Liberales, sin papeleta

La pregunta sobre la reunificación del Partido Liberal no podrá ir a las urnas, al no alcanzar los seis votos necesarios en la Sala Plena del Consejo Nacional Electoral.

Con la votación de cinco a favor y dos en contra, se da por hecho el hundimiento de la consulta que elevó el presidente del Partido Liberal, Rafael Pardo Rueda, al Consejo Nacional Electoral (CNE), sobre la posibilidad de que sean los colombianos en las urnas, a través de una papeleta, quienes den su punto de vista a propósito de la reunificación de la colectividad.


Para que la iniciativa fuera avalada tenía que contar con seis de los nueve votos de la Sala Plena del CNE, pero nunca pudo superar los cinco y aunque se puede someter a votación nuevamente, es claro que no logrará el umbral necesario para su aprobación y ahora es el tiempo el principal enemigo de la consulta.


Según explicó el presidente del CNE, magistrado Joaquín José Vives, “una decisión cinco a dos en el Consejo es una no decisión, se puede acudir a una segunda votación esperando que estén los nueve magistrados y si aún así seguimos atascados, no queda una figura diferente a acudir a los conjueces, que es lo que nos ordena la ley”.


Así las cosas, la consulta ya estaría hundida, en época electoral el CNE tiene la agenda copada y la elección de conjueces, señala Vives, podría tardar en el mejor de los casos una semana y al tomar la decisión ya sería demasiado tarde para poder incluir la papeleta en el proceso electoral del 30 octubre.


Para nadie es un secreto que esta decisión judicial tiene claros tintes políticos y así lo manifestó el presidente del Partido Liberal quien, sin tapujos, afirmó que “no es un buen antecedente para el CNE que una decisión que debe ser eminentemente jurídica se tome por móviles políticos y dos partidos fueron los que influyeron para que la consulta llegara a las urnas”.


El señalamiento de Pardo va claramente direccionado a los magistrados que son miembros del Partido de la U: Pablo Gil de la Hoz, Óscar Giraldo y Luis Bernardo Franco, y por el Partido Conservador Juan Pablo Cepero, quienes no apoyaron la consulta.


Sin embargo, en lo planteado por los magistrados sí existen los argumentos de fondo. El Espectador conoció las tesis que esgrimidas por el magistrado Cepero en la Sala Plena: en las elecciones del 30 de octubre los ciudadanos recibirán tarjetones para votar por gobernaciones, asambleas, concejos, alcaldías y juntas locales e incluir un nuevo documento electoral haría mucho más complejo el proceso.


Además, el costo de la consulta podría alcanzar los $15.000 millones. Por último, el magistrado expuso que la decisión del liberalismo es de la esencia misma del partido y no es necesario que los ciudadanos voten por ella.


Pese a estos planteamientos, existe una fuerte crítica que podría implicar medidas de parte del Partido Liberal, porque según el artículo 107 de la Constitución, las colectividades “podrán celebrar consultas populares o internas que coincidan o no con las elecciones a corporaciones públicas”, planteamiento que está por encima de cualquier decisión que tome el CNE.


Por otro lado, la Ley 130 plantea que el CNE tendrá que “colaborar” para la realización de las consultas internas de los partidos, lo cual no implica negarse a que éstas se realicen.


Al margen de los argumentos de parte y parte, Pardo manifestó que con papeleta o sin papeleta la reunificación liberal es una iniciativa “planteada a mediano plazo, que ya cuenta con el respaldo de la mayor parte de los parlamentarios de Cambio Radical y de senadores importantes de la U como Armando Benedetti. No es un proceso para hoy, para ya, pero ya estamos trabajando en eso”.


Sin embargo, en el Partido de la U hay un evidente rechazo a esta posibilidad, como se dejó ver en la votación en el CNE y en la declaraciones dadas por el presidente de la colectividad, Juan Lozano, quien dijo que “la U es un partido que llegó a la política para quedarse, que cuenta con la bancada más fuerte en el Congreso y si el liberalismo quiere algún tipo de integración, puede sumarse a la U”. El debate está abierto.