Elecciones 2018: Colombia elige presidente

hace 14 horas

La ficha de Obama para la paz con las Farc

Su misión será ayudar a empujar y a clarificar las negociaciones de La Habana (Cuba), sin que ello implique su presencia en la mesa de diálogos. Gobierno y guerrilla saludaron el anuncio.

Bernard Aronson, ayer junto al secretario de Estado, John Kerry. / AFP

Que el proceso de paz entre el gobierno del presidente Juan Manuel Santos y las Farc es observado muy de cerca por Estados Unidos no es un secreto para nadie. De hecho, desde un comienzo, la petición de esa guerrilla de que Simón Trinidad hiciera parte de la mesa de negociación en La Habana (Cuba) implicó tratar de involucrar a los estadounidenses, además que, quiérase o no, se trata de un gobierno que financió una buena parte del esfuerzo contrainsurgente del Estado colombiano y ha promovido la cuestionada “guerra” contra las drogas.

Sin embargo, la posición de Estados Unidos frente a los diálogos no había pasado de uno que otro pronunciamiento de respaldo, eso sí, por parte de ‘pesos pesados’ como el presidente Barack Obama o el secretario de Estado John Kerry, entre otros. Pero a partir de ahora queda claro que el país del norte quiere asumir un rol más activo al anunciar el nombramiento de un enviado especial para impulsar las conversaciones que buscan poner fin a medio siglo de conflicto en Colombia: Bernard Bernie Aronson.

Decisión que  —según dio a entender el mismo Kerry— partió de una sugerencia que habría hecho el presidente Santos, quien le habría pedido al gobierno estadounidense asumir “un rol más directo” en las negociaciones con las Farc. “Estados Unidos tiene la responsabilidad de hacer lo que pueda para ayudar a Colombia a alcanzar la paz (...), aunque importantes obstáculos continúan, absolutamente vale la pena buscar y asistir para lograr una paz negociada si podemos”, dijo el secretario de Estado.

Aronson es un veterano diplomático que en el pasado se desempeñó como subsecretario de Estado para América Latina y tiene experiencia en la resolución de conflictos en El Salvador y Nicaragua. Su experiencia en la región es “significativa y extensa”, agregó Kerry. Por ahora queda por ver el papel específico que cumplirá, aunque según las explicaciones entregadas por el mismo Aronson, no se trata de ofrecer “un plan hecho en Washington”, ni mucho menos “sentarse en la mesa de negociaciones”. Mejor dicho, la idea es ayudar a “empujar, persuadir, clarificar y ayudar donde podamos”.

Para el presidente Juan Manuel Santos la decisión de Estados Unidos, de designar a un delegado para el proceso de paz, “reafirma el compromiso con las negociaciones” y es “una muestra del reconocimiento a los avances y a la manera como hemos conducido el proceso, así como el resultado de las buenas relaciones que mantenemos”. Y agradeciéndole al presidente Obama el gesto, aclaró que el papel de Aronson “será de apoyo al proceso, lo que no significa su participación directa en la mesa de negociación”.

Desde La Habana, a través de su cuenta en Twitter, el jefe de la delegación de las Farc, alias Iván Márquez, saludó el anuncio y señaló: “Agradecemos la confianza del gobierno del presidente Barack Obama en las posibilidades de la paz negociada en Colombia”, al tiempo que aclaró que la designación se dio por una petición directa del presidente Santos, teniendo en cuenta “la presencia e incidencia permanente de Estados Unidos en la vida política, económica y social de Colombia”.

A su vez, el coordinador residente de las Naciones Unidas en Colombia, Fabrizio Hochschild, manifestó que cualquier apoyo adicional que preste Estados Unidos o cualquier otro actor de la comunidad internacional en el proceso “es bienvenido”. Y los sectores políticos afines al proceso de paz igualmente calificaron el hecho como una señal de que el proceso de paz con las Farc no tiene reversa y va en buen camino. Del opositor Centro Democrático, al cierre de esta edición, no se conocían reacciones.