En la reforma política, Gobierno se la jugó por las coaliciones

Ministros del gabinete de Santos llegaron hasta el salón Elíptico de la Cámara para garantizar que se aprobara el artículo 10 del texto, que contempla la posibilidad de coaliciones entre partidos. Si la reforma se aprueba en Senado antes de que termine el período de inscripciones de listas a Congreso, la norma constitucional se podrá utilizar.

El Espectador

El reloj marcaba las 7:30 de la noche de ayer y en la plenaria de la Cámara ya había pasado de todo. Avanzaba la discusión de la reforma política y, por momentos, los representantes no estaban seguros de opinar sobre el éxito o el fracaso de su paso por la plenaria de la corporación. El ambiente ya venía tenso desde la noche del martes, cuando Rodrigo Lara, presidente de la Cámara, levantó sesión faltando diez minutos para la medianoche y citó para las 12:05 de la madrugada del miércoles. Desde el Gobierno se cree que lo hecho por Lara, calificado de antiético por el ministro del Interior Guillermo Rivera, fue un intento por hundirla. Pero el quórum aguantó la prueba de resistencia.

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Por minutos también habían quedado por fuera puntos vitales del articulado que habrían significado una puñalada sensible a lo que pretende ser una apuesta por la apertura democrática y, por supuesto, a lo que es un compromiso adquirido por el Gobierno en La Habana. La posibilidad de la coalición por parte de partidos minoritarios y mayoritarios, que contemplaba una proposición al artículo 10 del texto, se discutía desde el mediodía, cuando, luego de un receso de unas 11 horas, se retomó el debate. Sin embargo, la votación en un primer momento fue de 78 a favor y 43 en contra, de los 84 requeridos para que se cumpliera la mayoría necesaria, por lo que no fue aprobado.

Y la cosa pasó de castaño a oscuro cuando una proposición para eliminar el inciso del artículo 262 de la Constitución, que permitía que los partidos o movimiento políticos minoritarios cuya sumatoria de la votación alcanzara menos del 15 % pudieran presentar listas en coalición, fue aprobada 86 a dos. Es decir, el que permitía coaliciones sin distinción de partidos no había tenido la fuerza para pasar y el que ya estaba en la Constitución y que abría la puerta a coalición de minoritarios quedaba por fuera de esta.

No obstante, faltaba una carta por jugar y la puso sobre la mesa el representante Alirio Uribe, del Polo Democrático, que pidió reabrir la votación del artículo 10. Algo que era posible, según explicó el representante Albeiro Vanegas, porque la votación se había cerrado antes de los 30 minutos reglamentarios y, si bien no fue aprobado por mayorías absolutas, tampoco había sido negada por estas. En esta nueva oportunidad, las coaliciones para cualquier clase de partidos fueron aprobadas por un contundente 89 a 13, no sin que antes se vieran caminar por los pasillos del salón Elíptico a gran parte del gabinete del presidente Juan Manuel Santos, entre los que se contaban Mauricio Cárdenas, ministro de Hacienda; Yaneth Giha Tovar, ministra de Educación; y Luis Fernando Mejía, director del Departamento Nacional de Planeación (DNP), que, incluso, recibieron una “calurosa” bienvenida de Lara, por estos días enfrentado con el Gobierno.

Lo que vinieron de este respiro fueron otras proposiciones. La primera pretendía que las listas a corporaciones pública para 2018 funcionaran como listas “cremalleras”, esto es, intercaladas por género. La propuesta decía que se debían integrar así: después de una mujer, dos hombres hasta la mitad inicial de la lista. El cambio iba a ser progresivo y en 2022 todas las listas deberían conformarse en un 40 % por candidatos intercalados de cada género hasta la mitad de la lista y para 2026, todas las listas se conformarían de manera paritaria e intercalada. Sin embargo, no tuvo las mayorías necesarias.

“Faltó un gran compromiso del Gobierno. En la proposición anterior (de coaliciones) llegaron todos los ministros y, de pronto, el Partido de la U y el Conservador votaron que sí. De manera que la mujer no es un tema importante para el Gobierno. No es un mensaje bueno para el país. Este es un acuerdo que el Gobierno está incumpliendo, de manera que yo me permito decir que hasta aquí cuenta el Gobierno conmigo”, dijo molesta la representante liberal Clara Rojas, y se retiró de la plenaria. Para el ministro Rivera, este sigue siendo “un tema pendiente”.

La otra proposición que no pasó que la que planteaba que las organizaciones partidistas e interpartidistas que obtengan cargos de elección popular a partir de coaliciones, actuaran a partir de lo establecido en la Ley de Bancadas y régimen disciplinario interno.

Antes de las nueve, la votación del artículo 10 se volvió a abrir, esta vez para votarlo completo con todas las proposiciones, sin embargo, el quórum decisorio se había deshecho. “Suspendo para salvarles el artículo”, concluyó Lara, y citó para el próximo martes a las 2:00 p. m. Con esto se aprietan más los tiempos para que la reforma entre en vigencia antes del inicio del proceso electoral, es decir en la primera mitad de noviembre. A no ser que, como lo adelantó Rivera, la fecha límite sea el 11 de diciembre, cuando expira el plazo para entregar listas al Congreso.