¿Tiembla el mundo político? Reacciones a la llegada de ‘Jorge 40’ al país

Noticias destacadas de Política

La verdad que guarda el exjefe paramilitar involucraría a varios políticos de la zona Caribe y, algunos aseguran, tocaría a varios que tienen silla en el Congreso. ¿Quiénes fueron los promotores del paramilitarismo? Políticos caribeños hablan al respecto.

Luego de pagar una condena de 12 años por narcotráfico en Estados Unidos, Rodrigo Tovar Pupo, alias Jorge 40, regresó al país. Con su llegada, reaparecen las expectativas de muchos de escuchar las verdades que guarda sobre la violencia que él perpetró como comandante del bloque Norte de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), con ayuda de la Fuerza Pública, sectores económicos y, claro, políticos con capacidad de poder. Violaciones, despojo de tierras, masacres, secuestro, desaparición y reclutamiento forzado, son solo algunos de los delitos que le endilgan a Tovar Pupo y por los que carga hoy con 35 órdenes de captura, más de 1.000 casos activos ante la justicia y 38 medidas de aseguramiento.

(Lea: Piedad Córdoba pide a la JEP llamar a paramilitares que extraditó el gobierno Uribe)

¿Quiénes fueron los promotores políticos del paramilitarismo en la región Caribe y responsables, en conjunto, de los crímenes de lesa humanidad que cometió Tovar Pupo? Es la pregunta que todos se hacen, exigiendo que de la boca de Jorge 40 salgan certezas sobre la guerra. Y, aunque desde todas las orillas políticas piden, en favor de la justicia para las víctimas, que confirme nombres y apellidos de los actores que pactaron con él, hay dos posturas claras: los que reconocen que en el Congreso conservan una curul los herederos de los parapolíticos y los que lo niegan. Esto, por supuesto, habla del impacto que tiene en la esfera política su regreso y mide, justamente, el alcance que tendría su voz para tocar a varios parlamentarios y a sus familiares o conocidos.

Por ejemplo, dos congresistas caribeños consideraron que los vínculos del paramilitarismo con la política ocurrieron hace tantos años que ya no habría relación alguna con el capitolio. “Creo que hoy no hay ningún impacto político en la costa Atlántica, sobre todo en el caso del Cesar. Cuando se dio la parapolítica hubo una afectación muy fuerte para los servidores públicos. Hubo amigo, senadores, representantes, gobernantes locales, que aparecieron relacionados y fueron juzgados y afectados con decisiones judiciales. Pero a estas alturas no creo, es una clase política renovada”, afirmó José Eliecer Salazar, representante del Partido de la U, por el departamento del Cesar.

Según las cuentas de Salazar, ninguno de los legisladores actuales tendría un vínculo directo con Tovar Pupo. “Del Cesar tenemos dos senadores: José Alfredo Gnecco (la U) y Didier Lobo (Cambio Radical), y cuatro representantes: Alfredo Ape Cuello Baute (Partido Conservador), Christian Moreno (la U), Eloy Chichi Quintero (Cambio Radical), y yo. No creo que haya miedo, Jorge 40 pudo contar lo que sabe desde Estados Unidos”, dijo. Mencionó que algunos llevan más de dos periodos en el Congreso, que todos hacen parte de una política tradicional. y que por eso “no veo una herencia en particular”.

Sobre José Alfredo Gnecco, comentó que también pertenece a una familia política tradicional, “pero cuando sucedió eso estaban otros actores en el escenario político que no tienen herencia en el Congreso. Lo que sé es que había enemistad y enfrentamiento entre las autodefensas y la familia Monsalvo Gnneco”, es decir, el grupo político del hoy senador Gnecco. No obstante, como contó El Espectador en plena carrera electoral de 2019, en la tierra vallenata no solo los Pupo, los Cuello, los Araújo y los Baute tuvieron el poder, sino también Lucas Gnneco Gerchar. Él "alcanzó a ser salpicado en la parapolítica por cuenta de que su hermano, José Gnneco Gerchar, fue firmante del llamado “Pacto de Ralito” con los paramilitares Salvatore Mancuso, los hermanos Castaño y Jorge 40″, relató este diario el pasado 7 de septiembre del año pasado.

(Lea también: Lo que podría venir para el exjefe paramilitar “Jorge 40” tras su llegada a Colombia)

A su vez, el senador Didier Lobo reafirmó la hipótesis del congresista Salazar. Si bien ambos reiteraron en que Tovar Pupo debe responderle a las víctimas y los procesos ante la justicia, Lobo también manifestó que “ya han pasado muchos años y los delitos no se heredan”. “No creo que haya un sinnúmero de personas en el Congreso que hayan tenido relación directa con Jorge 40. Esto no quiere decir que en el pasado no haya políticos involucrados con él, pero ha pasado tiempo suficiente. De haber congresistas, porque no me consta, deben ser pocos. El Congreso se ha renovado y eso ha conllevado a que algunos familiares de personajes tradicionales tengan hoy curul, pero quizá no tengan vínculo directo con Jorge 40”, comentó. Eso sí, dejó abierta una pregunta: “Qué pasó con las víctimas y si actuó bajo el paramilitarismo militar o auspiciado por políticos?”.

