¿Hubo o no fraude en las elecciones del domingo? La Registraduría dice que no

Para el ente electoral, los tachones o enmendaduras no configuran un fraude y además, faltan por concluir los procesos de digitalización de datos y los escrutinios oficiales. La MOE revisa 13.183 mesas a nivel nacional.  

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Desde el lunes pasado, las redes sociales se han visto inundadas de fotos y videos de formularios E-14, documentos donde los jurados de votación en cada mesa, en este caso de las elecciones presidenciales del pasado domingo, tras hacer el conteo, anotaron los resultados para cada candidato, en blanco, votos nulos y los tarjetones no marcados. Las imágenes registran enmendaduras y tachones en dichos formularios, para los denunciantes, prueba de las irregularidades que se presentaron al final de la jornada y que incluso llevó al candidato Gustavo Petro y a algunos miembros de su campaña de hablar de un presunto fraude.

“La rayita famosa que se dio como instructivo de la Registraduría a los jurados de mesa, sirvió para alterar los resultados”, escribió el candidato de Colombia Humana en su cuenta de Twitter, pidiendo de paso a la Fiscalía comenzar una investigación inmediata para verificar lo sucedido y, dado el caso, judicializar a los responsables de la adulteración de los E-14. “Estos fraudes solo se pueden hacer si la Registraduría local permitió jurados de un solo partido”, agregó Petro. Hay que decir que la mayoría de registros divulgados corresponden a supuestas alteraciones a favor de Iván Duque, el aspirante del Centro Democrático y su rival en la segunda vuelta, aunque también hay casos a favor de Sergio Fajardo y el mismo Petro.

Es claro que las irregularidades están a la vista, pero quedan varias preguntas por resolver: ¿hubo debilidades en la capacitación de los jurados o estos intencionalmente no observaron los principios de neutralidad en su función democrática? ¿Dichas alteraciones fueron tan numerosas como para alterar el resultado final de los comicios o solo son casos aislados que en ningún momento lo afectan? De cualquier manera, lo que sí se hace evidente, una vez más, es que el sistema electoral colombiano es demasiado vulnerable ante la cantidad de documentos, papeles y tramitología que se debe hacer a mano, sin tener apoyos tecnológicos.

El Código Electoral señala que, ante situaciones como las que vienen siendo denunciadas en las redes sociales, les corresponde a las comisiones escrutadoras establecer si en realidad se dieron, comisiones que son presididas por jueces de la República y en las que tienen asiento representantes de los partidos, testigos y hasta los mismos candidatos, si así lo quisieran. A su vez, al Consejo Nacional Electoral (CNE) le corresponde establecer la verdad de la información y a la Fiscalía investigar y definir si las alteraciones fueron realizadas conscientemente, en cuyo caso constituye un delito penal.

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La Registraduría ya salió a aclarar que las anomalías en los formularios E14 tienene que ver con “errores humanos” y que el formulario E-14 tiene tres ejemplares: el de transmisión, que es para la entrega de los resultados el día de la votación; el de delegados, para digitalizar los datos recopilados, y el de claveros, que es el de los escrutinios oficiales. Es decir que, sin poder ser comparados los otros dos formatos, es imposible determinar si realmente hubo modificaciones fraudulentas. Precisamente, para el martes de la próxima semana en el CNE se tiene prevista la audiencia pública de inicio de los escrutinios, que son los que permitirán dar la declaración oficial del resultado, en los siguientes dos o tres días máximo.

“Como se ha explicado reiteradamente en diferentes escenarios, puede ocurrir que en algún formulario E-14 exista un tachón o enmendadura, entre otras razones porque éstos son diligenciados por personas, los jurados de votación, y ellos pueden cometer errores al momento de diligenciarlos. Los tachones o enmendaduras no configuran un fraude”, enfatizó la entidad en un comunicado. 

Expertos consultados por El Espectador, sin embargo, coinciden en señalar que ante una diferencia tan grande en votos entre el primero y el segundo (2,7 millones de votos), es muy difícil concluir que la alteración que se viene denunciando implique un cambio en los resultados. Por ahora, Alejandra Barrios, directora de la Misión de Observación Electoral (MOE), señaló que están trabajando sobre las denuncias que les han llegado por parte de cientos de ciudadanos y que entre hoy y mañana se tendrán conclusiones.

Tomamos una muestra de13.183 mesas a nivel nacional, que van a ser revisadas en sus formularios de conteo de votos, que tanto ustedes como nosotros podemos bajar de la página web de la Registraduría. Gracias a la información que nos va a entregar la entidad, vamos poder comparar esa información que está en esos formularios con la que de los jueces y los notarios están haciendo los escrutinios. Teniendo una vez la posibilidad de haber comparado todos los datos disponibles, podremos contarle al país qué tantos errores se pudieron haber cometido, cual es el impacto de esos errores y si ese impacto puede afectar o no los resultados definitivos”, concluyó Barrios.

 

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