Giro radical en la Vicepresidencia

Es claro que la dependencia dejará su rol en materia de infraestructura para concentrarse en la implementación de los acuerdos de paz con las Farc.

Naranjo y Vargas Lleras trabajaron también en la junta directiva de la Fundación Buen Gobierno. Archivo.

No fue tan sorpresivo el anuncio hecho por el presidente Juan Manuel Santos de que el exdirector nacional de la Policía, general (r) Óscar Naranjo, será el nuevo vicepresidente de la República una vez Germán Vargas Lleras deje el cargo —probablemente a finales de marzo— para aspirar a la primera magistratura del Estado en 2018. Ya hacia finales del año pasado, Armando Benedetti, jefe del Partido de la U, había dicho que este era la persona más indicada para asumir el cargo, pues “conoce muy bien el proceso de paz y es un hombre de total confianza” del jefe de Estado.

“No estoy nombrando a un vicepresidente para complacer a las Farc, estoy nombramdo a un vicepresidente para que pueda culminar una labor de este gobierno”, dijo Santos al confirmar la decisión en entrevista con Caracol Radio. El proceso implica que Vargas Lleras presente su renuncia ante el Senado, este se la acepte, Santos proponga el nombre de Naranjo y el Congreso en pleno lo ratifique. Y teniendo en cuenta que es el mismo presidente quien le asigna a su vicepresidente las funciones a cumplir, ahí está la clave.

Como se sabe, Germán Vargas Lleras es quien coordina hoy los grandes proyectos de infraestructura vial, aeroportuaria, portuaria y férrea en el país, además de los temas de vivienda y agua potable. De esta manera, a partir de 2014 se le dio un rol mucho más preponderante a la Vicepresidencia, una figura que desde su restablecimiento en la Constitución de 1991 tuvo un bajo perfil, salvo algunas excepciones, como cuando Gustavo Bell fue nombrado por Andrés Pastrana como ministro de Defensa en 2001.

Ahora, es de esperar que Óscar Naranjo no siga con las funciones que viene desempeñando Vargas Lleras en materia de infraestructura. De hecho, el mismo presidente Santos dio luces sobre la que seguramente será la labor en la que se concentrará: “Es una persona que hizo un trabajo impecable como negociador plenipotenciario en el proceso de paz”, indicó. Es decir, la Vicepresidencia dará un giro radical para convertirse en uno de los ejes de la implementación de los acuerdos firmados con las Farc de cara a la construcción de una paz estable y duradera.

Teniendo en cuenta la experiencia de Naranjo, es claro que parte de su trabajo se centrará en la consolidación de la seguridad ciudadana, que es uno de los asuntos que más preocupan en la actualidad. “Nadie más efectivo que el general en la lucha contra las bandas criminales”, destacó Santos durante la entrevista. Como se sabe, el exdirector de la Policía ha sido asesor de varios gobiernos en el mundo en asuntos de seguridad y, además de negociador en el proceso de La Habana, ejerció como ministro consejero del Posconflicto.

En términos políticos, aunque se habla de un posible malestar en la Unidad Nacional, pues Vargas Lleras es de Cambio Radical y Naranjo fue propuesto por la U, el nombre del exoficial genera consenso. De hecho, el mismo Vargas Lleras reveló que la designación fue acordada previamente con el presidente Santos. Y cabe recordar que en marzo de 2014, el hoy vicepresidente intentó promover una candidatura de Naranjo a la Alcaldía de Bogotá. A su vez, el representante a la Cámara Rodrigo Lara, director de Cambio Radical, calificó como “un acierto” la escogencia, que va “más allá de los partidos políticos”.

Eso sí, como era de esperarse, las críticas corrieron por cuenta del uribista Centro Democrático. El representante Samuel Hoyos aseguró que seguramente dicha decisión “satisface la voluntad del Secretariado de las Farc y consolida un paso más para el tal gobierno de transición del que se ha hablado”, mientras que el también parlamentario Álvaro Prada escribió en Twitter: “Santos no nombró al general Naranjo como vicepresidente, sino como cómplice”.

Aunque las relaciones entre el expresidente Álvaro Uribe y Naranjo han sido siempre cordiales, hacia finales de 2013 quedaron agrietadas después de que el oficial en retiro acusara al uribismo de estar sembrando miedos e incertidumbres con sus mentiras y exageraciones en torno al proceso con las Farc. Aun así, es posible que desde la Vicepresidencia se trate de tender puentes de entendimiento de cara al trámite de proyectos claves para la implementación de la paz.