Hechos de violencia de últimas semanas ponen en riesgo proceso de paz: Santos

El presidente Santos dijo que esas situaciones violentas son una contradicción inaceptable y que la paciencia de los colombianos y de la comunidad internacional no es infinita.

AFP

El discurso de posesión del presidente Juan Manuel Santos se centró en la paz. Dijo que el proceso va por buen camino y que ahora, que ya entra en su etapa final, va a exigir sacrificios y decisiones.

“Antes que nada, decisiones sobre las víctimas. ¿Qué familia no tiene un padre o una madre, un hermano o una hermana, un primo o un amigo que no haya sido víctima del conflicto? Con la ley de víctimas dimos un paso muy importante. Pero el paso crucial es poner fin al conflicto para garantizar que no haya más víctimas y que sus derechos puedan ser satisfechos de la mejor manera”.

Puntualizó en que hay que mostrar disposición real de contar la verdad; de esclarecer qué pasó y por qué; de participar en procesos de reparación, y de encontrar una fórmula de justicia que sea aceptable para las víctimas y para el pueblo colombiano.

“A diferencia de lo ocurrido en el pasado, en este proceso tiene que haber reparación y se debe esclarecer lo sucedido. No será fácil que las comunidades acepten a los desmovilizados si estos no dan muestras de su disposición a reparar el daño que han hecho. La justicia que resulte de este proceso no será una justicia perfecta. No. ¡Pero tendrá que ser una justicia honesta!”, indicó.

Señaló, que la justicia deberá asegurar un máximo de satisfacción de las víctimas; que dé garantías de no repetición, y que no pierda de vista a tantos colombianos que sufrieron el conflicto armado en sus veredas, en sus pueblos, y no se desplazaron.

“El Gobierno tendrá que poner en marcha todos los mecanismos de acompañamiento y verificación que se acuerden, incluyendo la verificación internacional. Y dará todas las garantías de seguridad necesarias: no sólo para el proceso de reincorporación, sino también para las comunidades en los territorios. Porque la paz tiene que resultar en mayor seguridad para todos los colombianos”.

Insistió en que sus esfuerzos estarán concentrados en la seguridad territorial y en la protección de las comunidades. “Y no sobra recordarlo: serán los colombianos los que refrendarán el acuerdo final que allí se alcancen. Y aquí quiero hacer una advertencia: los hechos de violencia de las últimas semanas son una contradicción inaceptable, y ponen en riesgo el mismo proceso”.

“¿Quién entiende que en La Habana estemos acordando la construcción de acueductos veredales mientras en Colombia las Farc destruyen esos mismos acueductos –como ocurrió en Granada– o afectan gravemente sus fuentes de agua –como ocurrió en el Putumayo–? Nadie. Y mucho menos se entiende que sigan causando víctimas civiles, incluyendo niños, como ocurrió en Miranda. Señores de las FARC: ¡están advertidos! La guerra sigue mientras no se llegue a un acuerdo –eso lo sabemos–, pero… ¡saquen a los niños, saquen a las mujeres, saquen a los civiles de sus acciones violentas!”, subrayó.

El presidente Santos pidió a la guerrilla que “no dinamiten las vías de los campesinos! ¡No más pueblos sin luz o sin agua! ¡No más petróleo contaminando nuestros ríos! ¡actos de paz!... Eso es lo que Colombia pide hoy”.

“Debo ser claro: Colombia seguirá avanzando en una agenda de justicia social y de construcción de paz; seguirá avanzando en el desarrollo rural, en el fortalecimiento de la democracia, en la lucha contra el narcotráfico, en la reparación de las víctimas… ¡con o sin las Farc!”.