'Incoder no ha registrado un solo baldío'

Responde a las acusaciones que sobre él han hecho y dice que no ha cambiado su discurso. Confirmó que el Gobierno planea modificaciones a las leyes de adjudicación de baldíos para hacer más productiva la tierra.

“No le voy a cuidar intereses a nadie”, dice el superintendente de Notariado y Registro, Jorge Enrique Vélez.  / Andrés Torres
“No le voy a cuidar intereses a nadie”, dice el superintendente de Notariado y Registro, Jorge Enrique Vélez. / Andrés Torres

El debate sobre los baldíos de la Nación y las reformas agrarias que estaría contemplando el Gobierno para modificar aspectos restrictivos y preventivos que protegen esta figura sigue dando de qué hablar. El superintendente de Notariado y Registro, Jorge Enrique Vélez, a quien la exsubdirectora de Tierras del Incoder, Jénnifer Mojica —en entrevista con El Espectador— acusó de cambiar radicalmente su posición al defender ahora la legalidad de la acumulación de baldíos, respondió a estos señalamientos. Vélez sostiene que no está cuidando los intereses de nadie y echa al agua al Incoder al decir que a la fecha no ha registrado un solo baldío. También afirma que sí se necesitan reformas a la titulación de baldíos porque, según él, “los campesinos venden la tierra en diez minutos”.

¿Qué les responde a quienes dicen que cambió el discurso sobre el tema de tierras?

Yo me pregunto por qué están diciendo eso, si los hechos son tozudos y lo demuestran. Hoy estoy investigando todo el tema de Puerto López. En dos meses se terminará esa investigación, pero esa es la zona en donde hemos detectado el mayor número de aclaraciones de linderos en baldíos del Estado. Cuando hicimos el diagnóstico de la altillanura, esa oficina nos marcaba la mayor cantidad de falsas tradiciones de baldíos.

Hay quienes aseguran que usted ya no está comprometido en aclarar las acumulaciones de baldíos…

Pues fuimos nosotros los que sacamos un estatuto para registrar baldíos. Más bien hay que preguntarse por qué a la fecha el Incoder no ha mandado un solo registro de baldíos. Y les he enviado cartas y nada. Eso ha afectado la seguridad jurídica del país. Los estudios que hacemos son estudios generales registrales y a nosotros no nos importa si es estrato seis o uno.

¿Acaso cree que el Incoder está politizado?

Yo no me voy a meter en una pelea con el Incoder. Respondo por lo que estoy haciendo en las oficinas de registro del país. Tengo una orden del presidente de no mirar cédulas ni nit y eso lo cumplo al pie de la letra.

¿Se siguen presentando muchas irregularidades en resoluciones del Incoder para temas de registro de tierras?

Sí, y ese es un tema preocupante. Esas resoluciones tienen que ir en papel de seguridad. Los diagnósticos que hemos hecho dicen que la mayoría son falsificadas.

Hay cifras que usted ha dado que generan polémica en el Incoder, como que el 70% de los baldíos ya se han vendido...

El Incoder no tiene registro de las tierras en Colombia. Cuando se hizo el debate en el Congreso nos dedicamos a ver qué había pasado con los baldíos y encontramos que el 70% no están en manos de campesinos. Esa es la verdad.

¿Cree entonces que se vienen transformaciones grandes en la política de tierras baldías?

Sí, hay que cambiar la política. El Gobierno está en ese proceso para que los baldíos realmente cumplan la función que tienen que cumplir para los campesinos, para la productividad, para todo.

¿Qué más ha encontrado en ese registro de baldíos?

Pocas hipotecas en los créditos de baldíos, esencialmente porque la gente vendió. También muchos baldíos en manos de gente que no era susceptible de adjudicación. Por ejemplo, hay una persona con 65 predios en Girardot a la que le adjudicaron un baldío en Vichada.

Díganos algunos nombres…

No me corresponde eso.

Pero sí le corresponde hacer las denuncias a la Fiscalía…

Sí, y puedo demostrar la cantidad de denuncias que hemos hecho. Por ejemplo, en el caso de Jiguamiandó y Curvaradó, el lunes en una reunión que tuve con la jueza se anularon las escrituras. Eso es un éxito de esta administración. Aquí no le hemos aflojado ni le vamos a aflojar.

¿Y si hay un viraje en ese sentido?

El día que le tenga que aflojar presento mi renuncia inmediatamente, porque no le voy a cuidar intereses a nadie. Aquí no ha llegado ni un solo documento ni una sola orden que diga que hay que legalizarle a algún empresario. Lo que sí hay que hacer es ayudarle al país y al Gobierno a pensar cómo hacemos productiva la tierra, cómo hacemos para que esos baldíos no se vendan a los quince minutos.

¿Según usted qué es lo que está pasando con la tierra baldía?

No está siendo productiva. Eso se lo dije a anteriores ministros y así deberé decírselo al nuevo ministro de Agricultura. Los que levantamos la sábana aquí fuimos nosotros. Aquí nadie, ni la izquierda ni la derecha —antes del presidente Santos— se había preocupado por preguntarse quién era el dueño de la tierra. Ese banco de tierras que el ministro Juan Camilo Restrepo creó fue una idea de la Superintendencia. No llevamos sino el 20% de ese estudio y ojalá podamos tener ese diagnóstico completo para tener 7 u 8 millones de hectáreas para que sean productivas.

Hay campesinos que dicen estar cerca de perder sus tierras por el modelo de asociación gana-gana con Indupalma, que el Gobierno estaría pensando en replicar. ¿Ha encontrado casos sobre este tema en sus diagnósticos?

No, porque no hemos estudiado el tema. Nos han llegado unos derechos de petición de algunos parlamentarios sobre esto en las últimas horas, pero esa no ha sido una prioridad de estudio.

Después del escándalo del embajador Carlos Urrutia, ¿usted cree que el presidente Santos ha cambiado su discurso?

Para nada, él me ha dicho a mí: “siga investigando la verdad de las tierras” y la Ley de Restitución sigue con toda la fuerza.

Algunos creen que la objeción a la ley de baldíos y familias pobres (argumentando que limitar la distribución de estos terrenos “no garantiza el aprovechamiento de la tierra”), es una muestra de ese cambio de política...

Esa ley se objetó porque seguía con el mismo error: “entréguele a la familia pobre y vuélvalo más pobre”. Usted lo que tiene que darle es seguridad jurídica al país. ¿O se lo vamos a volver a entregar a los campesinos para que lo vendan a los diez minutos porque les ofrecen un taxi o dos mulas?

[email protected]

@natal1aH

Temas relacionados