Juan Carlos Vélez, el uribista que destapó la controvertida estrategia con que ganó el No

El gerente de esta campaña aseguró que "centraron el mensaje en la indignación" más que en los acuerdos. Este es el recorrido político del exsenador y excandidato a la Alcaldía de Medellín que puso en el ojo del huracán a su partido, el Centro Democrático, al que renunció este jueves.

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A pesar de que el Centro Democrático le dio la espalda por sus declaraciones en una entrevista a La República, Juan Carlos Vélez Uribe ha sido una de las fichas principales del uribismo desde que Álvaro Uribe Vélez fue elegido presidente en el 2002. Su carrera política, aunque poco conocida, se remonta a mucho antes de la llegada del exmandatario a la Casa de Nariño. (Lea aquí: Juan Carlos Vélez renuncia al Centro Democrático y rectifica sus declaraciones).

En 1988, Vélez Uribe, un abogado de la Universidad de Medellín, empezó su carrera política en las filas del conservatismo como edil de El Poblado, el barrio más pudientes de la capital antioqueña. Siete años después llegó al Concejo Municipal y fue reelegido en 1997, donde estuvo hasta el 2000. Ese año, el entonces presidente Andrés Pastrana lo nombró director de la Aeronáutica Civil, uesto en el que se mantuvo incluso después de la llegada de Álvaro Uribe Vélez. (Lea aquí: Juan Carlos Vélez renuncia al uribismo y rectifica sus declaraciones).

En ese cargo empezó su cercanía con el actual senador del Centro Democrático. Se apersonó tanto de la causa uribista que en el 2005 buscó llegar al Senado con el partido de La U, el otrora partido del expresidente Uribe. Pero los votantes no lo apoyaron en esa ocasión, pues aunque obtuvo la votación más alta en Antioquia, no alcanzó el umbral. Aun así, Vélez Uribe llegó al Congreso en el 2007 para sustituir a Mauricio Pimiento, condenado por parapolítica. Motivo por el que resulta contradictor que apoyara la reforma que prohibió que los condenados por parapolítica fueran reemplazados por personas de su misma lista. (Lea aquí: Así fue la financiación del comité por el No de Juan Carlos Vélez Uribe).

En el 2010 fue reelegido como senador de La U con 62.757 votos, la mayoría de ellos de Antioquia. Después de las elecciones de ese año inició el distanciamiento entre Álvaro Uribe Vélez y Juan Manuel Santos. Vélez Uribe se fue con el expresidente. Esa férrea oposición que hizo desde el Senado y un escándalo de plagio fueron los hechos más resaltables del segundo período de Vélez Uribe como congresista. (Lea aquí: La cuestionable estrategia de campaña del No).

En agosto de 2012, un bloguero llamado Carlos Andrés Santiago denunció que en un proyecto de ley de Juan Carlos Vélez Uribe, donde se planteaba la creación del “Congreso Juvenil”, se copiaba, sin citar, párrafos textuales de artículos de distintos medios de comunicación. A pesar de lo sonado de este escándalo, no hubo repercusiones penales ni disciplinarias contra el entonces senador.

Vélez Uribe terminó su paso por el Congreso antes de las elecciones de 2015. Luego de renunciar a su curul, entró al Centro Democrático donde se decidió que buscaría llegar a la Alcaldía de Medellín. Las esperanzas del uribismo en Antioquia recayeron en él y en Andrés Guerra, candidato de este partido para la Gobernación. Pero los dos se quemaron.

Una de las críticas que más recibió antes de las elecciones fue que no hacía campaña con propuestas, sino que lo hizo presentándose como “el candidato de Uribe”. Aunque consiguió 235.633 votos (34.32%), no pudo superar a Federico Gutiérrez que, con su “movimiento independiente” Creemos, obtuvo el 35.64% en las votaciones (244.636 votos).

Después de esta elección, Vélez Uribe desapareció del plano político hasta que fue nombrado gerente de la campaña por el No. En ese puesto obtuvo su primera victoria política en 6 años. Pero este miércoles él mismo opacó su triunfo. En una entrevista con La República, Vélez Uribe aseguró que el éxito del No fue gracias a que buscaron que “la gente saliera a votar verraca” y que lo lograron al “dejar de explicar los acuerdos para centrar el mensaje en la indignación”.

A pesar de que Juan Carlos Vélez Uribe ha sido uno de los seguidores más fieles del uribismo, revelar esta controvertida estrategia le costó el favor de los demás uribistas. Primero, porque el presidente Álvaro Uribe Vélez desestimó sus afirmaciones y negó haberle pedido a un "colaborador que dijera mentiras". Segundo porque otros uribistas como Carlos Holmes Trujillo han pedido su renuncia inmediata. Y tercero, porque ya se han puesto varias denuncias penales en su contra que la Fiscalía ya aceptó.

Tales fueron las repercusiones de sus declaraciones, que la satisfacción de llevar el No a la victoria, se convirtió en desazón para Juan Carlos Vélez Uribe, quien presentó su renuncia al Centro Democrático este jueves en la noche.