El rockero del gabinete de Fajardo

Juan Carlos Sánchez, miembro del grupo que abrió el más reciente concierto de Metallica en Bogotá, dice que en su gestión se ha logrado ofrecer servicios de formación artística en todo el departamento.

Juan Carlos Sánchez, secretario de Cultura de Antioquia. / Cortesía

“Nombraron a un marihuanero, mechudo en la Secretaría de Cultura”, decía uno de los nefastos diputados de la Asamblea de Antioquia cuando el gobernador Fajardo designó a Juan Carlos Sánchez al frente de esa cartera. Gallina, como es conocido por todos en Medellín, respondió con una sonrisa y con trabajo, con nada más. A dos años de su designación, Juan Carlos ha logrado movilizar a los antioqueños con los consejos municipales de cultura y ha permitido visibilizar una cartera que nadie quería, porque en el fondo no existía. Hoy en día muchos la quieren, porque Gallina la llevó a otro nivel.

A sus 33 años, además de ser parte del gabinete departamental más importante de Colombia, Juan Carlos es el baterista de Nepentes, la banda telonera de Metallica en el concierto de Bogotá, de ahí los calificativos de mechudo y marihuanero para este rockero consagrado que ha hecho un trabajo fenomenal al frente del Instituto de Cultura de Antioquia. “Estamos en el concierto de Metallica. Nepentes abre la jornada con Juan Carlos Sánchez, director de Cultura de Antioquia, en la batería”, escribía el gobernador Fajardo el pasado 16 de marzo. El Espectador habló con Sánchez.

¿Cómo le fue en el concierto con Metallica?

Muy bien. Todavía no se me ha quitado el susto. Es un sueño que logré hacer realidad, después de 15 años de trabajo con la banda. Fue como mi graduación en la música, el momento que todo rockero espera.

Bueno, pero para ser telonero de Metallica se necesita más que renombre. ¿Cómo los escogieron?

Nepentes fue escogida en un concurso de una empresa privada en el cual participaron alrededor de 300 bandas de toda Colombia, y donde tuvimos que pasar tres filtros para lograr el único cupo que había para abrir el concierto de Metallica en Bogotá.

Hablemos de su trabajo en el departamento de Antioquia. ¿Cómo han sido estos dos años al frente del Instituto de Cultura?

Muy emocionantes. Es un gran reto que me puso la vida y trato de disfrutarlo al máximo. Soy muy feliz construyendo las oportunidades para tantos jóvenes en Antioquia, oportunidades que en su momento yo no tuve y que hoy son posibles gracias a “Antioquia, la más educada”.

Complicado dedicarse a la música y a la política al mismo tiempo. ¿Cómo hace?

Hago un esfuerzo muy grande para aprovechar mis horas de almuerzo y ensayar algunas noches de la semana y los domingos. Nunca abandonaré la música: mientras mis manos y mis pies tengan fuerzas yo seguiré tocando los tarros.

En Antioquia se habla mucho de educación y muy poco de otras cosas, una de esas es la cultura. ¿Cómo está el departamento en esa materia?

Muy bien, a pesar de que el Instituto de Cultura tiene casi tres años de creado, hemos logrado construir una política pública cultural que permite que los niños y jóvenes puedan acceder al derecho de los servicios de formación artística de buena calidad, a tener más espacios para proyectar su talento y más oportunidades en términos de recursos financieros para desarrollar sus proyectos culturales. Hemos logrado triplicar el presupuesto para cultura en Antioquia y, lo más importante, lo descentralizamos de la ciudad capital para llevarlo a los municipios, que es donde siempre ha debido estar.

Le queda año y medio al frente de esa cartera. ¿Cuáles son los principales retos de aquí al 31 de diciembre de 2015?

Tenemos un reto muy especial con los 80 parques educativos que vamos a construir. Vamos a activarlos, a llenarlos de contenido y programación para que brillen el talento y las capacidades de los jóvenes en el departamento. También estamos preparándonos para la paz y somos conscientes de que la tenemos que construir en nuestros territorios. Allí la cultura juega un papel muy importante, sobre todo en un departamento que ha derramado tanta sangre.

¿Y su futuro qué? ¿Más política que música?

Estoy concentrado en “Antioquia, la más educada”: es mi obsesión, mi vida y mi prioridad. No quisiera distraerme pensando en estos temas. Ya veremos qué pasa en 2016.

¿Qué tal es trabajar con Fajardo?

Es un orgullo, un privilegio para los que creemos en otra manera de hacer la política. Es muy exigente como jefe y un excelente maestro que todos los días me enseña cosas nuevas. Cada ocho días, los viernes, le presento mi informe semanal y me lo devuelve al lunes lleno de observaciones y sugerencias.

¿Y cómo le ha ido con la “honorable” Asamblea?

Hemos construido una relación respetuosa; en dos años y tres meses de gobierno nunca me han citado al recinto. Siempre han valorado y reconocido, sobre todo, nuestra gran presencia en el territorio.

 *Periodista de la FM

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