Por otro lado, Fernando Nicolás Araújo, senador del Centro Democrático por el departamento de Bolívar, (y quien no pertenece a los Araújo que detentaron el poder en el Cesar en la década de 1990), dio una respuesta un poco más escueta. “No sé cuál sea el impacto porque no puedo responder hipótesis. Todo es hipotético porque nadie sabe lo que él sabe. Pero creo con total convicción que Colombia necesita más justicia, no menos, más verdad, no menos, más reparación, no menos. Sin doble rasero”, aseguró. Diferente es la posición de la oposición. Algunos congresistas se decantaron por afirmar que el látigo de la lengua de Tovar Pupo llegaría a los parlamentarios, pero no mencionaron nombres. “Hoy, sin temor a equivocarme, puedo afirmar que los herederos de esta relación siguen rondando los pasillos del Congreso”, trinó Katherine Miranda, representante de la Alianza Verde.

De igual forma lo expresó su copartidario, el senador Antonio Sanguino. "Se puede acabar el lomotil –medicamento para tratar la diarrea– en los alrededores del Congreso. Debe haber cierto temor, o mucho temor con los sectores con los que Jorge 40 hizo pacto, como el famoso “Pacto de Chivolo, Magdalena, y eso compromete a los clanes políticos del Magdalena, de La Guajira, del Cesar, del Atlántico, y en Norte de Santander, Córdoba y Sucre con los que hicieron acuerdos con Mancuso. Aquí hay clanes que no solo convivieron sino que pactaron el dominio político con el sanguinario bloque Norte de las AUC”, recalcó Sanguino.

(Conozca: Corte Suprema confirma que senador Cepeda era perfilado por el Ejército)

Más allá de eso, la cuestión clave es cómo garantizar que Tovar Pupo cuente, en efecto, todo lo que sabe. Como dijo José Daniel López, representante de Cambio Radical por Bogotá, “la construcción de paz duradera en Colombia tiene que ver con la aplicación de un nuevo concepto de justicia, en donde más que la sanción retributiva, prevalezca la búsqueda de la verdad, la reparación de las víctimas, las garantías de no repetición”. “¿Cómo vamos a garantizar que cuente los episodios dolorosos como la masacre de El Salado, y la participación de actores políticos, empresariales e institucionales en el conflicto armado durante el tiempo que lideró las autodefensas. Esa es la pregunta en tiempos de reconciliación, y no generar resurgimiento de nuevos grupos armados”, complementó.

Y es que luego de que fue expulsado del tribunal de Justicia y Paz, la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) rechazó su intención de ingreso a esa justicia transicional, por lo que estarían reducidos los caminos para contar de primera mano los crímenes que cometió. Según explicó recientemente Colombia 2020, Tovar Pupo podría entrar a la JEP como un tercero civil. “Aunque la Sala de Definición de Situaciones Jurídicas le negó su sometimiento como excombatiente del conflicto armado, le pidió que le enviara pruebas que acrediten que financió y auspició organizaciones paramilitares desde finales del año 1996 hasta 1998. Esos delitos sí podrían ser juzgados por esta justicia”, escribió el portal de El Espectador para el posacuerdo.

Total, que todos los paramilitares digan la verdad y reparen a sus víctimas es el pedido que han hecho recientemente múltiples figuras como Piedad Córdoba y Ángela María Robledo, de Colombia Humana. “Los jefes del paramilitarismo extraditados durante el Gobierno de Álvaro Uribe Vélez le deben a las víctimas la verdad, una verdad plena por los miles de asesinatos, violaciones, masacres, secuestros, perpetrados por ellos en Colombia. Ojalá que el regreso de Jorge 40 signifique esa posibilidad para las víctimas, esa exigencia de verdad y justicia que han hecho por años y años en Colombia. Tanto él como Mancuso lo deben”, expresó Robledo. Mientras que Córdoba reiteró en una carta que “no hay razones jurídicas ni políticas para que la JEP se convierta en un tribunal exclusivo para exguerrilleros y exmilitares”.

Esa idea la reafirmó desde su orilla política Erasmo Zuleta, de la U: “Es importante que los hicieron parte de los grupos al margen de la ley que pagaron una pena en el país y por fuera, y hoy quieran someterse a la JEP para contar la verdad y reparar a las víctimas, puedan acceder a esta y digan todo lo qué pasó e hicieron, incluyendo la política y sus alcances”, comunicó. Con todo, las peticiones por justicia para las víctimas, verdad y no repetición siguen siendo un clamor de Colombia. La llegada de Jorge 40 se da en una semana en que en el Congreso, la oposición debatirá sobre la extradición de los exjefes paramilitares y su regreso.

“Ese debate lo habíamos planteado a raíz de los problemas del regreso de Salvatore Mancuso y con todo lo que ha pasado con esas equivocaciones deliberadas del Gobierno Colombiano. El impacto político es inevitable, es sobre un derecho que cada vez se vuelve más imprescindible para poder pasar la página de violencia, y es el derecho a la verdad. Tenemos una dificultad en el caso de Jorge 40 porque fue expulsado de Justicia y Paz, y si no se le abre su regreso, pues van a haber muy pocos incentivos para que él pueda entregar la verdad del fenómeno paramilitar. Ese puede ser un obstáculo, pero queremos escucharlo hasta en el Congreso”, finalizó Antonio Sanguino.

Comparte en redes: