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Eutanasia no ha muerto: esto cambiará en un nuevo proyecto en el Congreso

Pese a que la plenaria de la Cámara hundió la iniciativa, desde ya se prepara otro proyecto para dar cumplimiento a la orden de la Corte Constitucional de reglamentar el procedimiento. ¿En qué cambió?

Pese a los llamados de la propia Corte, en las últimas cuatro legislaturas la discusión no ha escalado más allá del primer debate y el Ejecutivo —a través del Ministerio de Salud— ha tenido que llenar el vacío y emitir resoluciones. Flickr

Ratificando que se trata de un debate esquivo, marcado por dogmas y creencias religiosas, por octava ocasión en la última década el Congreso le cerró el paso al proyecto legislativo que buscaba reglamentar la eutanasia en Colombia. Se trata de un pendiente que sigue perpetuándose, con todo y que la Corte Constitucional dio vía libre al procedimiento hace 20 años. Sin embargo, los promotores de la denominada muerte digna ya anunciaron que no darán su brazo a torcer e insistirán en la iniciativa, que alcanzó a superar el primer debate. ¿Cuáles son los cambios, las lecciones y lo que viene de cara a 2020?

En contexto: Plenaria de la Cámara hundió proyecto que reglamentaba la eutanasia

Sin dejar de destacar lo reñida que estuvo la votación en la plenaria de la Cámara de Representantes, donde el proyecto se hundió apenas por una diferencia de ocho votos (69 a favor y 77 en contra), su autor, el representante Juan Fernando Reyes Kuri (Partido Liberal), anunció que en la próxima legislatura lo presentará una vez más y sentenció que “la eutanasia no ha muerto, solo la archivaron”.

Un primer cambio que se contempla —y quizá uno de los más sustanciales— es la modificación del punto que establece en qué casos es viable el procedimiento. En el proyecto que se hundió había luz verde en tres circunstancias: que el paciente tuviera una enfermedad terminal, un padecimiento incurable o una condición médica grave.

Precisamente, esta última circunstancia —que se contemplaba para aquellos que estuvieran en un estado físico que disminuyera sus capacidades, afectando su calidad de vida y ocasionando sufrimientos físicos permanentes— será retirada, “buscando que haya más consenso en el Congreso”, sostuvo Reyes, dejando entrever que para un grupo de congresistas este punto generó rechazo y controversia.

Por otro lado, pese a que ya hay una resolución del Ministerio de Salud que abrió ese camino, en el nuevo proyecto se retirará todo el capítulo que permitía la práctica de la eutanasia para menores entre seis y 12 años. Ese tema ya había sido excluido en el primer debate que tuvo el proyecto en Cámara y, de acuerdo con Reyes, la razón es, una vez más, “tener más conceso”.

Análisis: Eutanasia en el Congreso, ¿persistirá la agonía?

Previamente, siguiendo el lineamiento del ministerio, se consagraba el procedimiento para niños solo en los casos en los que el médico tratante certificara la existencia de la enfermedad y cuando el desarrollo cognitivo del menor le permitiera tomar una “decisión libre e informada”.

Adicionalmente, acogiendo solicitudes formuladas por otros congresistas, el representante señaló que, así como en el caso de los médicos que se niegan a practicar el procedimiento, se buscará establecer la objeción de conciencia para las Instituciones Prestadoras de Salud (IPS), que son las encargadas de prestar el servicio en hospitales y centros médicos. No obstante, la objeción no será válida para las Entidades Promotoras de Salud (EPS).

“También vamos a ajustar algunas definiciones que nos recomendó el Ministerio de Salud”, dijo Reyes, entre ellas, la condición de terminalidad, la proximidad de la muerte y el denominado consentimiento indirecto, que es cuando un familiar toma la decisión de que se practique el procedimiento en casos en los que el paciente se encuentra en circunstancias que le impiden manifestar su voluntad. Eso sí, previamente tuvo que haberse expresado en ese sentido mediante un documento de voluntad anticipada o de manera persistente a través de cualquier otro medio.

Sobre el cabildeo y la presión ejercida por grupos religiosos a lo largo del debate y que precipitaron el hundimiento de la iniciativa, Reyes rechazó la actitud asumida por muchos de sus colegas que, sostuvo, antepusieron sus creencias religiosas frente a la orden de la Corte Constitucional: “Por supuesto respetamos las posiciones, pero uno al Congreso va a legislar con la Constitución en la mano, no con la Biblia. No nos pueden imponer su visión del mundo a todos los colombianos”.

Finalmente, Reyes Kuri —quien aseguró que insistirá en el proyecto las veces que sea necesario— señaló que tanto el Ministerio de Salud como el del Interior no se mostraron ni a favor ni en contra de la iniciativa, lo que podría explicar por qué no gozó de apoyo mayoritario: “Ambos estuvieron muy tímidos. Esperamos adherirlos, porque seguramente si hubiéramos tenido el apoyo del Gobierno hubiéramos ganado más”, precisó.

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-Redacción Política ([email protected])

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Eutanasia no ha muerto: esto cambiará en un nuevo proyecto en el Congreso

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