El Polo: ¿dividido en el posconflicto?

Un polarizado ambiente vive el principal partido de izquierda del país. Dos tendencias por la jefatura de la colectividad, con propuestas de una presidencia colegiada o mantener la vocería en un solo representante, tienen el debate interno al rojo vivo.

La ministra de Trabajo, Clara López, renunció a la presidencia del Polo y hoy podría ser nombrado su reemplazo. El congresista Jorge Robledo es una opción.Archivo El Espectador

En octubre de 2014, el Polo Democrático vivió un fuerte debate interno en su Congreso Nacional. En ese momento, las mayorías eligieron a Clara López como su presidenta y apaciguaron las heridas que dejó la campaña de reelección de Juan Manuel Santos. Pero con la reciente entrada de López al gabinete de Gobierno, se atizó la puja por el control de la colectividad. En este panorama, hoy se reúnen los 30 delegados que componen el Comité Ejecutivo Nacional para dirimir quién tomará el control.

El Espectador habló con dirigentes de las tendencias mayoritarias del Polo para saber cómo se organizan las fuerzas internas del partido de izquierda de cara al encuentro de esta tarde. En términos particulares, la discusión se centra en cómo reemplazar a Clara López en la presidencia. Un sector propone que sea una presidencia colegiada, compuesta por tres dirigentes más un representante legal. El otro sector prefiere una presidencia uninominal, fruto de los acuerdos políticos internos o las mayorías.

Pero el debate también tiene un asunto de fondo trascendental para la supervivencia de la colectividad: ¿cómo va a enfrentar el Polo la recomposición de la izquierda luego del acuerdo de paz? Pues, en efecto, el ingreso de las Farc a la vida política impactará de manera directa en los movimientos de izquierda. Al respecto, los dos sectores predominantes del Polo —uno liderado por el senador Jorge Robledo y otro por Clara López— tienen visiones opuestas.

Entre estas dos fuerzas existen distintas expresiones que se han convertido en motivo de disputa para sellar las alianzas que les den las mayorías esta tarde. En eso han estado todo el fin de semana los compromisarios de cada fuerza: buscando acuerdos. En caso de que triunfe la fórmula colegiada, los tres presidentes serían el delegado de Vamos por los Derechos, fuerza que encabezan los congresistas Iván Cepeda y Alirio Uribe; el vocero del Congreso de los Pueblos, liderado por el senador Alberto Castilla, que podría ser Francisco Castillo, y el representante del llamado Polo Social —que encarna López—, que podría ser el senador Senén Niño. Asimismo, el representante legal del partido sería Julio César Mancera, actual director de poblaciones del Polo.

De elegirse una presidencia en una sola persona, probablemente el elegido sea el exsenador Jaime Dussán, quien mantiene una fuerte relación con la expresidenta del Polo Clara López, pero también ofrece garantías al sector de Jorge Robledo, Alexánder López, Wilson Borja, Carlos Bula y Rodolfo Arango, entre otros. “En este caso, el sector del MOIR sacaría la mejor parte, porque quedaría con la secretaría general, además de las direcciones territoriales que ya les fueron entregadas”, detalló una fuente.

Pero, para otros, la discusión de fondo es más importante que la misma decisión sobre la presidencia del partido. “El futuro del Polo depende de si podrá seguir siendo una fuerza ni-ni, es decir, ni santista, ni uribista. Porque Santos, a través de su ministra, Clara López, sigue intrigando para someterlo a sus planes neoliberales y de derecha. En El Tiempo del 30 de junio, Clara dijo: ‘Depongo las diferencias con el presidente Juan Manuel Santos’, y tiró la línea de montar para el 2018 un gobierno de coalición con los que están y los que lleguen en el posconflicto”, señaló otro miembro del Polo.

Lo cierto es que en la puja por la presidencia del Polo también está en juego su candidato a las presidenciales de 2018, un escenario en el que las Farc ya estarán en la vida civil y en el juego político. “Es claro que Jorge Robledo tiene una aspiración, y que Clara también la tiene, y que las mayorías del Polo no descartan que se vuelva a presentar. Corren aires de ruptura. La recomposición de la izquierda va a ser muy grande con la llegada de las Farc, y eso amenaza la supervivencia del partido, porque hay unos que no están dispuestos a esa alianza y otros que sí”, comentó un tercer miembro de la colectividad.

El panorama interno es de total tensión. Sus protagonistas hablan en voz baja y piden no ser citados, pero lo claro es que, en los más de 10 años de existencia del partido de izquierda, este es el momento de mayor debate interno sobre su futuro, y hoy, en la reunión de los 30 delegados del Comité Ejecutivo Nacional, se sacarán chispas. La balanza está a favor del sector del Polo Social y sus aliados, que cuentan con 17 votos, mientras que el MOIR y sus afines alcanzan 13. Pero en política nada es claro hasta que se cuentan los sufragios.

“Hay una mayoría del 60 % contra el 40 % a favor de ella. Desde el congreso del partido viene esa balanza, pero también las lesiones. La campaña a la presidencia de ese año dejó profundas heridas que vuelven a surgir con la entrada de Clara al Gobierno, y esa fractura ha conducido a una crisis interna muy fuerte, que se agravará con la llegada de las Farc al abanico de la izquierda en Colombia, donde el Polo había reinado y hoy no se sabe si va a sobrevivir al llamado posconflicto. La reunión de hoy podría aclarar el panorama”, concluyó una fuente más.