Eln rechaza acuerdos entre Gobierno y Farc

En medio del tire y afloje por las condiciones para sentarse en una mesa de diálogos, esa guerrilla dice ahora que las Farc prefirieron volver a legalidad sin que el Estado asuma su responsabilidad por las causas de la guerra.

Horas después de que el Gobierno y las Farc dieran a conocer este viernes el protocolo para la dejación de armas y cese al fuego bilateral, el Eln, la segunda guerrilla más grande del país dijo no compartir la esencia de esos pactos. Aseguró que la comandancia de las Farc tiene como objetivo principal convertirse en una organización legal y que por eso acepta “unos acuerdos en los que el Estado no asume su responsabilidad en el desarrollo de la guerra”.

“Así, el Gobierno niega la naturaleza política del alzamiento armado y mantiene intacto el régimen aprobioso de violencia, exclusión, desigualdad, injusticia y depredación”, afirmó el Eln en un comunicado. Sin embargo, el grupo subversivo reconoció como un logro de la gestión de Santos el acuerdo sobre el cese al fuego y de hostilidades bilateral y la dejación de armas y afirmó mantener el respeto hacia la mesa de La Habana (Cuba).

Algunas de las temáticas que la guerrilla reclama son la “limitada” participación de la sociedad en el proceso de paz, la justicia transicional “que evita el enjuiciamiento al Estado” y la “poca incidencia de lo acordado para modificar la realidad”, ya que, según ella, la agricultura sigue en crisis, el peso se devalúa y la inflación se dispara. La guerrilla insistió en que, si esas transformaciones estructurales de la sociedad no se dan, seguirá alzada en armas.

El tiempo para negociar la paz con el Eln se le agota al Gobierno, pero a esa guerrilla también se le acaba el tiempo para que esos acuerdos sean parte de un mismo proceso de negociación (no es una misma mesa) con los que se alcance con las Farc. Aunque la agenda de negociación ya fue establecida el 30 de marzo en Caracas (Venezuela), tras dos años de contactos, las condiciones dispares de las partes para avanzar en el diálogo han dejado empantanado el proceso.

Por una parte, el Gobierno le pide a la guerrilla suspender la práctica de secuestro y liberar los secuestrados en su poder, mientras que el Eln responde que ese tema es un punto en la negociación y que no puede ser una exigencia para iniciar las conversaciones.

El Eln es el grupo que más secuestros políticos se ha atribuido en Colombia (21%), según el Centro Nacional de Memoria Histórica, que asegura que 60% de todos los secuestrados entre 1970 y 2010 fueron liberados tras pagar rescate.