Gobierno y Cortes dan primeros pasos para normalizar relaciones

En la Cámara de Representantes se concretó el compromiso del presidente Santos de darle $1.2 adicional a la justicia.

De a poco han empezado a normalizarse las relaciones entre el Gobierno Nacional y las Altas Cortes, luego de la tensión vivida por el trámite de la frustrada reforma a la justicia que terminó plagada de ‘micos’. (Lea más de las críticas).

Dentro de ese proceso por lograr superar el impasse, se confirmó el compromiso del presidente Juan Manuel Santos de entregar 200 mil millones de pesos anuales, por un espacio de seis años, idea que estaba incluida en la reforma que –aunque era positiva– también sucumbió en el hundimiento del proyecto.

Ahora, según lo acordado, el Gobierno dará $1.2 billones adicionales al monto del Presupuesto General de la Nación que le corresponde a la rama judicial.

Así lo confirmó en la Cámara de Representantes el presidente del Consejo de Estado, Gustavo Gómez Aranguren, quien dijo que “el Gobierno nos prometió continuar con la palabra empeñada respecto de la financiación de la justicia como política pública”.

“Nosotros debemos tener una plataforma administrativa eficiente para permitirnos crear cargos de jueces para mejorar el acceso, debemos mejorar los sistemas de información y debemos mejorar los sistemas operativos de los mismos tribunales”, señaló

Con ese presupuesto se pasaría a duplicar el número de jueces. Por ejemplo, en el caso de lo contencioso, donde actualmente hay 560 jueces, se pasaría a cerca de 1.200.

La crisis en la armonía entre las ramas del poder vino durante la última etapa del trámite de la reforma a la justicia.

Primero, el Consejo de Estado se retiró de la discusión pues los magistrados sintieron que se estaban sepultando los proyectos de pérdida de investidura.

Luego, tras las objeciones presidenciales que entregó el presidente Santos al Congreso sobre la reforma, la unidad nacional permanece en crisis pues todavía hay dudas sobre su posible fraccionamiento, toda vez que muchos legisladores sintieron que el Gobierno les traicionó.