"La implementación requiere de mucha confianza"

Acompañado por Sergio Jaramillo, el ministro federal de Relaciones Exteriores de Alemania, Frank Walter Steinmeier, visitó este viernes una de las zonas veredales establecidas para la concentración de las FARC en el departamento de Meta.

El comisionado Sergio Jaramillo y el ministro federal de Relaciones Exteriores de Alemania, Frank Walter Steinmeier, en Mesetas. / Archivo particular

“Espero convivir en un lugar libre y que tengamos todos los beneficios para tener una vida digna”. Las palabras son de Diana Perdomo, una de las tres delegadas de las FARC en la sede local del mecanismo tripartita de monitoreo y verificación que se encuentra en la vereda La Guajira, del municipio de Mesetas, departamento del Meta, en donde se ubicará una de las zonas veredales transitorias para la desmovilización de la guerrilla.

Ella tuvo la oportunidad de cruzar unas cortas palabras con el ministro federal de Relaciones Exteriores de Alemania, Frank Walter Steinmeier, quien tras realizar el recorrido por las instalaciones del mecanismo en el terreno, le preguntó por las expectativas que tenía sobre el proceso de paz y la posibilidad tan cercana de volver a la vida civil y reencontrarse con su familia. “La guerrilla ha sido mi familia”, respondió ella.

Durante su visita a la sede local del mecanismo de monitoreo y verificación, el ministro alemán, acompañado por el alto comisionado de paz, Sergio Jaramillo, conoció los detalles del funcionamiento del mecanismo en el lugar, las reglas que rigen el cese al fuego y de hostilidades y los trabajos que se vienen adelantando para adecuar el punto campamentario de las FARC en la zona.

“En Colombia se está viviendo un cambio profundo gracias al proceso de paz que emprendió el presidente Juan Manuel Santos y que culminó con la firma del acuerdo  final (...) hoy estamos en una región muy lejana de la capital, de difícil acceso y es en regiones como está en las que se dará la prueba de fuego para ver si lo pactado llevará al país a una nueva y mejor realidad”, declaró Steinmeier.

El ministro de Relaciones Exteriores manifestó, además, su asombro al constatar la confianza que existe entre las partes y la forma en la que trabajan e incluso conviven en un mismo lugar integrantes de las Fuerzas Armadas y guerrilleros. “Estamos muy sorprendidos al ver como soldados y personas de las FARC trabajan juntos. Es claro que la implementación es una fase difícil, por eso requiere de mucha confianza. Deseo de todo corazón que se logre una implementación que demuestre que sí vale la pena apostar por el proceso de paz”, concluyó.

A su turno, el comisionado Jaramillo aseguró que Alemania es un ejemplo para Colombia en términos de la importancia de la reunificación. “Lo que estamos tratando de hacer acá es integrar a Colombia, reunificarla (...) lo que estamos viendo en este lugar ya es la realidad del proceso de paz”, manifestó, insistiendo en que se trata de un proceso complejo que va más allá de la dejación de armas por parte de las FARC.

La zona veredal de La Guajira en Mesetas es una de las más adelantadas del departamento  y en ella se vienen realizando labores continuas desde comienzos de diciembre. “Esperamos que para finales de enero esté terminada la primera etapa que es la de la construcción de las cocinas, las áreas de esparcimiento, salas de clase, oficinas y baños. Ahí comenzaría la segunda fase que es la edificación de las viviendas que ocuparán las FARC y que está a cargo de ellos”, explicó Marisol Aburto, observadora chilena de la ONU en el mecanismo, quien añadió que se ha realizado un trabajo de acercamiento con las comunidades para saber cuáles son sus inquietudes.

“Hay preocupaciones relacionadas con la erradicación de cultivos, el tema de tierras y la urgencia de que el Estado haga presencia en la zona que históricamente ha estado abandonada”, puntualizó. Por el momento, y hasta que la infraestructura sea la indicada, el mecanismo cuenta en esta zona con tres delegados de las FARC, tres del gobierno y seis de la ONU. El grupo lo completarán nueve observadores más de la ONU y 14 de las otras dos partes.

Según los cálculos, esta zona veredal, ubicada a hora y media del caso urbano de Mesetas, recibirá entre 650 y 700 unidades guerrilleras del Bloque Oriental que actualmente se encuentran concentradas en dos puntos de preagrupamiento temporal establecidos en las veredas El Tigre y Buenavista. Eso sin contar a las milicias y a los guerrilleros que serán indultados.

“Acá llegará gente de varios frentes que ya están en los puntos de preagrupamiento. Estamos esperando que se puedan iniciar los trabajos en el punto campamentario en donde cerca de 80 unidades ayudarán en la construcción de los lugares en donde vivirán todos”,  aseguró “Kunta kinte”, otro de los delegados de las FARC en la sede del mecanismo local.
 

 

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