El Orejón, libre de minas

Se estimó que en la vereda del municipio de Briceño, en el noroccidente antioqueño, había alrededor de 3 mil minas antipersonal. Una cifra que supera con creces su número de habitantes: allí viven cerca de 100 campesinos

En el Orejón, vereda de Briceño (Antioquia) falleció un soldado profesional mientras desarrollaba labores de desminado / Foto: Archivo

Desde que las delegaciones de paz del gobierno y de las Farc anunciaron un primer acuerdo para limpiar el territorio colombiano de minas antipersonal, la decisión histórica de acabar con el conflicto armado fue sembrando confianza en el país. Y es que a principios de 2015, las dos partes protagónicas en la mesa de diálogos de Cuba comenzaron a poner la primera piedra para ello: El Orejón, una vereda cuyas minas superan su número de habitantes, fue elegida como la primera zona donde se implementaría el plan piloto de desminado humanitario.

Esta pequeña población -en la que habitan algo más de 100 campesinos- hace parte del municipio de Briceño, en el noroccidente de Antioquia, la misma donde hacía presencia el frente 36 de las Farc y donde se calculaba una cifra de, al menos, 3 mil minas antipersonal. Por eso, no sorprende el rostro de esperanza que, tras más de 50 años de zozobra, hoy expresa esta pequeña comunidad. El gobierno, la Ayuda Popular Noruega y el delegado de las Farc, Pastor Alape, le confirmaron que su vereda es una zona libre de minas.

Y el proceso no ha sido fácil. Ha pasado más de un año desde que arrancó el plan piloto y con él, las tragedias también llegaron. En julio del año pasado, se registró la primera víctima en medio de la titánica labor. El soldado profesional Wilson Martínez Pineda, oriundo de Magangué (Bolívar), falleció tras pisar una mina antipersonal mientras desarrollaba labores de desminado humanitario, en El Orejón. La tragedia, incluso, hizo que el Ministerio de Defensa suspendiera por un tiempo el plan piloto en aras de reevaluar el protocolo de seguridad.

Hacer oficial esta noticia, llevó al Alto Consejero del Posconflicto, Rafael Pardo; al director de la Acción Integral contra las Minas, a la vicencailler, Patti Londiño; y al integrante del Secretariado de las Farc, Pastor Alape, a visitar la zona en donde todavía quedan varios proyectos por hacer. Por ejemplo, complementar el trabajo en la vereda con una estrategia integral de desarrollo social y territorial que permitiera el desarrollo económico, la reconstrucción del tejido social y la transformación de esta zona del país. 

Según el ministerio de Relaciones Exteriores, los proyectos de alto impacto social tienen como propósito mejorar la calidad de los habitantes de la zona y ya se encuentran ejecutados los proyectos de potabilización de agua para las escuelas de cuatro veredas; diplomacia deportiva; Deporte, Convivencia y Paz; la construcción de la biblioteca de Briceño y los kioskos de Vive Digital en Orejón y Pueblo Nuevo. 

El trabajo de desminado, a su vez, permitió en El Orejón el despeje de 19.849 metros cuadrados y la desactivación de 46 artefactos explosivos. Durante el proceso de intervención se identificaron 11 áreas peligrosas, de las cuales fueron intervenidas 10 y en la otra se realizó marcación y señalización permanente.