Las Farc conmemoran su último aniversario como organización armada

para los 53 años de fundación, se tienen programados varios eventos políticos y culturales en las zonas de concentración. Para los jefes de la guerrilla, la celebración es “algo natural”, pero hay quienes creen que no se puede “estar de fiesta” mientras se sigue en armas.

Los jefes de las Farc estarán hoy en varias de las zonas de concentración conmemorando los 53 años de fundación de esa guerrilla. Archivo

En medio de un ambiente político polarizado y una campaña electoral apresurada, el escepticismo de la gente que cree que no se cumplirá con lo pactado en La Habana, la incertidumbre por los tropiezos en la implementación –como el fallo de la Corte Constitucional que abre la puerta para que el Congreso pueda “meterle mano” a los textos- y la posibilidad de que se amplíen los plazos establecidos para la dejación de armas y la misma desmovilización, las Farc conmemoran hoy sus 53 años de existencia. El último aniversario como organización armada, teniendo en cuenta que a pesar de los tropiezos, los jefes guerrilleros siguen reiterando la decisión “indeclinable” de cerrar el capítulo de la guerra para pasar a la acción política.

De hecho, la conmemoración se realiza en momentos en que en las 26 zonas veredales transitorias se cumplen ya 10 días en “asamblea permanente”, declarada con el objetivo de revisar los acontecimientos de los últimos días, como el fallo de la Corte. Deliberaciones que, sin embargo, no impedirán que las tropas festejen este último aniversario como guerrilla alzada en armas. En cada una de esas zonas de concentración habrá actos conmemorativos y en Marquetalia, el caserío donde Manuel Marulanda, “Tirofijo”, y 47 campesinos comunistas iniciaron la lucha contra el Estado, habrá una fiesta popular.

Celebración que, como era de esperarse, no ha estado exenta de polémica. Para quienes se oponen a los acuerdos de paz firmados entre el gobierno Santos y las Farc, es reprochable que se les permita “estar de fiesta” estando aún armados. Por ejemplo, el Bloque “Martín Caballero”, en un comunicado público, expresó que hoy “será un día de expresión popular a favor de la implementación sin más dilaciones del Acuerdo Final”. Y en el punto transitorio de normalización ubicado en Pondores, corregimiento de Conejo, en La Guajira, habrá presentación de varios artistas como Silvio Brito, Gustavo  Gutiérrez, Hernando Marín Jr. y Franklin Moya, entre otros.

En la zona de concentración ubicada en zona rural de Tumaco, Nariño, la polémica corre por cuenta de una carta de Henry Castellanos Garzón, alias “Romaña”, en el que les notifica a las autoridades sobre la realización de “un acto político-cultural”, donde hemos invitado a organizaciones políticas, gremiales y sindicales (…) tenemos proyectada la asistencia de 2.000 personas, entre adultos y niños”, dice el mensaje. Un hecho que ya provocó la reacción del contralmirante Orlando Romero, delegado del Gobierno en el Mecanismo de Monitoreo y Verificación, quien le expresó al general Javier Pérez Aquino, jefe observadores de la Misión de la ONU en Colombia, su preocupación por este tipo de celebraciones en diferentes zonas veredales. “Las zonas no pueden ser utilizadas para manifestaciones de carácter político”, señala Romero.

Sergio Jaramillo, alto comisionado para la paz, señaló al respecto que desde que se cumplan las condiciones del cese al fuego y los eventos sean verificados por la ONU, no veía problema de que se llevaran a cabo. Por su parte, “Iván Márquez”, jefe negociador de las Farc, cree que las celebraciones planeadas son “lo más natural”: “Nosotros nacimos hace 53 años y este 27 de mayo seguramente va a marcar un hito histórico”, dijo. Y Rodrigo Londoño, “Timochenko”, máximo comandante de la guerrilla, manifestó: “Está será la última conmemoración en armas”. Un hecho que, según el politólogo de la Universidad Nacional Juan Gabriel Gómez, en declaraciones al periódico El Telégrafo de Ecuador,  “una sociedad como la colombiana debería estar celebrando que estamos haciendo este salto a la paz, pero hay mucho resentimiento hacia las Farc, muchas sospechas, y la extrema derecha ha contribuido mucho con generalizar la idea de que esta es una paz con impunidad”.

De cualquier manera, todo indica que más allá de la fiesta y la celebración, el hecho de que después de 53 años de lucha armada y millones de víctimas, la guerrilla esté en tránsito hacia su desmovilización y la legalidad, marca, como dice “Iván Márquez”, un hito histórico para Colombia. Es posible que este fin de semana se anuncie la ampliación del plazo para el desarme definitivo. Y el presidente Santos anunció que expedirá varios decretos ley de cara a agilizar la implementación de los acuerdos. Y aunque los apocalípticos de la paz cargarán otra vez en contra del proceso, no cabe duda de que a pesar de los escollos, lo valioso de todo lo que está pasando es que los compromisos se mantienen y que la paz es ya irreversible.