La reforma política da sus primeros pasos

Por primera vez, tras varias sesiones, se votaron y aprobaron dos artículos: el uso de medios digitales para apoyar iniciativas ciudadanas y la forma de conformación de los partidos.

Cortesía Voces de Paz

Cinco sesiones, un artículo eliminado y dos aprobados. Realmente es poco, pero son los primeros pasos de avance en el proyecto de reforma política que se tramita en el Congreso de la República desde el 10 de agosto, luego de amplias discusiones, muchas terminadas en insultos, concesiones a los partidos y largos días de trabajo y deliberaciones para lograr un texto que, al menos, dejara contenta a la mayoría de colectividades. (Lea: No hemos pensado en constituyente para hacer reforma política: Mininterior)

Aunque el deseo expresado por el ministro del Interior, Guillermo Rivera, era que la totalidad del articulado se pudiera evacuar ayer de la Comisión Primera de la Cámara, donde se surte actualmente el debate, también era de esperar que la discusión se tomaría más tiempo por la dificultad y la naturaleza de la iniciativa y que los representantes se dedicarían a discutir temas que podrían ser espinosos en cercanías al período electoral.

El asunto va así: fue eliminado el artículo primero del texto, que se refería a que las sanciones que afectaran los derechos políticos, proferidas por Procuraduría y Contraloría, debían ser confirmadas por decisión de la jurisdicción contenciosa administrativa en el grado jurisdiccional de consulta. Esta decisión ya había sido concertada, luego de una fuerte oposición.

Por otra parte, se aprobaron los artículos dos y tres, referentes a la posibilidad de uso de medios digitales para apoyar iniciativas ciudadanas y a la forma de conformación de partidos y movimientos políticos y sus procesos de democracia interna. En momentos en que se discutía el artículo cuarto, que tiene que ver con la adquisición de la personería jurídica, la sesión fue levantada y convocada para el próximo martes.

La discusión en torno al artículo dos fue candente. Se trata de la adición de un parágrafo al artículo 103 de la Constitución, que señala que “para los mecanismos de participación de iniciativa ciudadana se podrán recolectar apoyos a través de medios digitales, de conformidad con la ley”. Algunos pidieron que este punto fuera eliminado, con el argumento de que en el país no existen los mecanismos para garantizar la idoneidad de quienes participen y se corre el riesgo de que se den suplantaciones.

Por ejemplo, Rodrigo Lara, de Cambio Radical, dijo que es necesario regular de qué manera se realizará esa participación ciudadana a través de internet y establecer medidas de seguridad, pues es claro que hoy ni siquiera hay una reglamentación del uso de las redes sociales.

Quienes apoyaron la aprobación del artículo señalaron que es una de las formas de abrir la democracia y una obviedad en pleno 2017. “Si esto está sujeto a una regulación fuerte, no hay de qué temer”, dijo Jaime Buenahora, del Partido de la U.

Lo cierto es que la reforma avanza a paso lento, más aún teniendo en cuenta el tiempo que le queda al mecanismo de fast track, pero que no parece colmar la paciencia del ministro Rivera, quien hasta el momento se muestra optimista. “No nos preocupa el ritmo en el que se discute, porque siempre es una reforma controversial y siempre se han discutido artículo por artículo. Es importante que hayamos empezado a votar”, señaló el jefe de la cartera política.

En este sentido, aseguró que desde el Gobierno se insistirá en que se mantenga la figura de los grupos significativos de ciudadanos y que se mantengan en el articulado los puntos centrales que, para él, hacen que sea una reforma estructural.

No opina lo mismo Jairo Rivera, de Voces de Paz, pues considera que hoy hay mucha distancia entre las recomendaciones entregadas por la Misión Especial Electoral y el texto que se discute. Sin embargo, también cree que ya hay un criterio para discutir una reforma que modernice el sistema político y la apertura democrática.“Obedece al tiempo político previo a las elecciones. Hay una suerte de paranoia, de creer que lo que los partidos aprueben puede ser usado en su contra. Para que sea estructural debe haber un mayor consenso, que pocas veces se ve al final de un gobierno”, explicó Rivera.

Y como es evidente que cada uno defiende su terreno, desde el Partido de la U se radicó una proposición para que las grandes colectividades puedan inscribir candidatos por coalición y este beneficio no sea solamente de uso de los partidos minoritarios, como está planteado. Una especie de “salvavidas” ante la ruptura interna que vive el partido del presidente Santos. (Lea también: La propuesta con la que la U quiere salvarse en las próximas elecciones)

“Actualmente la ley sólo permite las coaliciones para los cargos de elección uninominal, es decir, presidente, alcalde o gobernador”, dijo el copresidente de la U, senador Armando Benedetti, quien, además, aclaró que la propuesta no tiene el objetivo de promover el transfuguismo. La idea, según indicó, es que los partidos que han apoyado el Acuerdo de Paz puedan hacer alianza para llegar al próximo Congreso.