Human Rights Watch expone soluciones para puntos de discordia en acuerdo final de paz

El director de HRW para América Latina felicitó al presidente Juan Manuel Santos por el Nobel de Paz, premio que considera “indudablemente se lo merece” por sus esfuerzos para conseguir la paz.

AFP

El director de Human Rights Watch para América Latina, José Miguel Vivanco, felicitó al presidente Juan Manuel Santos por el Premio Nobel de Paz que le fue concedido este viernes en Oslo por sus "decididos esfuerzos" por llevar la paz al país tras más de 50 años de conflicto armado.

“Santos indudablemente se lo merece, qué duda cabe de que ha hecho unos esfuerzos sobrehumanos para avanzar con esta negociación”, expresó en diálogo con Blu Radio. (Lea: "Nobel es un mandato para seguir trabajando por la paz": Santos)

Dijo que este premio es muy meritorio para el mandatario a pesar de que el pasado 2 de octubre una mayoría del pueblo colombiano haya decidido no refrendar el acuerdo final de paz logrado con las Farc en La Habana. (Vea acá el especial A CONSTRUIR LA PAZ)

Vivanco considera que esta es una oportunidad para renegociar los puntos que podrían generar impunidad y, que el Nobel a Juan Manuel Santos representa un espaldarazo de la comunidad internacional y da un nuevo aire a las negociaciones.

El representante de la prestigiosa ONG, la cual se mostró en desacuerdo frente a algunos puntos acordados con las Farc, especialmente el componente de justicia, y prefirió no aceptar la invitación del Gobierno para asistir a la firma del acuerdo de paz, se refirió a los puntos que ahora se podrán renegociar para encontrar la paz estable y duradera que quiere el Gobierno.

“Estamos en un punto crítico, no es fácil, pero donde todo apuntaría a un fortalecimiento de ese acuerdo de justicia para que incorpore los estándares básicos en materia de derechos humanos que lamentablemente no fueron incorporados en la negociación con las Farc”, expresó.

Para Vivanco esta es una oportunidad para diseñar un mecanismo que cumpla con los estándares básicos de la privación de la libertad, que no deben significar que los guerrilleros deban pasar años en un centro carcelario, sino buscar de qué otra forma podrían pagar por esos delitos atroces que no pueden quedar en la impunidad.

“En la carta le decimos al Gobierno que la privación de la libertad quedó por fuera pero que se puede buscar un mecanismo que suponga la reclusión de estas personas dentro de unos límites claramente preestablecidos y en características que podrían no ser las que equivalen a una cárcel, pero que por lo menos cumplan con principios básicos de lo que es la privación de la libertad. No estamos exigiendo que existan penas enormes sino que haya una proporcionalidad mínima entre la gravedad de los hechos cometidos y las sanciones que se imponen”, indicó a través del mismo medio radial.

Sobre la posible participación en política de los guerrilleros, considera que aunque todos los colombianos tienen derecho a ejercer la política no se puede permitir que “criminales de guerra confesos” lleguen a ocupar cargos de elección popular. Razón por la que sugiere que se podría llegar a un acuerdo para que los guerrilleros no puedan ejercer política hasta que cumplan sus condenas.