Las conclusiones de la cumbre entre las Farc y el Eln en La Habana

Alias “Gabino”, máximo comandante del Eln, no cree que se firme la paz antes de que termine el gobierno Santos. Los dos grupos guerrilleros piden que se les permita mantener un mecanismo permanente de coordinación y dialogo conjunto en aras de la paz de Colombia.

Dos cosas quedan claras tras la cumbre entre los máximos comandantes de las Farc y el Eln que se llevó a cabo esta semana en La Habana, Cuba, facilitada por el Gobierno. La primera, que la posibilidad de que los procesos de paz con ambas guerrillas, uno ya en etapa de implementación y el otro en plena negociación, pueden ser complementarios. Y la segunda, que está muy lejano llegar a la firma de un acuerdo definitivo con el Eln antes de que termine el mandato del presidente Juan Manuel Santos.

Sobre esto último, fue el mismo jefe de esta guerrilla, Nicolás Rodríguez Bautista, alias “Gabino”, el que en declaraciones a la prensa manifestó que no cree que se firme la paz antes de las elecciones de 2018. “No está dentro de nuestros cálculos, aunque así lo quisiéramos (…) Ojalá se pudiera avanzar tan rápido como todos quisiéramos o antes de las elecciones, como es su pregunta, pero esto es un proceso sin fecha límite”, manifestó ante el interrogante de un periodista.

En lo que tiene que ver con la cumbre guerrillera, en un comunicado público, las Farc y el Eln señalaron que la reunión tuvo como propósito “sumar fuerzas por la solución política del conflicto colombiano” y, en este sentido, indicaron que pese a la disparidad de los avances de las dos mesas de conversaciones con el Gobierno, mantienen objetivos comunes, “con caminos diversos pero complementarios”. Eso sí, insisten en que uno de esos caminos es buscar que la sociedad tenga una función protagónica en el logro de la paz.

“Coincidimos en hacer de los derechos de las víctimas, el corazón de la búsqueda de la paz, para que haya verdad plena sobre estos setenta años de tragedia nacional, que permita a los gobiernos, las clases dominantes y a la insurgencia asumir sus responsabilidades; en dirección a resolver las causas que generan este conflicto social, político y armado”, subraya el comunicado.

Tanto las Farc como el Eln creen que la paz debe significar una verdadera democratización del país y el sacar la violencia de la lucha política, por lo que insisten en la necesidad de que los avances que se logren impliquen compromisos simultáneos y los avances sea resultado de esfuerzos bilaterales. “Buscaremos que el presente esfuerzo por la solución política, comprometa a las distintas fuerzas que participan en el debate hacia las elecciones del 2018, y trataremos de evitar que los llamados a la guerra, que hace la extrema derecha no hagan reversar este impulso por el logro de un nuevo país con equidad”, dicen.

También les hacen un llamado a las comunidades a “seguir defendiendo la vida y el territorio”, y a no dejar prosperar la persecución, que pretende cerrar el paso a las fuerzas políticas alternativas, comprometidas con la paz, la justicia social y la dignidad de todas y todos. “Nos acompaña la certeza que la mayoría de colombianos conquistara, por encima de la tozudez de los sectores del poder que se oponen a la paz, la solución política avanzando en la mesa con el Eln y en la implementación de los acuerdos de paz de La Habana, para iniciar la derrota para siempre de la violencia, la exclusión y el empobrecimiento de las mayorías nacionales”.

Por último, los dos grupos guerrilleros piden que se les permita mantener un mecanismo permanente de coordinación y dialogo conjunto, en aras de la paz de Colombia. "Valoramos el aporte de la comunidad internacional a la búsqueda de la solución política del conflicto colombiano y para ser de América Latina y el Caribe una zona de paz", concluye el comunicado.