El proyecto de ley que determinaría las sanciones para conductores drogados          

Las sanciones serían más graves para los reincidentes. Se incluye la cancelación de la licencia de conducción y las mutas ascenderían hasta los $34 millones.

Ilustración Pixabay

Con la intención de llenar el vacío jurídico en cuanto a las sanciones para las personas que conduzcan bajo los efectos de las sustancias alucinógenas y reducir los índices de accidentalidad relacionadas con su consumo, el senador Alfredo Ramos Maya, del Centro Democrático, radicó este miércoles un proyecto de ley, pues considera que, aunque el Código Nacional de Tránsito sanciona el estado de embriaguez por alcohol, estas sanciones no se pueden aplicar por analogía a otro tipo de drogas.

La iniciativa propone varias modificaciones al Código Nacional de Tránsito, sobre todo en el artículo 152 de este al especificar el tipo de sanciones a la que se atendrán las personas a las que se demuestre que estaban bajo los efectos de sustancias “que alteren el estado físico o mental apropiado para conducir vehículos”.

Las sanciones estarán sujetas al nivel de reincidencia. De esta manera, la primeva vez habrá una sanción de suspensión de licencia de conducción entre cinco y diez años, es decir, casi $18 millones de pesos; la realización de acciones comunitarias para la prevención de la conducción bajo el influjo del alcohol o sustancias psicoactivas durante 80 horas y la inmovilización del vehículo por diez días hábiles.

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Si el conductor es reincidente en el consumo de estas sustancias, habrá cancelación de la licencia de conducción, una multa de 34 millones de pesos y la inmovilización del vehículo por 20 días hábiles, además de las horas de trabajo en comunidad enfocado a la prevención del consumo de drogas.

Según explica Ramos, para determinar quiénes están bajo los efectos de este tipo de drogas se podrían aplicar controles que implican la toma de saliva, orina y sangre. Aclara que la sanción por esa infracción no podrá ser usada como prueba en un proceso penal. Asimismo, en la exposición de motivos del proyecto de ley se señala que en estudios hechos en ciudades como Buenos Aires (Argentina) se ha determinado que el consumo de drogas antes de conducir “representa un peligro igual o mayor al de beber alcohol”.

Aunque no se detalla qué tipo de drogas serán parte del control, se señala que las que son mayormente detectadas en las pruebas realizadas a conductores son las drogas estimulantes, los alucinógenos y las depresoras. Por otra parte, argumenta que, si bien el consumo de alcohol en Colombia se ha mantenido estable en los últimos años, con la expedición de leyes que regulan el asunto “las sanciones a conductores en estado de embriaguez han disminuido notablemente”.