Gobierno defendió su política de paz ante el Congreso

El debate se llevó a cabo en la Comisión Segunda del Senado, en el que Juan Diego Gómez, del Partido Conservador, expresó que la discusión de fondo tiene que ver con la compatibilidad entre el acuerdo de paz y la política del gobierno para esta cuestión.

El canciller de Colombia Carlos Holmes Trujillo.EFE

Como es sabido, no son pocas las preocupaciones en torno a las condiciones para la construcción de la paz. Por eso, el senador Iván Cepeda (Polo Democrático) y otros parlamentarios convocaron este martes un debate en la Comisión Segunda de la Cámara Alta para debatir sobre la política de paz del gobierno del presidente Iván Duque Márquez.

De la discusión no hizo parte Miguel Ceballos, Alto Comisionado para la Paz, quien se encuentra atendiendo la situación con la minga indígena, en el Cauca. En su lugar, participaron el canciller Carlos Holmes Trujillo y el Ministro de Defensa Guillermo Botero. Así mismo, lo hicieron los senadores Antonio Sanguino (AlianzaVerde), Aída Avella (Unión Patriótica), Julián Gallo (FARC), Paola Holguín (Centro Democrático), Feliciano Valencia (MAIS), Berner León Zambrano (la U), Juan Diego Gómez (Partido Conservador), entre otros.

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Durante las más de tres horas de debate, los congresistas expusieron sus puntos en torno a temas que pasan  y necesitan de una política de paz, entre ellos las objeciones parciales del presidente a la ley estatutaria de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), las protestas por parte de la minga indígena en el Cauca, la cancelación de las negociaciones con el Eln y los esfuerzos para erradicar los cultivos ilícitos.

Entre tantas anotaciones, el senador Sanguino señaló que honrar el acuerdo de paz firmado en La Habana (en materia de implementar lo suscrito y cumplir con ello ante la comunidad internacional),  la decisión de tomar salidas negociadas con otros actores armados, una ocupación integral del territorio, y el respeto irrestricto a los derechos humanos y a la protección plena del ejercicio de la protesta social son los elementos que dan cuenta de una política de paz real.

Pero Sanguino expresó que esos cuatro aspectos no hacen parte de la propuesta por parte de esta presidencia. “El gobierno de Iván Duque no solo está incumpliendo los acuerdos, está negando la implementación de ellos. Él y su bancada actúan de manera deliberada para atacarlo y destrozarlo”. De igual manera, habló sobre las extintas conversaciones con el Eln, de lo que afirmó que “este Gobierno ha cancelado la posibilidad del diálogo como instrumento en la construcción de paz”.

Tras la intervención de Sanguino, Feliciano Valencia, del Movimiento Alternativo Indígena y Social (Mais), aprovechó el espacio para llamar la atención en los riesgos de los enfrentamientos armados dados en el marco de la actual protesta social de las poblaciones indígenas en el Cauca. El senador dijo que reconocen “el esfuerzo del Gobierno en dialogar con la minga, pero no es suficiente si no hay acciones (...) Vaya a la minga, señor presidente. La minga está abierta”.

Por su lado, Juan Diego Gómez, del Partido Conservador, puso el enfoque en la necesidad de materializar la paz como derecho y como deber. Como Valencia, reconoció el esfuerzo del equipo de trabajo de Duque y expresó que el Congreso debe buscar “cómo trabajar de la mano con el gobierno nacional”, sin embargo, sus observaciones apuntaron a profundizar la discusión. Para él, el debate va más allá: “es muy importante mirar si la política de paz de Duque es incompatible con el proceso de paz de las Farc”.

Además, más que referirse a la política de paz del presidente y a los diversos temas que dependen de ella, Gómez dijo que a la construcción de paz le hace daño hablar de varios temas al mismo tiempo. “No me quiero referir a las objeciones a la JEP, pero algunos elementos de discusión no le hacen bien a la paz. Mezclar todos los temas de la oposición y llevarlos a la paz no le hace bien a la misma. La invitación del Partido Conservador es a separar la discusión”.

Ante los argumentos de los senadores, el ministro Guillermo Botero manifestó que el Gobierno trazó una política de paz “moderna, integral, de carácter multidimensional. Pero lo que propone es que bajo ningún riesgo se justifique el crimen”. Botero también declaró que si bien se hicieron unas objeciones parciales a la JEP, sí se están respetando los acuerdos, pero que el mayor problema es de plata: “cualquiera que sea la cifra, se necesitan varias reformas tributarias para implementar el acuerdo de paz. El obstáculo no es la voluntad. Es económico”.

Y así como Botero, el canciller Carlos Holmes Trujillo también respondió ante los cuestionamientos y argumentos de los congresistas en este debate de control político. Sobre la JEP puntualmente replicó que todo el tema de las objeciones parciales del presidente están ligadas a un propósito mayor.

“Las objeciones no son contra la JEP, son para fortalecerla. Qué más respeto a los poderes que poner en sus manos [las de los congresistas] otra vez este tema, para que sea el Congreso el que tome la decisión. Las objeciones revisadas por ustedes puede dar paso a un gran consenso institucional”, expresó.

Luego de ello, tanto el canciller Holmes Trujillo como la senadora Paola Holguín, hicieron referencia a la polarización que una vez más aparece cuando se habla del acuerdo pactado con las Farc. En sus respectivas intervenciones cada uno recalcó que no es ético hablar de “amigos y enemigos de la paz”, y que en efecto es hora de dejar eso atrás.

“Trazar esa línea divisoria que no existe no le conviene al país, que debe buscar procesos de convivencia”, afirmó Holmes Trujillo. Por su lado, las declaraciones de Holguín aparecen algunos días después de que en territorio antioqueño aparecieran algunas vallas en las que se le pregunta a los colombianos de qué lado están, si del lado de las víctimas o de los victimarios, y en la que relaciona directamente a la JEP (para contexto, leer: La polémica valla del uribismo contra la JEP). Pero, en el debate de este martes, luego de traer a colación el tema, dijo que “las vallas no son en contra de la JEP, sino en favor de las víctimas. Hay que reflexionar sobre los fundamentos de la JEP”.

Luego estar reunidos desde las un poco más tarde de las 11 de la mañana, la sesión fue levantada a las 3 p.m. Entre los senadores que no pudieron hacer réplica estuvieron Aída Avella, quien expresó su descontento con la situación. Una vez terminada la citación, el senador Iván Cepeda compartió con los medios la decisión de denunciar al presidente Duque por no obrar de buena fe a la hora de implementar los acuerdos. (Para contexto, lea: Iván Cepeda denuncia al presidente Duque y al fiscal general por “actuaciones en contra del proceso de paz”).

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-Redacción Política

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