a Santos toma más forma. Son cerca de cuatro meses de campaña en los que todo puede pasar.