El poder de Castilla la Nueva

Denuncias sobre irregularidades en la inscripción por firmas del candidato Obdulio Quintín dejarían al descubierto el interés en un importante botín electoral: las regalías.

Castilla la Nueva es uno de los municipios que más dinero recibe por concepto de regalías. Desde 2007 la Nación ha girado cerca de $320.000 millones, factor que lo ha convertido en un jugoso botín electoral y para los próximos comicios ya se estarían implementando estrategias para cooptar el poder a través de las urnas.

Una denuncia presentada por la Comisión Regional de Seguimiento Electoral prendió las alarmas y dejó en evidencia una preocupante irregularidad en la inscripción por firmas del candidato del movimiento independiente ‘Porque sí quiero a Castilla la Nueva’, Ómar Obdulio Quintín. De acuerdo con el señalamiento, en el formulario E-6 de recolección de firmas para avalar aspiraciones habían sido reunidos 2.904 respaldos que fueron entregados al registrador delegado departamental, quien lo envió a la Registraduría Nacional a la espera del visto bueno.

Gran sorpresa generó que al momento de recibir el visto bueno de la organización electoral, según la certificación, fueron presentadas 3.980 firmas de respaldo, quiere decir que súbitamente aparecieron 1.076 respaldos más, garantizando así la validez de la inscripción de Quintín.

Según explicó Ana María Beltrán, coordinadora de la regional Meta de la Misión de Observación Electoral, detrás de esta irregularidad estaría el interés del actual alcalde, José Arnulfo Perdomo, de mantenerse en el poder a través del nuevo mandatario. “Esta es una situación que tiende a repetirse cada vez que hay elecciones, en Castilla la Nueva todos saben que su cuota es Quintín y la idea es que él lo suceda en el cargo”, dijo Beltrán.

Y es que desde hace 20 años Perdomo ha manejado el poder en Castilla la Nueva, ha sido alcalde en los períodos 1992-1994, 1998-2000, 2007-2001 y su esposa Olga Herrera de Perdomo, en el período 2001-2003.

Además, recordó la directora de la MOE, Alejandra Barrios, hace cuatro años Castilla la Nueva fue uno de los dos únicos municipios del país en donde no se pudieron realizar elecciones, “en esa ocasión el tema de la trashumancia generó que, los ciudadanos al ver tanta gente forastera votando, impidieran que siguiera el proceso electoral”.

Para las próximas elecciones la situación parece no ser diferente, Castilla la Nueva, al igual que Cuyabro, es el municipio con más denuncias de trashumancia ante el Consejo Nacional Electoral y, de acuerdo con un informe presentado por el presidente de esta entidad, magistrado Joaquín José Vives, tiene más votantes que habitantes.

Señala la investigación realizada por Vives que según las proyecciones del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), Castilla la Nueva tiene 8.524 habitantes, pero de acuerdo con el censo electoral pueden votar 9.965 personas. “Aunque este hecho no certifica una irregularidad, sí prende las alarmas por el posible trasteo de votantes”, aseguró Vives.

Pero, ¿cuál es el interés en mantener las riendas del poder en este municipio? Según un informe de MOE, Castilla la Nueva es uno de los diez municipios que más dinero recibe por cuenta de regalías de explotación petrolera, por eso Barrios advierte que “estos municipios requieren una vigilancia especial, porque con cerca de 3.000 votos se pueden obtener millonarios botines electorales”.

 

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