El oficio de ser expresidente

Gaviria, Samper, Uribe y Pastrana. Como en perinola, todos siguen jugando. Es ahora Santos quien baraja sus movidas en la política.

El contrapunteo que protagonizaron el expresidente Andrés Pastrana y el ministro del Interior, Fernando Carrillo, por cuenta del proceso de paz en La Habana, al cual terminó sumándose el expresidente Ernesto Samper, ratifica una constante histórica: en Colombia los exmandatarios siguen siendo figuras tutelares de sus partidos o incluso impulsores de cuotas de poder. Con la posibilidad de ser candidatos a la reelección, con mayor o menor protagonismo, hoy juegan en el ajedrez político, algunos porque ya tienen herederos de sangre.

Lo distinto son sus cambios. Por ejemplo, los expresidentes César Gaviria y Ernesto Samper, otrora distanciados por el escándalo del proceso 8000, hoy están en la misma trasescena: la defensa del gobierno Santos y su proceso de paz. Por el lado de Gaviria resulta normal. Al fin y al cabo fue mentor de Santos cuando lo nombró ministro de Comercio Exterior en 1993. Además, algunos de sus ministros hoy repiten gabinete. Léase Juan Camilo Restrepo, Rafael Pardo o Fernando Carrillo. Su hijo, Simón Gaviria, desde la Cámara, es otro puntal de Santos.

Caso distinto a Samper. El expresidente tenía una vieja deuda con Santos, a quien acusó en 1997 de fraguar una conspiración para tumbarlo. Con Santos en el poder cesó la cuenta de cobro. Hoy jalan para el mismo lado y a la vista se asoma el heredero: Miguel Samper.

Gajes de la política expresidencial. Como sucede ahora con Andrés Pastrana. En su gobierno, uno de sus aliados claves fue Juan Manuel Santos. De hecho, ejerció como su ministro de Hacienda. Varios colaboradores del gobierno actual lo fueron también de Pastrana.

Hoy, por cuenta de la paz, Pastrana y Santos parecen enfrentados. En el fondo no lo están, pero en las vueltas del poder queda claro que en Colombia los exmandatarios no se jubilan en política. Menos Álvaro Uribe, que trina día y noche contra el gobierno que ayudó a elegir.

Ospina Pérez

Hasta su muerte, en 1976, el expresidente Mariano Ospina Pérez (1946-1950) se mantuvo activo en política. Primero como baluarte del ala del conservatismo que confrontó con el gobierno de Laureano Gómez, y luego apoyando el ascenso de Gustavo Rojas al poder en 1953. Durante el Frente Nacional figuró dos veces como precandidato presidencial, su esposa Bertha Hernández tuvo vuelo propio en política y, al final de sus días, respaldó a Misael Pastrana.

L. Gómez C.

Tras su caída del poder en 1953, Laureano Gómez (1950-1953) persistió en la actividad política desde el exilio. Junto al exmandatario liberal Alberto Lleras firmó los pactos de Benidorm y de Sitges (España) que apuraron la salida de Rojas en 1957 y la instauración del Frente Nacional a partir de 1958. La pugna con su copartidario Gilberto Alzate y con el expresidente Mariano Ospina trazó la ruta de la división del conservatismo. A su muerte, en 1965, entregó las banderas a su hijo Álvaro Gómez Hurtado.

 

Rojas Pinilla

A pesar de que el Congreso lo destituyó e inhabilitó para el ejercicio político, el expresidente Gustavo Rojas Pinilla (1953-1957) se mantuvo vigente hasta su deceso en 1975. Mientras peleaba por su reivindicación en los estrados judiciales, como finalmente ocurrió en 1967, sus copartidarios fundaron la Alianza Nacional Popular (Anapo) que incluso votó por su caudillo en las presidenciales de 1962. En 1970 aspiró a la Presidencia y la perdió en una jornada signada por el fraude electoral.

