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hace 1 hora
Entrevista

Fernando Carrillo: “No podemos matonear la institucionalidad”

El procurador general sustenta la decisión de apelar la garantía de no extradición que le dio la JEP a “Jesús Santrich”. Dice que el “indictment” enviado por EE. UU. es prueba suficiente, rechaza los llamados a constituyente y conmoción interior y anuncia investigaciones por posibles falsos positivos.

El procurador general, Fernando Carrillo, asegura que es hora de “desantrichizar” la agenda nacional. Gustavo Torrijos

En concreto, ¿cuáles fueron los argumentos de la Procuraduría para sustentar la apelación ante la JEP por el caso “Jesús Santrich”?

Para la Procuraduría, no hay duda de que los hechos que se le atribuyen al señor Seuxis Paucias Hernández Solarte se cometieron luego de la firma del Acuerdo de Paz; esto es, el 1° de diciembre de 2016. El indictment (resolución de acusación) enviado por los Estados Unidos no es cualquier papelito de un funcionario de tercer nivel, es una decisión de la justicia norteamericana que acredita una fecha y unas conductas. Los beneficios que se reconocen en la JEP a los excombatientes no pueden ir más allá, como tampoco pueden flexibilizarse las condiciones para su reconocimiento. Quien delinca luego de la firma del Acuerdo debe someterse a la justicia ordinaria y, como en este caso, a la extradición, respetando las reglas de la cooperación judicial.

¿Cómo evalúa las denuncias de la JEP sobre posibles irregularidades cometidas por funcionarios de la Fiscalía en la participación de agentes de Estados Unidos en el recaudo de pruebas en este caso?

La decisión de la Sección de Revisión de la JEP en cuanto a la garantía de no extradición de Hernández Solarte no está en firme. Hay que esperar la revisión que haga la Sala de Apelaciones y con ello la Procuraduría definirá su intervención en las actuaciones que de esta nueva decisión se deriven.

¿Qué opina de que Estados Unidos hubiera entregado pruebas contra “Santrich” a la Fiscalía, mientras a la JEP no quiso darle más que el “indictment”?

Las nuevas pruebas fueron recaudadas por la Fiscalía General de la Nación. En nuestra apelación, pedimos que se trasladen en forma inmediata todas las pruebas con que cuenta la Fiscalía a la JEP, para que con estas nuevas evidencias se reafirme que los hechos imputados se cometieron con posterioridad al 1° de diciembre de 2016. No sobra reiterar que el indictment tiene plena fuerza judicial y se soporta en pruebas que reposan en la justicia de los Estados Unidos.

¿El Ministerio Público considera que el “indictment” de Estados Unidos es incontrovertible como prueba?

Sí, para nosotros no hay duda.

¿Debe entonces la Sección de Apelación de la JEP tener en cuenta las nuevas pruebas que se han conocido sobre el caso “Santrich”, como el video completo de su cita con Marlon Marín y los agentes encubiertos, o debe circunscribirse solo al expediente de la Sala de Revisión?

La Sección de Apelaciones no solo tiene la facultad procesal de practicar nuevas pruebas, sino la oportunidad de considerar, ahora sí, todos los elementos probatorios, para llegar a la verdad sobre la fecha de ocurrencia de los hechos presuntamente delictivos del señor Hernández Solarte. Hemos insistido, la JEP debe concentrar su análisis solamente a este punto y no entrar en un juicio de responsabilidad.

Hay discusión en torno a si “Santrich” tiene o no fuero parlamentario, ¿usted qué cree?

En el trámite del proceso penal, la Procuraduría señaló que no. El asunto debe ser resuelto por la Corte Suprema de Justicia.

¿Por qué cambiaron al agente del Ministerio Público en el caso de la recaptura de “Santrich”?

El despacho tiene la facultad de designar un agente especial para conocer casos de trascendencia judicial. En este caso, se hizo uso de esa atribución con el fin de evaluar la posición del procurador judicial que actuó en esa etapa del proceso judicial adelantado por la Fiscalía.

Es posible que Mónica Cifuentes sea recusada nuevamente, ya que participó en las negociaciones en La Habana y tuvo discusiones directas con varios de los responsables de las Farc que estarán ante la JEP. ¿Ha pensado en cambiarla o poner un procurador “ad hoc”?

No puedo anticiparme a conceptuar sobre hipotéticas recusaciones contra la delegada. Lo que puedo decir es que, en la ya resuelta, se descartó totalmente todo impedimento que impidiera su actuación.

El presidente Iván Duque ha propuesto un “gran acuerdo nacional” de partidos para reformar la JEP, ¿cree que esta debe ser modificada?

Como lo expresamos cuando nos opusimos a la formulación de objeciones sobre la ley estatutaria de la JEP, creo que es necesario pasar la página, mirar hacia el futuro y lo que tenga que mejorarse del proceso de paz y de la implementación de la JEP se haga mediante un acuerdo que incluya a todos los actores sociales y políticos del país. Colombia tiene derecho a respirar nuevos aires; es hora de “desantrichizar” la agenda nacional.

¿Qué piensa de las ideas de decretar la conmoción interior, o convocar a una constituyente o a un referendo, para superar la supuesta crisis institucional?

Lo he dicho desde siempre: no podemos matonear la institucionalidad. Por fortuna, la peregrina idea de una conmoción interior no tuvo eco en el Gobierno. De otro lado, las circunstancias actuales de polarización en el país tampoco permiten considerar una constituyente. Con otras herramientas constitucionales podemos superar la situación actual, siempre y cuando haya voluntad de todos.

Hay quienes dicen también que con la decisión inicial de la JEP de otorgarle la garantía de no extradición a “Santrich” se está abriendo la puerta para que otros evadan ese mecanismo. ¿Usted lo ve así?

Precisamente el rol de la Procuraduría como vocera de la sociedad es vigilar que la JEP no se convierta en el burladero de quienes pretenden evadir la ley. Este caso, que tanta connotación ha tenido, nos sirve de experiencia para evitar situaciones futuras. Lo que queda claro es que quienes cometan delitos después de la firma del Acuerdo deben atenerse a las consecuencias.

¿Por qué cree que es imposible reformar la justicia en Colombia?

Considero que ha faltado liderazgo político, concertación entre los actores y tener claro que el propósito central de cualquier reforma es que la ciudadanía tenga acceso real a la justicia. Es tiempo de construir el ambiente para lograr la reforma que se nos ha escapado de las manos. Hay que cerrar capítulos como el de Santrich y las objeciones para concentrarnos en los asuntos esenciales, como el del fortalecimiento y la modernización de la justicia. No veo que la reforma sea un imposible.

¿Ha pensado en hacer un seguimiento especial al tema de los falsos positivos y las denuncias del “New York Times”?

Le doy esta primicia: he ordenado la apertura de una indagación disciplinaria para determinar las eventuales responsabilidades en este caso. Lo revelado hasta ahora por ese diario genera gran inquietud, al punto que el mismo Gobierno constituyó una comisión para esclarecer lo ocurrido. Es necesario llegar hasta el fondo del asunto. Lo único que no puede pasar es dejar esto en el limbo.