La 'indirecta' a Vargas Lleras

¿Qué le quiso decir el Partido Liberal a Cambio Radical, cuando anunció que irá con candidato propio a la elección presidencial de 2018? Análisis.

 “En 2018, póngale la firma, el liberalismo luchará por la Presidencia de la República”. Lo había dicho el Partido Liberal hacia finales del año pasado en Santa Marta y lo reiteró hace algunos días el senador y codirector de la colectividad, Horacio Serpa, advirtiendo de paso que la coalición de la Unidad Nacional, que hoy acompaña el gobierno del presidente Juan Manuel Santos –y que integran, además del liberalismo, el Partido de la U y Cambio Radical--, va hasta el 7 de agosto de 2018, cuando termina su segundo mandato.

Una declaración que generó poco ruido en los medios de comunicación, pero que a la luz del actual debate pre-electoral da para muchas interpretaciones. Porque ya hay quienes dicen que el mensaje de Serpa era para que lo entendiera Germán Vargas Lleras, el actual vicepresidente y jefe natural de Cambio Radical. Y como telón de fondo está la disputa por la Alcaldía de Bogotá, sin duda, la ‘joya de la corona’ de las elecciones locales y regionales de octubre próximo, donde el pulso no sólo será entre santismo y uribismo, sino también con el Polo Democrático y, por lo que se rumora, hasta con la Alianza Verde.

Y es que la propuesta del senador Carlos Fernando Galán, presidente de Cambio Radical, de hacer una consulta para elegir candidato único de la coalición, en la que participarían Rafael Pardo, hoy aspirante liberal; el exprepresentante a la Cámara David Luna y el exalcalde Enrique Peñalosa, sí que generó roncha en la colectividad roja. Aunque en las explicaciones se habló de ir unidos para enfrentar al Polo y al Centro Democrático, y así garantizar la victoria, muchos lo que entendieron fue que la intención era atravesársele a Pardo. Y hasta se ha dicho que ya hay un supuesto acercamiento entre Galán y Peñalosa.

¿Pero qué interés podría tener Vargas Lleras o Cambio Radical en ‘boicotear’ la candidatura liberal de Rafael Pardo? Las respuestas entran en el terreno de las conjeturas. Por ejemplo, hay quienes creen que Rafael Pardo, así haya mostrado una recuperación en las más recientes encuestas, no tendría mucho chance de ganarle a Clara López, la candidata del Polo Democrático. Y pensar en un nuevo triunfo de la izquierda en la capital es una posibilidad que atormenta no solo al hoy vicepresidente sino también al mismo uribismo y otros sectores de centro y de derecha en la ciudad y el país.

Algo que no sucede con el presidente Juan Manuel Santos, quien, según fuentes cercanas a la Casa de Nariño, sabe que con uno u otro candidato –Pardo o López—gana. Al fin y al cabo, el primero fue su ministro de Trabajo, cargo al que renunció para irse a la campaña reeleccionista. Y la segunda apoyó la continuidad de su mandato en momentos en que el barco amenazaba con naufragar tras el triunfo de Óscar Iván Zuluaga, el aspirante del Centro Democrático, en la primera vuelta de las presidenciales de 2014.

Por supuesto, hay que considerar la premisa histórica de que las elecciones locales y regionales de este año marcan el punto de partida de la lucha por la Presidencia de la República en 2018. Y no falta quien diga que siendo Pardo una de las fichas del expresidente César Gaviria, cuyo hijo, Simón Gaviria, hoy director de Planeación Nacional, es visto como la figura de mostrar en el Partido Liberal de cara al inmediato futuro, la intención de los liberales es ‘montarse’ en Bogotá y convertirse en la punta de lanza de esa eventual aspiración.

Ahora, si bien es cierto que Germán Vargas Lleras ha dicho que su mente está actualmente centrada en cumplir la tarea que le encomendó Santos, que fue la de liderar desde la Vicepresidencia la modernización del país en materia de infraestructura, nadie puede negar que es una figura política de primera fila en el partidor presidencial para dentro de tres años y medio. Una eventual aspiración que necesitará seguramente del respaldo de otras fuerzas políticas, pues sólo con Cambio Radical no le alcanzaría.

Por eso las ‘advertencia’ de Serpa y los liberales, por cierto, el partido de origen de Vargas Lleras. Como quien dice: ‘hagámonos pasito”. O sea, el liberalismo busca que toda la Unidad Nacional respaldé a Rafael Pardo y, de paso, notifica que para 2018 buscará candidatura propia, como para que Cambio Radical reconsidere su postura actual, si es que quiere dejar abierta la puerta a alianzas en torno a Vargas Lleras.

Es el juego de la política. Tú me ayudas, yo te ayudo. Lo cierto es que la controversia en torno a las elecciones a la Alcaldía de Bogotá, faltando poco más de ocho meses para la fecha de la cita en las urnas, está al ‘rojo vivo’. Más aún cuando el antecedente inmediato dice que si hay mucha división, se puede ganar con menos del 40% de los votos.