Fuero, demandas y críticas

La reforma al fuero militar, cuyo proyecto de ley estatutaria para su reglamentación acaba de radicar el Gobierno en el Congreso, sigue generando polémica por todos lados.

Ayer, en el mismo Capitolio Nacional, el coordinador residente en Colombia de las Naciones Unidas, Bruno Mora, reiteró las preocupaciones que persisten en el organismo en torno a la iniciativa y anunció que estarán atentos al trámite de la reglamentación.

“Está bien que exista un fuero militar como lo hay en muchos países, pero que se respete el principio de que la justicia es la misma para todos. Debe haber filtros que privilegien la justicia civil para establecer dónde es el mejor fuero para tratar temas que impactan sobre la acción de los uniformados”, manifestó Moro.

Las palabras de Moro refuerzan las opiniones vertidas en una carta abierta difundida el lunes pasado en Ginebra (Suiza) por parte de un grupo de expertos de las Naciones Unidas, quienes advirtieron de “implicaciones serias” en esa reforma para el Estado de Derecho y el disfrute de los derechos humanos en Colombia.

Mientras tanto, los representantes a la Cámara Ángela María Robledo, Iván Cepeda Castro y Germán Navas Talero, junto con los miembros de la Comisión Colombiana de Juristas Gustavo Gallón, Fátima Esparza, Juan Camilo Rivera y Mary de la Libertad Díaz, radicaron ante la Corte Constitucional una demanda contra la ampliación del fuero penal militar que fue aprobada en el Congreso en noviembre del año pasado.

“La ampliación del fuero favorece la impunidad y perjudica a las víctimas. Es otro obstáculo para la garantía de los derechos humanos, para la verdad y la justicia. Eso no contribuye a la paz, ni mucho menos a la reconciliación. Los argumentos utilizados se basan en una supuesta inseguridad jurídica que afecta la moral de la tropa, un mito que jamás ha sido comprobado”, dijo Ángela Robledo.

Ante las críticas, el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, enfatizó que en la reforma no hay lugar para la impunidad: “La intención es que haya una justicia especializada fuerte para que no tengamos investigaciones eternas. Lo que se busca es más justicia y menos impunidad”, indicó. Según Pinzón, “nunca irá a la justicia militar cualquier hecho que esté por fuera de los servicios operativos y por eso lo que se pretende es diseñar una reforma con estándares internacionales que garanticen los derechos humanos y el derecho internacional humanitario”.