Juan Manuel Corzo dice que ni leyó ni firmó la conciliación de la reforma

El saliente presidente del Senado, procesado en la Corte Suprema como conciliador del acto legislativo, así salvó su responsabilidad.

El presidente del Senado, Juan Manuel Corzo, se defendió este martes del proceso que le abrió la Corte Suprema de Justicia como conciliador de la reforma a la justicia. (Lea más sobre la apertura del caso en la Corte).

Casi de a modo de ‘lavado de manos’, el legislador dijo: “yo no hice ninguna proposición sobre ningún artículo; mi papel fue de garante en la conciliación. No firmé la conciliación y ahí en la gaceta (publicación oficial) no aparece mi rúbrica”. (Lea más sobre cómo están los primeros legisladores en el banquillo).

Y fue más allá al advertir: “A última hora no alcanza uno a leer (…) cuando estoy dirigiendo la plenaria, yo ya no leo leyes”.

De hecho, Corzo comparó lo que vivió con la reforma con el caso del presidente de la Cámara, Simón Gaviria Muñoz.

"Tenía todas las leyes encima y tenía que aprobarlas en el último día”, aseguró el congresista en varios medios radiales.

Sin embargo, Corzo sostuvo que “fue un error no dejar que el Gobierno estuviera en la conciliación”.

En el mismo sentido, aseguró desconocer quiénes son los responsables de no haber permitido la presencia del ministro de Justicia, Juan Carlos Esguerra, en la conciliación.

A tal punto llegó la polémica por la reforma que el Congreso en unas cuestionadas sesiones extras debió hundirla, en medio del reproche de los ciudadanos. (Lea más sobre el hundimiento de la reforma y sus 'micos').

Sobre el mismo acto legislativo ya había una iniciativa en marcha para que por vía de referendo se llegara a la revocatoria. Ahora esa misma iniciativa pasó a la revocatoria pero del Senado y la Cámara de Representantes.