Enigmático desplome de avión de FAC

Por ahora las autoridades no han establecido cuáles fueron las causas de la caída de la aeronave. Las Farc insisten en que se trató de un ataque armado.

La crisis que aqueja al departamento de Cauca se tornó ayer en verdadera angustia tras la confirmación de la caída de uno de los aviones Supertucano de la Fuerza Aérea Colombiana, desplegados en al región, y la consecuente muerte de sus dos tripulantes.

Mientras el Comité Internacional de la Cruz Roja desplegó el jueves operativos para rescatar los cuerpos, las Farc aprovecharon la situación para intentar réditos políticos anunciando mediante comunicados que fueron ellas las que derribaron la aeronave.

Dicha versión fue de inmediato rebatida por el presidente Juan Manuel Santos y las Fuerzas Militares, según los cuales se trató de un accidente cuyos orígenes aún son desconocidos.

Más allá de que una mirada de primer momento pueda hacer creer que las Farc tumbaron el avión, dado que llevan años controlando la zona y hasta se dieron el lujo de hostigar la reciente visita del jefe de Estado al Cauca, es de público conocimiento que la guerrilla colombiana no tiene la tecnología necesaria para este tipo de ataques. Una cosa es disparar desde la montaña para causar pánico. Otra, derribar una aeronave de combate.

Lo único cierto por ahora es que en el hecho perdieron la vida el piloto teniente Andrés Serrano Lemus y su copiloto Óscar Castillo, técnico de la FAC. La guerrilla retuvo uno de los cuerpos (que luego entregó al CICR) y minó la zona, dificultando su rescate. Los cadáveres fueron llevados al Hospital de Jambaló y luego se dio la orden de trasladarlos a Bogotá.

En medio de las versiones contradictorias sobre lo sucedido, surgió la de Gustavo Serrano, padre del fallecido teniente Serrano Lemus, quien dijo que su hijo le contó que la situación en Cauca estaba “muy caliente”. El uniformado le habría señalado que les estaban disparando ráfagas por todos lados, que él fue hasta Jambaló y luego a esperar en el aeropuerto de Cali al presidente de la República, quien iba a hacer presencia en ese sitio. Fue la primera vez que me dijo “padrecito tengo miedo, esto está muy berraco”, señaló Gustavo Serrano. (Ver video sobre lo que Gustavo Serrano le contó a Noticias Caracol).

La crisis no amaina en la región. Los indígenas insisten en que no permitirán la presencia de la Fuerza Pública ni de la guerrilla, pues los enfrentamientos entre éstos tienen sitiada a la población. Las Farc tampoco cesan sus disparos desde lo alto de la montaña, no tanto en busca de blancos definidos, sino para llamar la atención, aprovechando el despliegue mediático que ha tenido el conflicto. Un conflicto viejo, del que desde hace muchos años se queja la población.