Iglesia pide regulación minera

Religiosos mostraron su preocupación por la explotación minero-energética.

En la reunión de obispos de la Conferencia Episcopal, el encargado de la diócesis de Sincelejo, monseñor Nel Beltrán Santamaría, manifestó la preocupación de la Iglesia por la explotación minero-energética que debería ser “una bendición y no una maldición”.

El obispo de Sincelejo advirtió que hace falta una regulación minera evidente pero avanzada, que no signifique un retroceso, porque son inquietantes los pronósticos académicos que le han llegado de zonas de la Costa, como La Mojana, según los cuales de continuar el desarrollo minero conforme se hace hoy, en 20 o 30 años la región no tendrá viabilidad ni para cultivos vegetales, ni animales, ni para la vida humana.

Beltrán Santamaría aseguró que la riqueza de la minería en la actualidad no apunta al hombre sino a unos hombres, cuando la riqueza debería ser para todos y no para unos, así como no sólo para hoy, sino también para mañana.

Según monseñor Jorge Alberto Ossa, obispo de Santa Rosa de Osos, es evidente que “las legislaciones en minería están cortas y miran muchas veces más al capital y a la producción que al hombre que vive allá y que ha vivido de la extracción de la minería. Toca sentarlos a todos, a las mismas comunidades, y plantear muchas situaciones que se están permitiendo, para que sea justo y haya sostenibilidad hacia el futuro”.

El religioso lamentó que, a su juicio, el Gobierno haya abierto las posibilidades con los títulos mineros y las licitaciones para que muchos otros entren ahí, aunque el mayor problema no es que entren sino cómo lo hacen y lo que va a pasar con la gente.