El toma y dame entre Uribe y Cepeda

Uribe dejó planteada la posibilidad de no asistir al debate de control político en su contra.

Luego de varias largas y ante la insistencia del senador del Polo Democrático Iván Cepeda, fue aprobada en la Comisión Segunda el debate en el que citó a funcionarios del Gobierno para que respondan sobre los derechos a la verdad y a la justicia de las víctimas del paramilitarismo, lo cual implica la comparecencia del expresidente y hoy senador Álvaro Uribe Vélez, en condición de exgobernador de Antioquia y exmandatario, para dar sus explicaciones por presuntos nexos con personas pertenecientes a grupos paramilitares y organizaciones del narcotráfico. Citación que no estuvo exenta de polémica, y que generó un duro enfrentamiento entre los senadores Cepeda y Uribe.

Lo cierto es que el congresista del Polo logró hacer ‘moñona’. Primero, porque en la proposición aprobada pidió que Uribe rinda “declaraciones, orales o escritas, sobre los hechos relacionados con las indagaciones que esta comisión adelante con base en lo aquí propuesto”. Es decir, el expresidente tendrá que responder, pese a que la tesis del Centro Democrático es que no se puede hacer un debate contra otro parlamentario.

Además, aunque el debate en el pleno del Senado fue rechazado, ahora no se hará en la sede habitual de la Comisión Segunda sino en el Salón Boyacá, un recinto en donde se realizan las plenarias de Senado y Cámara de Representes, y contará con transmisión en directo por televisión, como lo planteó el presidente de la célula legislativa, Jimmy Chamorro.

Y fue precisamente esa citación la que generó la inmediata reacción del ahora senador Uribe, quien se hizo presente en la Comisión para pedir que se le diera el uso de la palabra, aunque ya la sesión había sido levantada. La respuesta de Cepeda fue clara: “senador Uribe, esto no se trata de un consejo comunal de gobierno como los que usted hacía”. No obstante la palabra le fue concedida e inició una defensa que rápidamente pasó al contraataque.

Uribe aseguró que desde 1998 ha contado con seguridad por parte del Estado y que, “si es organizada, deben saber dónde he dormido y a quién he visitado. Yo no he tenido seguridad privada”. Del mismo modo, afirmó que nunca ha pedido cambio en su esquema de seguridad, recomendando que pongan o que quiten a alguna persona.

Y pasó a la ofensiva. Recordó que hace más de un año presentó una denuncia contra el senador Cepeda ante la Corte Suprema de Justicia, por los delitos de fraude procesal, abuso de autoridad y calumnia agravada, la cual –dijo-- no ha avanzado. Este argumento fue la punta de lanza para señalar al parlamentario del Polo Democrático de persecución.

Entre las acusaciones están que en sus visitas a las cárceles, que presuntamente realizaba para verificar las condiciones humanitarias, realmente estaba buscando testimonios de exparamilitares en su contra. Se refirió a un exmiembro del Bloque Cacique Pipintá, Alberto Guerrero, quien ha afirmado que Álvaro Uribe y su hermano Santiago crearon estructuras de autodefensa. El exmandatario afirmó que tiene demando a Guerrero y que fue capturado porque no tuvo intención de reintegrarse y continuó delinquiendo.

Nuevamente se refirió a Juan Guillermo Monsalve, a quien Cepeda también ha visitado en varias ocasiones para que declare en contra de Uribe. En este caso, dijo que le habrían entregado dinero a él y a su familia, y hasta les ofrecieron asilo en Argentina, a cambio de declarar en su contra. Todos estos señalamientos los enmarcó en la posibilidad de que el presidente Juan Manuel Santos estuviera detrás del debate.

Pero al finalizar su intervención, el expresidente Uribe dejó sobre el tapete la posibilidad de incumplir la citación aprobada por la Comisión Segunda cuando afirmó: “Yo siempre he respondido a todos los señalamientos, por eso tengo de enemigos a los señores del Colectivo de Abogados, pero no creo que deba venir a una sesión donde citan a ministros y funcionarios de un gobierno del cual soy opositor”.

Cepeda tomó atenta nota de los señalamientos de Uribe y en ocasiones rompió su silencio para reclamar respeto, pero al levantar la sesión se declaró vencedor: “Debe haber debate y va a haber debate, va a ser mucho más que un anecdotario como el que presente el senador Uribe, saltando todas las reglas de Comisión Segunda y me permito aconsejarle a él y a su banda que se preparen de forma rigurosa y que este no sea un intento de sacarle el cuerpo al país”.

Por ahora la pelea está en tablas. Cepeda logró que el debate fuera aprobado, que se realice en el Salón Boyacá (donde se hacen las plenarias) y pondrá a Uribe en el banquillo de los acusados. Uribe, por su parte, tuvo tiempo de esgrimir los argumentos por los que considera que está siendo un perseguido político. Ahora falta esperar para cuándo la Comisión Segunda dispondrá el siguiente round.