Entre las críticas a Ordóñez y el optimismo

En el tercer día de la nueva ronda de diálogos entre el Gobierno y las Farc en La Habana (Cuba), la guerrilla se despachó contra el procurador Alejandro Ordóñez, mientras que defendió a Piedad Córdoba y al alcalde de Bogotá, Gustavo Petro.

Humberto de la Calle, negociador del Gobierno. / AFP

 Del otro lado de la mesa, el jefe de la delegación del Ejecutivo, Humberto de la Calle, viajó a Colombia a una conferencia e informó que ha habido importantes avances en estos días de trabajo.

De la Calle Lombana se ausentó por un día de la mesa de diálogos para asistir a un foro en Bucaramanga con los más altos representantes de la Rama Jurisdiccional. Desde allí, el jefe negociador del Gobierno sostuvo que “existe seguridad jurídica para lograr la paz”, refiriéndose a las peticiones de la insurgencia de que debe haber soberanía jurídica que permita llegar a acuerdos.

Sobre las posiciones de las Farc respecto a la soberanía jurídica, el exvicepresidente puntualizó: “Creemos que el acuerdo al que se llegue con las Farc debe hacerse en el marco de los compromisos internacionales que tiene Colombia en temas jurídicos”. También criticó la insistencia de las Farc en refrendar los acuerdos mediante una constituyente. “Ésta no sería un mecanismo de refrendación, sino una segunda mesa de diálogo de La Habana. Lo que se busca es que esos acuerdos se avalen por los colombianos y lo que haría una constituyente sería abrir nuevamente la discusión sobre los temas acordados”, explicó.

De la Calle enfatizó en que los acuerdos de paz a los que se llegue necesitarán diez años para ser implementados y sentenció: “Lo fundamental en este momento es la actitud de la guerrilla. Para decirlo en términos futbolísticos, el balón está allá, son ellos los que tienen que dar los primeros pasos en el reconocimiento de sus víctimas. Contar sus errores, reconocerlos, participar plenamente en el esclarecimiento de la verdad, reparar y, fundamentalmente, garantizar la no repetición”.

Desde La Habana, en su acostumbrada rueda de prensa antes de entrar al Centro de Convenciones, Pablo Catatumbo leyó una declaración en la que se va lanza en ristre contra el procurador Alejandro Ordóñez, a quien calificó como “un intransigente Torquemada, perseguidor de los derechos ciudadanos y de las libertades políticas”.

El delegado guerrillero afirmó que Ordóñez persigue a quienes luchan por la paz o “no comulguen con su evangelio retardatario y neoliberal”. Lo llamó “falso sacerdote de la moral pública” y lo criticó por oponerse al aborto, a los matrimonios entre parejas del mismo sexo “y a todo lo que contravenga sus caprichos, pero en cambio sí se otorga a sí mismo la facultad de enviar invitaciones personales a individuos al margen de la ley, como a la senadora Zuccardi, acusada de tener vínculos con paramilitares, y a su esposo, Juan José García Romero, condenado por el robo descarado y continuado de dineros públicos. Es un procurador corrupto con aires mesiánicos”.

Tras las mordaces críticas el jefe del Ministerio Público, las Farc defendieron a Piedad Córdoba y al alcalde de Bogotá, Gustavo Petro. A la exsenadora Córdoba, destituida por Ordóñez, la caracterizaron como una luchadora por la paz, mientras que al mandatario capitalino lo calificaron como “un alcalde independiente, no inscrito en el bipartidismo y elegido por voto popular”. Al final, Catatumbo concluyó: “Colombia está en mora de someter este tipo de cargos (el de procurador) , o los de control en general, al ejercicio de la elección popular”.