Una alianza de El Espectador y Mutante.org

hace 16 mins

“Hay que reforzar la veeduría ciudadana”: Viceministro del Interior

Luis Ernesto Gómez habla de las preocupaciones que existen frente a la elección, este domingo, del nuevo gobernador de La Guajira. 600 efectivos de la Fuerza Pública adicionales, además de personal del mismo Ministerio, la Procuraduría y la Fiscalía ejercerán la vigilancia en un proceso mediado por denuncias de corrupción.

Luis Ernesto Gómez, viceministro del Interior. Cortesía

El viceministro para la Participación e Igualdad de Derechos del Ministerio del Interior, Luis Ernesto Gómez, será el encargado de coordinar la Comisión de Seguimiento Electoral en La Guajira, departamento que este domingo acude a las urnas para elegir a su nuevo gobernador. Un proceso que, como se ha vuelto habitual, ha estado mediado por denuncias de falta de transparencia, corrupción, compra de votantes y ríos de dinero.

En diálogo con El Espectador, el funcionario habla de las medidas que se han tomado para tratar de garantizar unos comicios sin trampas de ningún tipo, haciendo un llamado a la ciudadanía para que ayude a la vigilancia y sea consciente de que, en últimas, la decisión de elegir un buen gobernante está en sus manos.

¿Cuál será su tarea en la jornada electoral en La Guajira de este domingo, cuando se elige nuevo gobernador?

El Ministerio del Interior tiene la responsabilidad de coordinar el dispositivo y la comisión de seguimiento electoral. La idea es dar garantías a las partes, a los partidos y los candidatos que están en la contienda; recibir las denuncias ciudadanas y tramitarlas rápidamente a través de las autoridades competentes, y coordinar y buscar que los organismos de control y la misma Registraduría cumplan con su tarea eficientemente. Nuestra misión es servir de garantes y  mediadores cuando se presenten controversias.

Un proceso electoral al que no le han faltado denuncias sobre falta de transparencia, ¿Cómo analiza la situación que se está presentando?

Tenemos serias preocupaciones y las hemos expresado. El ministro Juan Fernando Cristo ha solicitado algunas modificaciones en la asignación de los jurados en Uribia, que es uno de los municipios con mayor alerta en materia de riesgo electoral. Desde el Ministerio desplegamos una operación sin precedentes de funcionarios que llegarán a reforzar el esquema de vigilancia y seguridad, además de 600 efectivos de la Fuerza Pública y el apoyo de la Procuraduría y la Fiscalía.

¿Qué significa que la MOE se haya apartado de la observación?

Preocupa mucho y el mensaje categórico a la ciudadanía es que finalmente, en una democracia, el resultado de unas elecciones está en sus manos. La idea es que reforcemos la veeduría de la gente y hacemos un llamado a que sean vigilantes y participen como testigos para asegurar que el proceso transcurra con transparencia.

¿Por qué cada elección en La Guajira está siempre inmersa en dudas y denuncias de corrupción y candidatos cuestionados?

Nosotros hacemos grandes esfuerzos facilitando la denuncia ciudadana a través de diferentes medios como la Uriel y conectándonos con los organismos de control. Pero hay que decir que los pueblos tienen los gobernantes que eligen y que los únicos que pueden transformar de manera real una cultura que se presta para la corrupción, el constreñimiento al elector y los malos gobiernos son los mismos votantes. Y por eso el llamado es a que los habitantes de La Guajira voten a conciencia y con responsabilidad, porque finalmente la decisión que tomen y la vigilancia que hagan para que otros no usurpen su derecho a elegir, van a marcar el destino de ese departamento, que pasa por una crisis muy grave en materia social.

Aquí se han hecho muchas reformas políticas buscando transparencia electoral, pero los problemas persisten y en cada proceso se ven candidatos cuestionados y hasta con familiares judicializados…

Ha habido varias reformas y todas han estado encaminadas a blindar los procesos electorales. Pero es como si nosotros construyéramos carreteras pensando que todas las personas que conducen son borrachos. Serían vías muy lentas, con muchos reductores de velocidad. Aquí el reto es que, más allá de poner normas y tener controles, lo que necesitamos es cambiar nuestra cultura política. En la medida en que lo que elige a los políticos es la plata, no vamos a salir de un círculo que ya se ha vuelto vicioso, donde para poder financiar las campañas es necesario tener vínculos dudosos y generar condiciones muy negativas. El reto es que los electores cambien y elijan personas transparentes, que representen una nueva forma de hacer política.

Quizás la implementación de los acuerdos de paz con las Farc, que plantea reformas en ese sentido, puede dar pie para comenzar a cambiar esa concepción…

Tanto el acuerdo de La Habana en su punto segundo de participación política, como los diálogos con el Eln, que ojalá inicien pronto, contemplan como eje central la democracia, la participación ciudadana y una renovación en materia normativa. Sin lugar a dudas, es una oportunidad muy importante para darle a Colombia un sistema electoral con garantías, que abra las puertas a nuevos liderazgos y que además vincule nuevas posibilidades y nuevas tendencias democráticas, como es la democracia digital, que permite que a través de la tecnología los ciudadanos puedan participar con mayor facilidad y puedan involucrarse de manera permanente en las decisiones de sus gobernantes que los afectan. Que esa participación ciudadana pase de ser de algo engorroso a algo cotidiano, como entrar a Facebook.