Jefe de milicias de las Farc en Ituango es asesinado

El hecho ocurrió en la madrugada de este lunes, cuando hombre armados abalearon a Jesús Adán Mazo, alias de “Molina”, quien antes de la firma del acuerdo de paz se desempeñaba como jefe de las milicias del Frente 18, que operaba en Antioquia.

Este lunes, a pocos metros del colegio Santa Lucía, en Ituango, fue asesinado el jefe de milicias del frente 18 de las Farc.Prensa Farc

A pocas horas de que termine el proceso de dejación de armas de las Farc, y las zonas veredales pasen a ser espacios de reincorporación, un destacado comandante de la guerrilla fue asesinado la madrugada de este lunes.

“Era la una de la mañana de este lunes cuando fuertes golpes en la puerta despertaron a Jesús Adán Mazo, quien usaba el alias de Molina cuando era jefe de las milicias del Frente 18 de las Farc, y a todos sus vecinos”, señala un comunicado de la Zona Veredal de Ituango, donde se encuentran concentradas las unidades de dicho frente.

Según el reporte de las Farc Molina se encontraba en una vivienda a pocos metros de la escuela de Santa Lucía, en el municipio de Ituango (Antioquia), y a pocos metros de la zona veredal. El hombre asesinado, por pertenecer a las milicias, no podía pernoctar dentro de la zona veredal.

“Según relataron los vecinos los hombres armados lo sacaron de la vivienda y le dispararon tres veces, las suficientes para acabar con su vida. Este es el segundo excombatiente de las Farc que es asesinado en Ituango. La muerte de “Molina” ocurre justo el día antes de la terminación de las Zonas Veredales Transitorias de Normalización y del inicio de las de los Territorios de Capacitación y Reincorporación, lo que hace tener temer a los habitantes de esa vereda ya que consideran este como “un mensaje muy claro y fatal para el proceso”, concluye el comunicado.

Con este caso, ya son siete los miembros de esta guerrilla asesinados desde la firma del acuerdo de paz, en noviembre de 2017. También se han registrado diez familiares de exguerrilleros que han sido ultimados por miembros de grupos criminales que operan en los alrededores de las zonas veredales.