El reto de Serpa a Uribe

El candidato liberal instó al exmandatario a participar en los debates públicos y a ir más allá de los trinos en Twitter y las declaraciones individuales.

“No solo Twitter y declaraciones individuales. Invito al doctor Uribe Vélez a participar en debates públicos con otras y otros candidatos al Senado”. El reto lo hace el candidato Horacio Serpa, cabeza de lista del Partido Liberal, quien cree que la actual campaña electoral ha sido “de pocas ideas, sin muchas propuestas y sin controversias interesantes”.

Serpa, un ‘animal’ político y acostumbrado a duras batallas en plaza pública y demás escenarios de pulso electoral, dice que las campañas son oportunidades para examinar los asuntos prioritarios del país y de sus regiones, compartir inquietudes, formular propuestas, difundir ideas, controvertir conceptos y propósitos.

“No ha sido lo característico del presente período eleccionario. La persona de mayor importancia política en la actual campaña es Álvaro Uribe Vélez, expresidente de la República en dos períodos. Es una lástima que no participe en debates con otras y otros candidatos al Senado de la República. Ni en la Universidad ni en los foros organizados por sectores sociales y empresariales ni en los espacios que brindan los medios de comunicación”, manifestó Serpa.

En efecto, el reclamo obedece a la postura asumida por el exmandatario desde que se postuló como candidato al Senado por el Centro Democrático. A los foros que generalmente se hacen en universidades o que son citados por medios de comunicación, gremios empresariales u organizaciones no gubernamentales, y a los que son invitados generalmente las cabezas de lista de los diferentes partidos, Uribe brilla por su ausencia y siempre manda a alguno de los que le siguen en la lista.

La campaña del expresidente se ha desarrollado recorriendo el país, o como él mismo dice: en el contacto directo y el diálogo con la gente. En sus intervenciones en ciudades intermedias y pueblos, se ha dedicado a criticar al gobierno del presidente Juan Manuel Santos, muchas veces incluso olvidando las propuestas. Una actitud que corrobora con sus seguidos trinos en Twitter.

Para Serpa, sería interesante que Uribe interviniera en el debate cara a cara. “A punta de Twitter o de declaraciones individuales no se brinda la oportunidad de comparar posiciones y propuestas. El expresidente le niega a la ciudadanía la ocasión de los análisis conjuntos y de la sana controversia sobre asuntos de interés cívico y político. Es una lástima que deje esperando a amigos y contradictores en el debate público”, agrega el candidato liberal.

Vale la pena entonces preguntarse: ¿por qué el expresidente Uribe se niega a intervenir en los foros y debates? Las interpretaciones son varias. Según algunos dirigentes políticos consultados por El Espectador, y que pidieron la reserva de sus nombres, el exmandatario teme que le saquen los cueros al sol con tantos cuestionamientos que hoy se le hacen por los ocho años que estuvo en el poder. Léase escándalos como las ‘chuzadas’ del DAS, los falsos positivos, las irregularidades con la aprobación de la reelección, etc.

“Tiene rabo de paja y no se quiere arrimar a la candela”, manifestó uno de los consultados. Pero también hay quienes creen que Uribe, aún dueño de una popularidad innegable, lo que no quiere es hacerle el juego a otros candidatos, que seguramente intentarían atacarlo y discutir con él en dichos debates, o de pronto ponerse de su lado, buscando ganar protagonismo y subir en la intención de voto.

Y es claro también que el hecho de que Álvaro Uribe se siente ante un auditorio, al lado de otros aspirantes, lo ‘humaniza’, en el sentido de que durante ocho años fue él quien tuvo el micrófono, quien preguntó, quien dio la palabra. Ahora tendría que sentarse a esperar su turno, con el tiempo medido y sin poder controlar nada. Mejor dicho, sería uno más.