Inamovibles del Centro Democrático

El presidente Juan Manuel Santos invitó a los uribistas a “subirse al tren de la paz” y a que dejen de atacar con mentiras el proceso que se adelanta en La Habana entre el Gobierno y las Farc.

El presidente Juan Manuel Santos y el ministro Juan Fernando Cristo celebraron la invitación del excomisionado Luis Carlos Restrepo al uribismo a participar de la negociación de paz. / Presidencia.

Los avances en el proceso de paz que se adelantan entre el Gobierno y las Farc en La Habana son innegables, al punto que los más optimistas aseguran que han llegado a un punto de no retorno. Así lo reconoció el exalto comisionado para la Paz Luis Carlos Restrepo, quien invitó al Centro Democrático a sumarse a esa discusión porque se están planteando profundos cambios, entre ellos una constituyente que podría correr el riesgo de ser “poco democrática”. El presidente Juan Manuel Santos aprovechó la reaparición de Restrepo para invitar al uribismo a subirse al tren de la paz, pero desde el partido de oposición ratificaron sus inamovibles.

La voz cantante del Centro Democrático, el expresidente Álvaro Uribe Vélez, desde su cuenta en Twitter manifestó que “esta semana escribiremos sobre la carta de Luis Carlos Restrepo y el proceso controlado por el terrorismo y no por el Gobierno”, acogiendo la primera idea que planteó el excomisionado en su carta, según la cual, “las Farc tienen la iniciativa política y marcan la pauta en el proceso. Han dicho que sigue el armisticio y después la constituyente. El Gobierno ya concedió el armisticio y cederá en la constituyente, pues no tiene forma de levantarse de la mesa”. No obstante, Uribe no dio una respuesta.

Quienes sí le respondieron a Restrepo y al presidente Santos fueron los parlamentarios del Centro Democrático: el senador Alfredo Rangel afirmó que no están en contra del proceso, pero que debe someterse a unas condiciones claras, una especie de inamovibles. “Se ha propuesto que haya zonas de concentración para que haya un cese del fuego verificable y, en caso de una asamblea constituyente, que sea por elección popular y que si las Farc quieren participar, que lo hagan solo después de una desmovilización”.

Más radical es la posición del senador Ernesto Macías, quien afirmó que “la posición de Luis Carlos Restrepo, aunque importante, no compromete al Centro Democrático”, y planteó que “el presidente Santos asegura que nos quedamos sin argumentos y no es así, nos quedaremos sin argumentos cuando nos garanticen que no habrá impunidad ni elegibilidad para los cabecillas de las Farc”.

Pese a no haber dado respuesta sobre la carta de Restrepo, la posición de Uribe en los últimos meses ha sido menos radical y ha planteado que los diálogos se concreten con mayor rapidez para que sean los colombianos quienes decidan si lo respaldan. Sobre el proceso ya le había manifestado al exministro Álvaro Leyva sus puntos de vista en una respuesta que parecía dirigida a Santos, en la que dijo que “hemos expresado que aceptamos amnistía e indulto para guerrilleros rasos, como también su elegibilidad política. En relación con responsables de delitos atroces, compartimos la reducción de sentencias pero no la ausencia de pena privativa de la libertad, porque ello autorizaría nuevas violencias. Asimismo, la elegibilidad del delincuente atroz le quita respetabilidad al ejercicio de la función pública”.

Frente al espinoso tema de la constituyente, Uribe también tiene sus inamovibles: “podría ser un camino siempre y cuando el grupo terrorista hubiera ya entregado las armas y por ende no existiera riesgo de presión armada a electores ni a constituyentes”. De igual forma sucede con el cese del fuego, que según él debe ser “unilateral y verificable de actividades criminales por parte de Farc, que requeriría seguridad para quienes de buena fe lo cumplan, garantía que podría darse en un prudente lugar de ubicación, vigilado por las fuerzas institucionales”.

Condicionamientos que están lejanos de lo que se ha venido planteando desde La Habana entre el Gobierno y las Farc. Pero, pese a las diferencias, el presidente Santos aprovechó para desestimar las críticas del Centro Democrático al proceso e insistirles que se sumen al anhelo de paz. “Se quedaron sin argumentos para atacar el proceso de paz, no pueden decir que Estados Unidos se volvió ‘castrochavista’, a eso súmele la tregua unilateral y los avances concretos. No dan lugar a que esas críticas continúen, a menos que quieran atacar con mentiras. Ahora que se quedaron sin argumentos quieren subirse al tren de la paz, bienvenidos”, afirmó el presidente.

En el mismo sentido se refirió el ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, quien resaltó la carta de Restrepo y afirmó que “celebramos el tono de la carta de Restrepo, porque tiene elementos constructivos en busca de lo que todos queremos, que es un debate serio y sin mentiras”. Debate al que poco a poco el Centro Democrático, pese a sus críticas, se ha venido acercando. No obstante, es claro que si el uribismo decide convertirse en un actor político en el marco de la negociación, temas como el cese del fuego, la impunidad y la elegibilidad se han convertido en puntos de honor.