La hora de Santos

El jefe de Estado les bajó el tono a las amenazas de atentado de las Farc contra Uribe. En Palacio preparan anuncio de la reelección.

El presidente Santos, ayer en la entrega del quiosco Vive Digital en Sora, Boyacá. / Presidencia

La hora —“dulce y bendecida”, según el exembajador de Colombia en Estados Unidos, Gabriel Silva— de anunciar la intención de buscar un segundo mandato llegó para el presidente Juan Manuel Santos. Mientras en la Casa de Nariño se guarda absoluta discreción sobre la fecha del anuncio y se ajustan los tiempos para la “maratón de tecnología” que pretende hacer el jefe de Estado, con la entrega de 400 puntos de internet en zonas rurales del país antes de que entre en vigencia la Ley de Garantías, hay quienes comentan que la noticia no se dará a conocer en cualquier intervención. Al mejor estilo del expresidente Álvaro Uribe, quien hizo el anuncio de su reelección en un acto protocolario con la presencia de todos sus ministros, en Palacio se están ultimando detalles de forma y fondo de esta trascendental información.

Por cierto, el enfrentamiento verbal entre presidente y expresidente se agudizó ayer. Ratificando que el ‘mantra’ de no pelear con Uribe es cosa del pasado, Santos calificó como “mezquinas” sus críticas al Gobierno tras el episodio del supuesto plan de las Farc para atentar en su contra. Según reveló, dichas informaciones se conocen desde que era ministro de Defensa, sólo que recientemente se descubrieron nuevos datos que dieron pie para pensar que los planes terroristas contra Uribe podrían ser reactivados: “Por eso nos tomamos el trabajo de ir a donde el expresidente e informarlo (…) no entiendo esa actitud, porque no ahorra ningún instante para atacar al Gobierno y para atacarme, muchas veces con mentiras flagrantes. Eso se ha vuelto la costumbre”, agregó Santos desde Sogamoso (Boyacá).

Posteriormente, en Sora (también en Boyacá), el primer mandatario quiso bajarle el tono a la pelea diciendo que aunque sus contradictores le busquen “camorra”, todos los días él quisiera convencerlos de meter los goles en la misma dirección. La reacción se debió a que el expresidente Uribe publicó en su cuenta de Twitter una réplica a la declaración en el sentido de que los planes para atentar en su contra eran viejos. Según el exmandatario, es incomprensible que el jefe de Estado salga ahora a decir algo contrario a lo publicado por su Gobierno: “Si su intención es ocultarles delitos a las Farc para avanzar hacia el acuerdo de impunidad, no necesita hacerlo conmigo. Jamás he pedido cambiar el rumbo por hechos relativos a mi persona”, escribió.

Las Farc también reaccionaron al mismo tema y por primera vez desde que se conocieron las versiones sobre los planes terroristas de la columna Teófilo Forero, en entrevista con el portal Las 2 Orillas, el jefe de la delegación guerrillera en los diálogos de paz de La Habana (Cuba), Iván Márquez, dijo que recibieron con sorpresa la noticia del supuesto atentado, porque “después de haber llegado a un punto tan alto, casi de irreversibilidad, el Gobierno —a través del mindefensa y del director de la Policía— se encargó de empañar semejante logro”. Y agregó que cuando se ordenó recientemente a las Fuerzas Militares “ir por Timochenko, o sea asesinarlo, se consideró que eso era normal y legítimo, y nadie se escandalizó. No podemos aceptar que chismes extramesa interfieran en el avance del proceso”.

Por el momento se sigue ajustando el ajedrez político. El plazo para que el presidente Juan Manuel Santos les anuncie a los colombianos si va o no por cuatro años más en el poder vencerá el próximo lunes 25 de noviembre, exactamente seis meses antes de la primera vuelta presidencial. Por lo pronto, hoy el mandatario se reunirá en la Casa de Nariño con el exalcalde de Nueva York Rudolph Giuliani, quien gobernó entre 1994 y 2001 la Gran Manzana, tras reelegirse con un margen y una popularidad amplios. ¿Un encuentro para recibir consejos? La visita de Giuliani al país se da en el marco de un conversatorio sobre seguridad ciudadana con el general (r) Óscar Naranjo, organizado por la Fundación Buen Gobierno, la que muchos señalan como futura plataforma para la campaña reeleccionista.