'Estoy heredando una lucha'

Hijo de Guillermo Asprilla, el exsecretario de Gobierno de Bogotá se declara heredero de una nueva forma de hacer política y dice que no es un delfín.

Asprilla habla de buscar apoyo legislativo para el programa Basura Cero. / Luis Ángel

Es abogado y tiene una maestría en derecho internacional económico de la Universidad de Ginebra. Su proyecto de vida era establecerse en Suiza, pero en mayo de 2012, al enterarse de que su padre, el exsecretario de Gobierno de Bogotá Guillermo Asprilla, padecía una grave enfermedad, volvió al país y la vida le cambió del cielo a la tierra. Asumió entonces la asesoría de gran parte de las cerca de 10.000 familias víctimas de la tragedia humanitaria causada por el derrumbe en el relleno sanitario de Doña Juana en 1997 (personas que fueron asesoradas legalmente por su padre) y comenzó una carrera política marcada por la crisis del gobierno de Gustavo Petro.

Hoy, Inti Asprilla aspira a la Cámara de Representantes por Bogotá en la Alianza Verde y recorre los barrios más populares de la ciudad con un discurso y unos ademanes muy parecidos a los de su padre, liderando movilizaciones por el no a la revocatoria del mandato del alcalde y con la premisa de que la Bogotá Humana debe ser un proyecto nacional. No hace promesas, pero dice que es heredero de una nueva forma de hacer política y que no puede ser catalogado como delfín.

 

Que haya regresado hace apenas dos años, ¿no implica una desconexión con el país?
No, siempre he estado al día y he hecho un trabajo intenso. Estar afuera también abre la visión de las cosas y creo que es una ventaja.

 

¿En qué momento tomó la decisión de hacer política?
El día que mi padre fue destituido por la Procuraduría, no como una cuestión de venganza sino de dignidad. Él representa un modelo diferente que se caracteriza por el trabajo de base y por poner su profesión al servicio de la gente. Esta es una izquierda que debe construirse desde los barrios.

 

¿Y usted comparte totalmente la propuesta de esa izquierda del progresismo?
Esa propuesta ya se elaboró y sus pilares ideológicos son Gustavo Petro y Guillermo Asprilla. Yo sé cómo hacer política. En el sur hay una inquietud constante y es: “no nos vayan a olvidar”. Eso me ha llevado a tener la convicción de que si llego a la Cámara, demuestre que realmente estoy ejerciendo esa representación. Si algo me define como político es estar obsesionado con el trabajo de base con la gente.

 

¿No le preocupa que las dinámicas del Congreso terminen absorbiendo ese deseo de trabajar?
Es evidente que un congresista tiene tiempo para ir a las comunidades. Hay que estar con la gente, creando conciencia política. En el Congreso no se puede hacer nada por sí solo. Hay que romper con ese esquema de que quienes tienen las mayorías son los que se saben acomodar en la coalición de gobierno.

 

¿Cuánto de una eventual victoria en las elecciones está asociado al apellido Asprilla?
Hay luchas que son de mi padre: por la salud, por la tutela... Él estuvo en la Constituyente como asesor para redactar el proyecto de tutela. El apellido Asprilla está asociado a la defensa de causas populares.

 

¿Cree que esa ascendencia política que cultivó su padre en defensa de esas causas, y especialmente en la administración distrital durante un año y cuatro meses, se traduce en votos?
No nos pueden llamar delfines. No heredamos comodidades sino luchas que son muy difíciles. Los delfines están en el castillo; yo estoy en los territorios con la gente y eso es lo que me define. Las personas con las que hablo y a quienes asesoro son esas, y el delfín no tiene esa connotación: hereda un poder y yo heredo una lucha.

 

Y su papel en el no a la revocatoria del alcalde Petro...
Estamos trabajando para que Petro sea presidente. Contamos con que el alcalde será refrendado en la revocatoria. Si jurídicamente queda en firme la destitución, más temprano que tarde Gustavo Petro va a tener sus derechos políticos. Por la Corte Constitucional o la Interamericana.

 

Y mientras tanto, ¿el progresismo qué?
Hay una cosa clara: sé que en este momento no tenemos un candidato presidencial. Era Navarro, y de manera muy responsable decidió jugársela por salvaguardar un partido que fundamentalmente es un acuerdo electoral. Por eso, en lo presidencial, por el momento no se avizora una candidatura viable. Creo que Petro va a ser presidente de este país y tenemos que trabajar desde ya para luchar contra muchos obstáculos.

 

¿El progresismo va con Santos si éste ayuda a Petro?
El progresismo va con la paz. Eso no va a ser con el Centro Democrático ni con Marta Lucía Ramírez, y no sé qué sentimiento de confianza tendrá Peñalosa con la paz. El progresismo debe apoyar la paz y guardar su independencia frente a Santos. Pero hay otras cosas que Colombia necesita y Santos no está con eso.