Entre santismo y oposición

La aparición de la presidenta del Polo Democrático, Clara López, en la campaña reeleccionista generó fracturas en la colectividad.

Los cerca de dos millones de votos que obtuvo la excandidata a la Presidencia del Polo Democrático, Clara López Obregón, en la primera vuelta de las elecciones, se convirtieron en un segundo aire para la colectividad, que hace poco tenía en entredicho su supervivencia por la posibilidad de que en los comicios al Congreso no obtuvieran los votos necesarios y perdieran su personería jurídica. En ese momento el gran elector fue el senador Jorge Enrique Robledo, quien obtuvo casi 200.000 respaldos en las urnas. Hoy, por cuenta de la reelección, las dos figuras visibles del Polo se encuentran en orillas diferentes, con posiciones irreconciliables.

En el Polo no hubo consenso sobre la posición de la colectividad en la segunda vuelta a las elecciones entre el candidato del Centro Democrático, Óscar Iván Zuluaga, y el presidente Juan Manuel Santos. Se daba por descontado que no apoyarían al primero porque representa la persecución a la oposición de izquierda. El debate era si respaldaban a Santos en aras de la paz, pagando el costo político que implicara, después de cuatro años de oposición, sumarse a su campaña. La decisión fue tibia y salomónica. El Polo invitó a sus electores a votar a “conciencia”.

Pero hubo una claridad. Señala la decisión del Polo que “es de la autonomía y conciencia de cada elector tomar su decisión, en el entendido de que el Polo es y será opositor al programa de los dos candidatos en competencia”. La primera en sentar posición fue Clara López, quien se sumó a la campaña de Santos con el argumento de la paz, pero incluyó temas en los cuales la oposición ha sido permanente crítica del Gobierno.

En una propaganda, Clara López promueve la reelección asegurando que se podrá lograr pleno empleo, un sistema de salud más humano y eficiente, priorización de los temas sociales, un nuevo desarrollo en el campo y educación gratuita en todos los niveles. La molestia no se hizo esperar: el senador Jorge Robledo advirtió que la decisión en el Polo dejaba claro que la colectividad es un partido de oposición y agregó que “se equivoca cuando afirma que le vamos a dar nuestro voto de confianza al presidente Santos, uno de los presidentes menos de fiar de la historia de Colombia”.

Posiciones radicalmente diferentes que están dividiendo al partido. Robledo lleva cuatro años haciendo más de 70 debates cuestionando los problemas de gobierno en educación, salud, política agraria y problemáticas sociales, todo lo que dice López que se puede lograr con la reelección de Santos. En esa división los integrantes del partido han tomando posición, el representante Iván Cepeda se la juega por la paz y por ese camino por Santos. El senador Alexánder López le puesta a la coherencia y asegura que la paz solo se puede lograr con la profundización de la democracia y eso con Santos es imposible.

De este modo, Robledo y López Obregón, que se habían consolidado como una fórmula ganadora en las urnas con posibilidades de reunificar a las fuerzas de izquierda en el Polo Democrático, generaron una nueva división en el ya fracturado partido, donde sus militantes están tomando posiciones antagónicas entre la reelección y la oposición radical. Robledo arrecia en su discurso contra el gobierno Santos y López Obregón, como solo sucede en política, al lado del alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, a quien acusó de tratar de acabar al Polo Democrático, apoyando a Santos en aras de la paz.