Diálogo con la CEO de Global Environment Facility

“Estrategia antidrogas de Colombia es la correcta”: Naoko Ishii

La vocera de uno de los fondos proambientales más importantes del mundo habla de Colombia Sostenible, fondo multidonante que espera destinar sus recursos a la recuperación de las zonas más afectadas por el conflicto.

Naoko Ishii, CEO de Global Environment Facility. / César Carrión - Presidencia

Fue en diciembre de 2015, cuando viajó a París a participar en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático, COP 21, que el presidente Juan Manuel Santos anunció la conformación de un gran fondo para la paz al que denominó “fondo paraguas”. El proceso de negociación con las Farc avanzaba en La Habana y entonces se constituyó Colombia Sostenible, un fondo de inversión colectiva que, según los compromisos, debe recaudar de aquí a cinco años unos US$400 millones.

Los recursos, administrados por el Banco Interamericano de Desarrollo, han sido donados por Suecia, Suiza, el Reino Unido, Noruega y Alemania, y ya se están gestionando aportes adicionales de otros países para llegar a la meta que permitirá, según el objetivo propuesto por el Gobierno colombiano, buscar la recuperación social y medioambiental, especialmente de las zonas más golpeadas por el conflicto.

En el marco de la 72ª Asamblea General de Naciones Unidas, Santos sostuvo un encuentro con el grupo asesor de alto nivel y 12 de los representantes más influyentes ante la comunidad internacional sobre asuntos ambientales, orgsnizado por la Agencia de la Presidencia para la Cooperación. El Espectador habló con Naoko Ishii, CEO del Global Environment Facility, uno de los fondos con mayor reconocimiento en el plano global dedicado a promover la protección ambiental, quien explicó su visión de la estrategia colombiana para recuperar las regiones afectadas por la guerra y del espinoso tema de los cultivos ilícitos, en momentos en que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha amenazado con descertificar a Colombia.

¿Qué tan grande es esta oportunidad que trae el fondo Colombia Sostenible, creado para apoyar la implementación del posconflicto?

Estamos muy entusiasmados. La visión planteada en el fondo multidonante es la correcta, dada la oportunidad que tiene de trabajar de manera integrada desde ya y para las futuras generaciones. Consideramos que es una especie de milagro que el Gobierno del presidente Santos haya construido esta mirada —que es a la que otras naciones también le están apostando— después de un conflicto de más de 50 años. Definitivamente, ese es un atractivo para nosotros. Por eso, el propósito de nuestro encuentro con el Gobierno colombiano es revisar cómo hacer de este proceso algo sostenible, teniendo en cuenta que no sólo puede funcionar para países con conflictos sino para aquellos que carecen de articulación y armonización con la naturaleza. Si hacemos que el caso de Colombia sea exitoso, podrá ser una lección muy valiosa para otros.

En la construcción de una Colombia Sostenible, ¿qué hacer para que el Estado verdaderamente llegue a las zonas más golpeadas por la guerra?

La respuesta es una: la gente que vive en las zonas donde se asentó el conflicto por tantos años necesita empleo. Pero no cualquier empleo, sino trabajos decentes para que salgan del conflicto realmente. Entonces, proveer ese tipo de oportunidades termina siendo fundamental para cumplir con los objetivos enmarcados dentro del fondo que apoyamos. Me gusta la visión del presidente sobre Colombia Sostenible, pues busca proveer este tipo de empleos que están en armonía con la naturaleza. Ya no estamos hablando de talas de bosques para tener oportunidades de trabajo, sino de cómo usar esos ecosistemas naturales que contribuyan tanto a esas comunidades afectadas por la guerra como al medioambiente en sí. Por ejemplo, trabajos agrarios y forestación.

Colombia ha propuesto planes de sustitución de cultivos ilícitos y erradicación voluntaria, y un enfoque diferenciado en la lucha contra las drogas. Por ejemplo, no a la aspersión con glifosato. ¿Qué opina de esta propuesta, que ha sido ya expuesta ante la ONU?

Este nuevo enfoque es muy importante y buscar una solución integral que le preste mayor atención a la calidad humana, al bienestar social y al desarrollo sostenible, especialmente para favorecer a aquellas comunidades afectadas por la guerra, es la respuesta más acertada. El componente de salud pública allí incluido es clave, y sobre la sustitución de cultivos, debo decir que la clave del éxito en la parte del posconflicto es que la gente que está en las zonas más afectadas pueda obtener formas de vida alternativas, así que no tengo duda alguna de que es una estrategia acertada y la queremos apoyar definitivamente.

¿Cómo lograr que el apoyo de los países donantes al fondo Colombia Sostenible perdure en el tiempo con los próximos gobiernos en Colombia?

La administración del presidente Santos, como sabemos, acaba el próximo año, pero la visión que tenemos para apoyar el fondo es a largo plazo. No podemos dejar que se pierda por la transición de un gobierno y, en ese sentido, el ideal es institucionalizar esa visión, monitorear la iniciativa y lograr resultados tempranos.