Frutos del ciclo de paz

Farc anunciaron que no volverán a reclutar a menores de 17 años. Gobierno celebra declaración, pero pide que aplique para quienes tengan menos de 18 y entreguen a los que están en sus filas.

Un militar conduce a guerrilleros menores de edad capturados en combate. / Archivo - El Espectador

El primer ciclo de conversaciones de 2015 entre el Gobierno y las Farc, en el que sesionó la subcomisión técnica para el fin del conflicto, dio frutos. En estos diez días de negociaciones las partes recibieron los documentos de la Comisión Histórica del Conflicto y atendieron a un grupo de organización de mujeres y de la comunidad LGBTI. Pero el más tangible resultado —que a la vez es el que levanta más polémica— es la decisión de la guerrilla de no volver a reclutar menores de 17 años en sus filas.

El gobierno Santos recibió con beneplácito la noticia y la calificó como “un paso en la dirección correcta, aunque todavía insuficiente”. Y en este mismo sentido se pronunciaron funcionarios públicos y algunas personalidades políticas. A su vez, los detractores del proceso de paz criticaron el anuncio y acusaron a las Farc de ser “cínicas”. Lo cierto es que tanto los unos como los otros apelan “a las normas internacionales” en la materia.

Las Farc defendieron su decisión y sus explicaciones acusando a la Fuerza Pública de realizar “batidas ilegales” contra jóvenes pobres, y de involucrar a menores de edad en el conflicto con las llamadas “jornadas cívico-militares (...), entrenando niños para infiltrarlos en las filas guerrilleras para que hagan labores de inteligencia”. Y sostuvieron que en varias ocasiones han entregado al Comité Internacional de la Cruz Roja a los menores que les han infiltrado.

Hay quienes creen que la decisión debe ser entendida como un gesto importante hacia el desescalamiento del conflicto, puesto que de alguna manera da muestras de que ese tema viene avanzando en la mesa de diálogos, a través de la subcomisión integrada por militares activos y experimentados mandos militares de las Farc. Pero para muchos, las palabras de la guerrilla son insultantes, puesto que argumentan no reclutar forzadamente y hacer excepciones cuando los menores de 15 años han encontrado refugio en las filas insurgentes.

Al respecto, Humberto de la Calle, jefe negociador del Gobierno, señaló: “Con ocasión de la celebración del Día Internacional contra el Reclutamiento Infantil, la doctora Cristina Plazas, directora del Instituto Colombiano del Bienestar Familiar, dijo que para construir la paz necesitamos que no haya ni un solo niño o niña cargando un fusil. Colombia entera clama porque aquellos que están en las filas de grupos al margen de la ley sean devueltos inmediatamente a sus hogares, puedan recuperar sus sueños y hacerlos realidad. Acojo plenamente sus palabras”.

De la Calle enfatizó que “seguirá insistiendo en la necesidad de aplicar los criterios y las normas internacionales, hoy vigentes de manera casi universal, que fijan en 18 años la edad, repito 18 años, para la mayoría. De igual forma, insistimos en la necesidad de extender esta decisión a los menores que hoy forman parte de las filas de las Farc. En todo caso, aunque es un gesto importante, no debemos olvidar que el propósito real y central es la terminación del conflicto”.

Para reforzar el argumento estatal, diferentes organismos difundieron cifras respecto a la problemática de los niños en la guerra en Colombia. Según un informe de la agencia Periodismo Aliado de la Niñez, el Desarrollo Social y la Investigación (Pandi), al menos 7.722 niños de ambos sexos fueron víctimas de reclutamiento por parte de grupos armados ilegales en Colombia desde 1985 hasta el 1° de noviembre de 2014. La mayoría de ellos antes de los 14 años de edad y el 35,8% procedía de entornos con problemas familiares.

La Defensoría del Pueblo aportó que las bandas criminales son el principal agente de reclutamiento forzado de menores de edad, y que entre 2013 y 2014 estos grupos delincuenciales dispararon 65 alarmas tempranas del organismo, mientras las Farc y el Eln registraron el reclutamiento de 51 menores. El procurador Alejandro Ordóñez también aplaudió el gesto, aunque lo consideró insuficiente. Sostuvo que “según un estudio de la Universidad Sergio Arboleda, el 47% de este grupo insurgente es de integrantes reclutados forzosamente cuando eran menores de edad” y les pidió a las Farc proscribir el reclutamiento y entregar una lista con la identificación de todos los niños en sus filas”.

Pero más allá del debate acalorado sobre si el gesto es suficiente o no, y sobre cuáles son los estándares internacionales respecto al reclutamiento de menores o de si se puede creer en las Farc, lo realmente cierto es que el ciclo de paz 32, primero de este año y único en que ha trabajado la subcomisión técnica para el fin del conflicto, dio su primer resultado: una declaración unilateral de las Farc en camino hacia el desescalamiento de la guerra. Y para el presidente Santos es claro que “en el fondo lo que va a terminar esa práctica macabra de reclutar y poner niños en una guerra es terminar el conflicto”.