Alberto Lleras

Dos veces fue expresidente Alberto Lleras. Después de su gobierno entre 1945 y 1946, fundó Semana y fue Secretario General de la OEA. En 1954 volvió al país y, como jefe del liberalismo, fue clave para la caída de Rojas en 1957. Retornó al gobierno entre 1958 y 1962 y luego se transformó en un respetado consejero de su partido. Hasta su muerte en 1990, su opinión fue referente político, no sólo desde los directorios sin aspirar a la reelección, sino desde el periodismo en la revista Visión.

G. L. Valencia

Su temprana muerte ocurrida en 1971 en Nueva York, apenas cinco años después de dejar la Presidencia de la República, le impidió al expresidente conservador, Guillermo León Valencia (1962-1966), seguir influyendo en política, en la que tuvo un notable protagonismo parlamentario. Después de su gobierno se dedicó a la diplomacia, sin perder contacto con su partido político. De alguna manera, su legado se mantuvo a través de su hijo Ignacio Valencia López y de su yerno, el actual senador caucano, Aurelio Irragorri Hormaza.

M. Pastrana B.

En calidad de expresidente, Misael Pastrana Borrero (1970-1974), fue un dirigente activo. En el periodismo a través de la revista Guión (1977) y el periódico La Prensa (1988). En política, a pesar de sus desacuerdos con Álvaro Gómez, en la plataforma que llevó al poder a Belisario Betancur en 1982 y luego en la oposición a Virgilio Barco en 1986. Entonces concretó su fórmula: el Partido Social Conservador. Participó brevemente en la Asamblea Constituyente de 1991. Antes de su muerte en 1997, sus banderas ya le pertenecían a su hijo Andrés Pastrana Arango.

Alfonso López

La influencia de Alfonso López Michelsen se mantuvo intacta hasta su muerte, a los 94 años, en 2007. Después de gobernar a Colombia entre 1974 y 1978, además de sus actuaciones en la dirección del Partido Liberal, buscó sin éxito la reelección presidencial en 1982. Luego, con su frase “¿Si no es Barco quién?, trazó la ruta de la victoria liberal en 1986. Desde el periodismo o la consejería política, se mantuvo vigente a lo largo de los años 90; y durante la última década de su vida se volvió un activo promotor de acuerdos humanitarios entre el Estado y las Farc.

Julio C. Turbay

Hasta su fallecimiento en 2005, el expresidente liberal Julio César Turbay (1978-1982) mantuvo vigente su visión política. Tras su mandato se vinculó a la diplomacia, pero luego fue el gran artífice del regreso del Nuevo Liberalismo de Luis Carlos Galán al Partido Liberal a través de la consulta popular de 1990. En la siguiente década, cuando fue requerido, volvió a la dirección de su colectividad para persistir en la unidad partidista. En la última etapa de su vida impulsó la plataforma Patria Nueva, desde la cual apoyó la reeleción presidencial de Álvaro Uribe Vélez.

B. Betancur C.

De los expresidentes titulares de los últimos 50 años en Colombia, el más alejado de la política activa después de ejercer el gobierno ha sido Belisario Betancur Cuartas (1982-1986). La razón primordial: el lastre que dejó a su derrotero político personal el desastroso desenlace de la retoma militar del Palacio de Justicia en noviembre de 1985. Su actividad pública ha estado más vinculada a la difusión cultural, en especial desde la Fundación Santillana. No obstante, de vez en cuando rompe su silencio político, cada que deja oír sus opiniones para apoyar los procesos de paz con la insurgencia.

Virgilio Barco

Si bien, Virgilio Barco Vargas tuvo un largo recorrido por distintos gobiernos, sobre todo en calidad de ministro de Estado, y luego ejerció la Presidencia de Colombia entre 1986 y 1990, no tuvo mucho tiempo para persistir en la política activa después de su mandato. No sólo por su fallecimiento ocurrido en 1997, sino porque después de dejar la Casa de Nariño estuvo en el ejercicio diplomático un tiempo pero después se alejó de la vida pública por sus quebrantos de salud. No dejó un claro heredero político, pero su hija Carolina fue canciller de Álvaro Uribe.