La propuesta del presidente Santos para reformar la justicia

Revivir el tribunal de aforados y rediseñar las facultades electorales de las altas cortes, entre las ideas que se desarrollan desde el Gobierno.

El fiscal general Néstor Humberto Martínez y el presidente Juan Manuel Santos. SIG

En medio del escándalo en la justicia, por los supuestos sobornos que habrían recibido magistrados de la Corte Suprema de Justicia para favorecer a algunos implicados en investigaciones, el presidente Juan Manuel Santos lanzó ideas para una reforma de la justicia que ayude a que la ciudadanía recupere su confianza en las instituciones. (Lea: "De aquí a diciembre se sabrá toda la verdad de lo ocurrido en la Rama Judicial")

“La reacción natural ante hechos como los que hemos presenciado recientemente es la de querer hacer borrón y cuenta nueva, arrasar con todo lo que existe. ¡Que renuncien todos los magistrados! ¿Piden unos? Que fusionen todas las cortes dicen otros (…) Yo diría: calma, calma. No hay que reaccionar con las vísceras. No hay que perder el norte”, expresó el primer mandatario en la instalación XII Encuentro de la Jurisdicción Constitucional, que se realiza en Pasto (Nariño).

Asimismo, señaló que, como las democracias son imperfectas y requieren de un mejoramiento continuo, se debe “reflexionar con cabeza fría sobre las reformas que realmente se necesitan para que no se repitan hechos como los recientes”.

Dentro de las propuestas que ya están desarrollando desde el Gobierno para hacer frente a la crisis en la justicia se encuentra, comentó el presidente, la de revivir el tribunal de los aforados. “Eso ya se incluyó en la reforma política. Las altas cortes y la Fiscalía están de acuerdo, pero existen dudas muy válidas sobre la conexidad de este tema con el conflicto armado. De pronto es mejor incluirlo en la reforma que estamos construyendo”, señaló Santos.

La segunda propuesta se encamina hacia el rediseño de las facultades electorales de las altas cortes, cuestionando que si la politización de las Cortes, que está en la Constitución del 91, ha sido el origen “de los males que estamos sufriendo (…) Este es un punto clave. Habría que buscar el mayor consenso posible sobre una de las mil fórmulas que existen, todas con sus más y sus menos”. (Lea también: “Francisco Ricaurte no tiene bienes en el exterior”: Álvaro Luna)

Otra de las ideas tiene que ver con la “eficacia y la eficiencia”, la descongestión de la justicia, para que los ciudadanos puedan tener prontas respuestas a sus demandas: “Algunos han pensado en un paquete de medidas –de mediano y largo plazo– para hacer seguimiento a la gestión de los despachos judiciales, mejorar la infraestructura, profundizar la transparencia y, por supuesto, avanzar en la descongestión”

 Además de un plan de descongestión de la justicia, podría pensarse en uno específico para la jurisdicción constitucional –para optimizar la resolución de las tutelas, en beneficio de los despachos judiciales y de la ciudadanía en general–.

Otro eje de estas medidas para mejorar la eficacia es la modificación de los periodos de los magistrados y de la presidencia de cada una de las cortes, con el fin de darle mayor estabilidad a la jurisprudencia e imprimirles transparencia a los procesos de selección de magistrados.

La última de las propuestas va hacia “los valores y los principios que deben regir a todas las personas que lo ejerzan”. El presidente habló sobre la necesidad de la autorregulación a nivel de las altas cortes, otras autoridades judiciales y los abogados. Agregó que el presidente de la Corte Constitucional está dispuesto a participar en lo que se propone desde el Gobierno (…) A estas alturas, para que una reforma de este tipo salga adelante se requiere un amplio consenso en el fondo y en la forma”, concluyó Santos.