Alrededor de Gustavo Petro se construye la mayor comunidad de intolerancia en redes, según la MOE

La entidad que hace veeduría a los procesos electorales en Colombia entregó un nuevo reporte sobre el comportamiento de los colombianos en las redes sociales en el que también detectó que el tiempo de vida de las noticias falsas es muy corto.

Gustavo Petro, futuro senador de la República. Archivo

La Misión de Observación Electoral entregó un nuevo reporte que estudió la forma en la que interactuaron los colombianos durante el proceso electoral que tuvo lugar este año, en el país. El informe analizó 44’871.873 mensajes que se registraron en las redes desde las elecciones legislativas hasta los comicios de primera y segunda vuelta presidencial. En ella, se detectaron fenómenos como el impacto de las noticias falsas y los personajes de la vida pública que más reacciones generaron en las redes.

Lo primero que observó la entidad es que el volumen de intolerancia fue supremamente alto, siendo la primera vuelta, el 27 de mayo, el momento en el que mayor número de interacciones con contenido de ataques se produjeron. “Mientras que los principales argumentos durante la campaña de Congreso y consultas populares interpartidistas fueron el odio contra las Farc (34%), la corrupción (26%) y el castrochavismo (24%); en primera vuelta los principales temas cambiaron desde un punto de vista ideológico a: paramilitarismo (34%), corrupción 29% y las Farc 25%”, indica una de las conclusiones de la MOE.

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Para la segunda vuelta, dice el informe, los ataques entre los candidatos fue similar si se compara con lo observado en las elecciones de marzo, siendo el candidato Gustavo Petro quien más genera una comunidad de intolerancia y miedo entre sus defensores y detractores. Lo anterior puede explicarse en el discurso que se manejó alrededor de Petro a quien, en reiteradas ocasiones, se le señaló de querer convertir a Colombia en ‘castrochavista’ y de ser amigo de la desarmada guerrilla de las Farc, a lo cual Petro y sus alfiles respondían.

No obstante, el mismo fenómeno no despertó Iván Duque quien no registró ataque directo a sus contrincantes en las urnas, pese a que cuenta con una comunidad importante de seguidores en las redes sociales. Sin embargo, la MOE sí encontró que varios de sus adeptos usaron lenguaje de miedo e intolerancia para atacar a los rivales de Duque en el proceso electoral. “En segunda vuelta vuelven a cambiar los principales argumentos siendo Venezuela (33%) la mayor fuente de intolerancia, las Farc (27%) y la corrupción con 22%”, dice la entidad.

El estudio indica que las reacciones de intolerancia y agresividad crean una comunidad alrededor de los candidatos compuesta tanto por usuarios que los defienden, como por quienes los atacan. Es decir, estas comunidades dependen más de las actitudes y comportamientos de los ciudadanos frente al debate democrático que por los mismos candidatos en contienda.  El estudio demuestra que se pueden crear comunidades sin necesidad de provocarlas o incluso que se crean comunidades bien organizadas para atacar determinados temas o personajes.

Otro de los grandes protagonistas de las elecciones fueron las falsas noticias, también conocidas como la posverdad. Según la Misión de Observación Electoral, su ciclo de vida es muy corto: máximo siete días y mínimo, tres. “El factor más importante para garantizar su continuidad es si una figura política la desmiente o la comparte. Cuando eso ocurre, comienza un periodo de verificación en el que el crecimiento de la propagación es acentuado”. Uno de los ejemplos que usó para demostrar el hecho fue cuando se emitió el mensaje de una posible alianza entre los entonces candidatos Sergio Fajardo, Gustavo Petro y Humberto de la Calle.

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Lo preocupante, según los resultados de la MOE, es que la evaluación de la veracidad de la información que se transmite a través de las redes sociales es poca. “Prevalece entonces la función propagandística sobre la informativa, propiciando un clima para la posverdad”, agrega. Desde esa perspectiva, el llamado a futuro fue el de conformar una especie de comisiones de la verdad que se encarguen de relacionar a las comunidades que comparten información falsa con aquellas que las desmienten.

De los más de 44 millones de mensajes analizados por la MOE, se evidenció que los hechos que marcaron la agenda mediática y que provocaron la reacción en las redes fueron el anuncio del jefe político de la FARC, Rodrigo Londoño, de ser precandidato presidencial; las elecciones a Congreso y las consultas interpartidistas, el inicio de los debates presidenciales y la primera y segunda vuelta del mismo certamen electoral. “El delito electoral más denunciado en redes sociales en las elecciones 2018 fue la alteración de resultados o fraude (420.050) el cual se vio reflejado específicamente en primera y segunda vuelta con la supuesta alteración de los formatos E14”, concluyó la entidad.